martes, 28 de agosto de 2012

LOS INDESTRUCTIBLES 2 de Simon West

TÍTULO ORIGINAL: The Expendables 2
AÑO: 2012
DURACIÓN: 102 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Simon West
GUIÓN: David Agosto, Ken Kaufman
FOTOGRAFÍA: Shelly Johnson
MUSICA: Brian Tyler
REPARTO: Sylvester Stallone, Jason Statham, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Jean Claude Van Damme, Chuck Norris, Jet Li, Dolph Lundgren, Terry Crews, Randy Couture, Liam Hemsworth, Scott Adkins, Charisma Carpenter, Yu Nan, Amanda Ooms PRODUCTORA: Millennium Films / Nu Image Films
GÉNERO: Acción.



“Pensábamos que estabas muerto. Supimos que fuiste mordido por una cobra”
-Barney Ross (Sylvester Stallone)
“Si fue una semana infernal para la serpiente, pero al final murió”
-Booker (Chuck Norris)

Cuando el actor-director-escritor y otrora figura de acción Sylvester Stallone dio un par de aciertos con las cintas Rocky Balboa (id, 2006) y John Rambo (id, 2008) se comenzaba a avistar ese ansiado regreso del cine de acción para los fanáticos que como un servidor crecimos y mamamos de aquel violento, entretenido y políticamente incorrecto género que tuvo su mayor auge en la década de los años ochentas y noventas, por lo cual aquel sueño húmedo de reunir a los mayores exponentes del mismo en una sola cinta se materializó de alguna manera con la entretenida pero irregular The Expendables (2010) donde figuras como el propio Stallone se hacia acompañar de viejas glorias como Dolph Lundgren, Mickey Rourke, Jet Li, Eric Roberts y por supuesto los célebres cameos de Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger y la carismática presencia de Jason Statham la cual refrescaba la propuesta (tal vez el único sucesor legítimo del género).

Por tal motivo la secuela era un hecho obligado y para no repetir los mismos errores de la primera entrega ahora el buen Sly cede la dirección del proyecto al solvente Simon West, artesano del cine de acción que nos ha dejado entretenidos filmes  como Con Air (1997) o El Mecánico (2011) al tiempo que se han sumado al proyecto figuras como Jean-Claude Van Damme (quien rechazara participar en la primera por diferencias creativas jajaja), Scott Adkins y el mítico Chuck Norris para aderezar como se debe este psicotrópico platillo lleno de testosterona y auto referencias al viejo cine de acción, ósea  toda  una orgía de violencia gratuita y malos chistes con humor negro. Bueno ¿pero de que va la historia? Ok, pues Barney Ross (Stallone) y su banda de psicópatas mercenarios como los hace llamar el misterioso señor Church (Bruce Willis), regresan de una peligrosa misión la cual se desarrolló en alguna isla bananera (jajaja) en donde después de despacharse al ejercito local logran rescatar a su objetivo para cobrar el trabajo encomendado y de paso le salvan la vida a Trench (Arnold Schwarzenegger) quien se encontraba en el sitio desarrollando la misma misión pero sin el éxito deseado.

Total que Ross (Stallone) cuando pensaba que las cosas iban a estar algo calmadas es contactado por Church (Willis) quien con su típica actitud intimidante le encarga otro trabajo para saldar la cuenta pendiente entre estos si no quiere ir a parar a la cárcel (recordemos que Barney Ross y compañía hicieron una masacre en Vilena con el ejército del General Garza en la entrega pasada), por lo cual y como el respetable inferirá el duro Barney Ross no tendrá otra opción mas que aceptar dicho encargo con la ayuda de sus colaboradores Lee (Jason Statham), Gunner (Dolph Lundgren), Caesar (Terry Crews) y Toll (Randy Couture). ¿La misión? Rescatar un maletín de un avión que ha caído en territorio hostil (Serbia) el cual contiene los datos para encontrar la ubicación donde se haya cuatro toneladas de plutonio, las cuales no pueden caer en manos equivocadas. Por supuesto la misión se antoja sencilla, sin embargo las cosas no saldrán bien cuando haga acto de aparición (aplausos en la sala de cine y algunas risas) Villain (Jean-Claude VanDamme) y su equipo de secuaces quienes también buscan el maletín, motivo por lo cual estos se apoderan del mismo cuando toman mal parados a nuestros rudos Expendables y lo peor, es presenciar el sadismo con que Villain (Van Damme) osa asesinar al integrante más joven del equipo (patada giratoria incluida, jajaja), el recién llegado Billy The Kid (Liam Hemsworth), por lo cual Barney ahora volverá a tomarse las cosas personales y centrará su misión en vengar la muerte de su joven compañero y de paso evitar una catástrofe mundial.

