miércoles, 3 de noviembre de 2010

CINE DE ARTE: VAMPYR

TÍTULO ORIGINAL: Vampyr - Der Traum des Allan Grey
AÑO: 1932
DURACIÓN: 68 min.
PAÍS: Alemania
DIRECTOR: Carl Theodor Dreyer
GUIÓN: Carl Theodor Dreyer & Christen Jul (Novela: Sheridan Le Fanu)
MÚSICA: Wolfgang Zeller
FOTOGRAFÍA: Rudolph Maté (B&W)
REPARTO : Julian West, Sybille Schmitz, Henriette Gérard, Jan Hieronimko, Maurice Schutz, Rena Mandel
PRODUCTORA Coproducción Alemania-Francia
GÉNERO: Terror. Sobrenatural. Vampiros


Sin lugar a dudas la figura del vampiro es una de las más atractivas en la cultura popular, sobre todo si tomamos en cuenta que esta tomo mayor fuerza en Europa allá por el siglo XVII (etapa del Renacimiento) donde aspectos como la peste negra (epidemia viral) azotaba a la sociedad acabando con casi 300 mil personas, motivo por el cual y en desesperación por encontrar una explicación racional, la superstición tomo un papel relevante.

Por tal motivo y como no había más fosas para enterrar los cuerpos de los que morían diariamente, los encargados de esta labor tenían que abrir las que estaban ocupadas para enterrar ahí mismo a los nuevos huéspedes. Esto significaba que los muertos y los vivos se verían por primera vez cara a cara (en esa epoca profanar las tumbas era un pecado por lo que el hombre no conocía el proceso de descomposición de los cuerpos, ni las autopsias) lo que provocaba gran terror, pues los cuerpos que veían los hombres  mostraban crecimiento de uñas y pelo, asi como sangre en la boca.

Por este motivo se tomo como explicación  que todos los males eran obra del Demonio, representados a través de los muertos vivientes, los Vampiros. Con el pasar de los siglos la figura del Vampiro se transformo y sirvió de inspiración para crear obras literarias como Drácula del ya mítico Bram Stoker, asi como infinidad de cintas que cuentan como protagonista a la figura del vampiro.

Ahora bien y como en esta fecha no pueden faltar cintas de vampiros para degustar, que mejor que revisar un título no muy conocido pero no por eso menos interesante, la cinta en cuestion es Vampyr, film que rosa corrientes como el expresionismo alemán y el surrealismo en su apartado visual, motivo por el cual se vuelve toda una propuesta plástica en toda la extensión de la palabra.

Un joven, Allan Grey (Julian West) llega de paso a un desolado poblado, en ese lugar  ubica una casona donde renta un cuarto para descansar, sin embargo extrañas sombras y terribles ruidos acechan su descanso, por lo que decide investigar estos espantosos acontecimientos solo para descubrir que en ese lugar existe un monstruo, una anciana que ronda por las noches convirtiéndose en vampiro.

Básicamente esta es la sencilla historia de Vampyr, sin embargo su visionado no es nada sencillo ni mucho menos, ya que la cinta cuenta un guión el cual esta estructurado de tal manera que en ocasiones da la impresión que le faltan cosas que decir, por lo que percibiremos en ocasiones trompicones en el ritmo de la misma. Sin embargo considero que este aspecto más que una carencia narrativa, significa una verdadera propuesta plástica para hacer del film una obra diferente, ya que incluso el director deja que las inquietantes imágenes hablen más que los escasos diálogos que son presentados.

Por tal motivo la narración nos remite directamente al plano onírico, donde las imágenes pueden no tener sentido alguno si queremos examinarlas en un plano terrenal, pero dicen más cuando estas se conectan directamente a nuestro inconsciente, donde nuestras carencias, temores o incluso añoranzas se nos presentan sin concesiones, para recordarnos que el ser humano es más que un simple saco de carne y huesos, como sucediera también en aquella obra maestra del surrealismo llamada Un Perro Andaluz (Luis Buñuel, Salvador Dalí, 1929).

Es por eso que el  film de Dreyer se despoja de recursos pueriles para ensalzar un relato  que no lo necesita, como podría ser la utilización de música estridente en ciertos pasajes de la historia, imágenes grotescas y un sin fin de etc. para causar terror en el presente, por lo que opta por que el propio espectador interprete de acuerdo a su experiencia personal cada una de las perturbadoras y enigmáticas imágenes que rondan durante toda la historia, como son sombras que caminan por los recovecos de los cuartos para encontrarse después con su dueño, un extraño hombre en una balsa que asemeja más a la figura de la huesuda o el impactante desprendimiento de alma de nuestro protagonista, el cual se da cuenta que ha muerto al observar su cuerpo dentro de un ataúd.

Asi mismo, el guión nos guía un poco con la inserción de algunos textos como si de una película muda se tratara (en algunos fragmentos del film hay ausencia de sonido) para explicarnos también el origen y las desgracias que causa la Bruja Vampiro (Henriette Gérard), definiciones que se tornan muy científicas, como las que explico casi al principio.

Incluso el que esto escribe considera que un punto neurálgico en el film es el de representar a la amenaza en el sexo femenino, ya que esto de muchas formas rompe varios paradigmas en lo que se refiere a cintas de vampiros, pues la figura de este recaía siempre en la figura masculina y lo que esto representaba.

Pero sin lugar a dudas lo más exquisito del film es su apartado visual, el cual esta cargado de inquietantes atmósferas y unas tomas y encuadres adelantados a su época, los cuales incluso se perciben bastante efectivos aun en la actualidad.

 Por tal motivo recomiendo de sobremanera revisar Vampyr de Carl Theodor Dreyer, pues esta se aleja de los cánones narrativos y visuales del vampiro con pelo engomado, capa y sombrero que nos regalo por primera vez Tod Browning con su Drácula (1931) el cual tenía como motivación saciar su apetito sexual y alimenticio seduciendo a hermosas jóvenes vírgenes, asi como una constante en los aspectos estilísticos y narrativos que llegaría a su fin hasta finales de los años ochentas, y en donde infinidad de actores le darían vida a este inquietante ser como Bela Lugosi, Christopher Lee, Frank Langella o Aldo Monti, por nombrar algunos.

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