jueves, 25 de noviembre de 2010

CINE TERROR: EL ÚLTIMO INVIERNO

TÍTULO ORIGINAL: The Last Winter
AÑO: 2006
DURACIÓN: 101 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Larry Fessenden
GUIÓN: Larry Fessenden, Robert Leaver
MÚSICA: Jeff Grace, Anton Sanko
FOTOGRAFÍA: Magni Ágústsson
REPARTO : Ron Perlman, James LeGros, Connie Britton, Kevin Corrigan, Jamie Harrold, Pato Hoffmann, Zach Gilford, Joanne Shenandoah, Larry Fessenden
PRODUCTORA: Coproducción USA-Islandia; Antidote Films / Glass Eye Pix / Zik Zak Kvikmyndir
WEB OFICIAL: http://www.thelastwinter.net/
GÉNERO: Terror. Thriller



Dentro de mi casi obsesiva búsqueda de nuevo material de terror y ciencia ficción, ya sea de manera lícita en videoclubes o violando la ley (jajaja, con los piratas) debo decir que muchas de las ocasiones me he topado con semejantes bodrios que de vez en cuando minan mi ánimo de seguir urgando, empero hay ocasiones que dentro de tanta porquería de material salido directamente a video se pueden encontrar cosas rescatables, este es el caso de El Último Invierno, cinta que por cierto llega cuatro años retrasada a México o al menos asi parece pues en el Blockbuster donde suelo acudir a rentar, la tienen en estreno, jajaja.

Bueno el hecho es que la cinta del director Larry Fessenden me pareció atractiva primeramente por el excelente e inquietante cartel, además como protagonista esta el buenazo de Ron Perlman y por si fuera poco la historia me remitía a una de las cintas más efectivas que se han hecho, La Cosa del otro Mundo (John Carpenter, 1982).

La historia va de un grupo de trabajadores que laboran para una gran empresa petrolera en el norte de Alaska, ahí estos investigan la manera de perforar el subsuelo pues los científicos han descubierto un nuevo yacimiento del oro negro, sin embargo los hombres que habitan el pequeño complejo esperan la llegada del experto en la materia para comenzar las labores de estracción, su nombre Ed Pollack (Ron Perlman).

Solo hay un pequeño detalle, dentro del grupo de hombres hay dos personas que no pertenecen a la empresa, ellos son James Hoffman (James LeGros) y Max (Zach Gilford) los cuales estan ahí para vigilar las actividades de la misma puesto que no estan de acuerdo con las acciones del gran emporio, ya que argumentan que los actos que se cometen en ese lugar pueden dañar seriamente el ecosistema y por ende pueden desatar eventos catastróficos.

Esto causa que a la llegada de Pollack (Perlman), Max le advierta que no deben abrir el pozo petrolero pues estan empezando a suscitarse extraños acontecimientos, sin embargo y como es de esperar el rudo de Pollack hace caso omiso y prepara a los demás hombres para iniciar la misión.

Lo que sigue después es presenciar como los hombres y mujeres que se encuentran en la estación comienzan a perder la razón, desatando por ende varias muertes, pues algo fuera del complejo los comienza a acechar, al parecer es una entidad que tiene como único fin acabar con los que traten de abrir el mentado pozo petrolero. Ahora atrapados, sin luz, sin calefacción y sin comunicación, Pollack y James tendrán que tratar de conseguir ayuda para salvar a los pocos que quedan con vida (o cuerdos) internándose en la espesa nieve,  la cual dicho sea de paso  invade kilómetros de tierra a la redonda.

Con este argumento el director Larry Fessenden nos entrega una efectiva cinta de terror  a nivel psicológico, la cual lejos de apostar por los típicos clichés del genero decide adentrarse en el desarrollo emocional de sus personajes, motivo por el cual el terror, la incertidumbre o la locura se irán descubriendo en estos para culminar en un final un tanto inverosímil, pues cuando el presente descubre la verdadera amenaza que acecha a los hombres puede llegar sentirse un tanto decepcionados.

Sin embargo hay que decir que es loable la labor del director por tratar de crear tensión sin mostrar absolutamente nada más que grandes extensiones de nieve y en contadas ocasiones lo que parecerían entes fantasmagóricos, motivo por el cual el blanco y helado paisaje se convierte en el verdadero protagonista del film. De ahí que la historia se vuelva atrapante gracias a las solventes actuaciones del reparto, el cual encabeza un potable Ron Perlman quien funge como antihéroe de la historia, pues sus motivaciones se muestran muy humanas por lo que en ocasiones no toma las decisiones más correctas y su moral queda bastante ambigua.

Por otra parte hay que hacer mención que la cinta cuenta con un ritmo bastante pausado, motivo por el cual algunos espectadores podrían percibir como tediosa el desarrollo de la misma, además de que puede incomodar a un sector su discurso ideológico el cual hace referencia a cuestiones ambientalistas, y cómo el ser humano es culpable directo de que el medio ambiente se vaya convirtiendo en un enemigo mortal para la raza humana, empero a un servidor no le irrito tanto dicho planteamiento pues percibí este como un recurso narrativo válido. 

Digamos que El Último Invierno guarda algunas semejanzas con aquella menospreciada cinta de M. Night Shyamalan llamada El Fin de los Tiempos (2008), aunque la cinta de Larry Fessenden cuenta con la variante de los entes fantasmales, los cuales al hacer su aparición casi al final del relato logran sacar uno que otro susto.

Para finalizar debo comentar que El Último Invierno me resulto  una cinta entretenida, no  es la octava maravilla ni mucho menos, pero por tratarse de un film modesto en cuanto a su presupuesto considero que los resultados son más que gratificantes, pues ésta cuenta con buena fotografía, buenas actuaciones y buen manejo de suspense, aunque como comentaba anteriormente, el punto neurálgico de la trama puede resultar un tanto tramposo.

 

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