Como el respetable podrá leer el argumento es en demasía simple, más sin embargo dicho planteamiento sirve para desarrollar de manera eficaz y solvente una cinta que nunca deja que el espectador se aburra o se ponga a pensar en todos los huecos argumentales que el guión nunca se toma la molestia de explicar (asi como los arbitrarios errores de continuidad), por lo cual aquel espectador  con la suficiente edad  (mayores de treinta años como su servidor y algún jovenzuelo intrépido) apreciara este producto de evasión; el cual paradójicamente y aunque parezca extraño para poder disfrutar dicho material se tendrá que contar con cierto bagaje sobre los protagonistas y sus cintas para comprender mejor los guiños (claro aunque esto no es impedimento para no degustar un solvente film de acción hecho a la vieja escuela). Es por esto que uno de los aspectos donde el film funciona mejor es aquel en el cual los responsables del mismo se regocijan en infinidad de auto referencias como la que hace alusión a la otra profesión de Dolph Lundgren (en verdad se graduó como ingeniero químico), los chistes sobre Rambo, Terminator, Duro de Matar o la mención al culto que ha brindado durante años la figura de Chuck Norris  con los ya famosos “Hechos de Chuck Norris” (los cuales pueden ser consultados en Internet), de ahí que los protagonistas no tienen mayor empacho en auto criticarse asi mismos por lo cual el respetable agradece que esta cinta no se tome demasiado en serio, aspecto en el cual fallaba la primera entrega.

Asi mismo las secuencias de acción se vislumbran mejor montadas (el inicio y el final gozan de ritmo trepidante y un uso de la violencia que se agradece) la fotografía esta por encima de la media de estos productos, la banda sonora por momentos acojona, la historia se percibe mejor contada aun y cuando se insertan momentos que pretenden ser reflexivos (jajaja aunque den más pena que gloria) y por supuesto y lo más importante la participación de las estrellas frente a la pantalla se encuentran mejor balanceadas por lo cual todos brillan en sus papeles. De ahí que el tándem Stallone-Statham se siga percibiendo como la dupla protagónica indiscutible por lo cual ambas estrellas han encontrado la química exacta para encarnar a la perfección el bromance de sus personajes (jajaja), por otra parte Dolph Lundgren funge bastante bien su rol de comic relief el cual le queda como anillo al dedo, Randy Cotour y Terry Crews vuelven a aportar cierta rudeza y un poco de humor al asunto, y Jet Li pues solo aparece los primeros quince minutos del film pero cumple bastante bien su labor.

Ahora bien las participaciones de Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger se vuelven más sustanciosas por lo que el respetable no se sentirá defraudado al ver a este par en acción disparando a diestra y siniestra eliminando extras que fungen como los malos de la película mientras escupen jocosas frases como “se me terminaron las municiones, volveré”, “Yippie Ki Yay” o “nunca te metas con un clásico”, como también parece acertada la inserción de un mesurado y tal vez excesivamente estoico Jean-Claude Van Damme como el malo de la función quien después de la cinta JCVD (El Mechri, 2008) se ha tomado las cosas demasiado en serio en cuestión interpretativa; como sea el actor belga funge bien su función de villano y nos regala un cierre genial cuando enfrenta a un Stallone que francamente perdería dicho desafío físico ¿pero que le vamos a hacer? la cinta tampoco es que se rebose en realidad, jajaja.

Bueno pero sin temor a equivocarme creo que el momento más divertido, sublime o meramente nostálgico (los chiflidos, aplausos y risas de los asistentes a la sala no me dejaran mentir) es cuando hace acto de presencia el impávido Chuck Norris mientras los acordes de "L'estasi dell'oro" compuesta por el también mítico Ennio Morricone, enmarcan la estilizada figura del icónico McQuade, El Lobo Solitario quien a ritmo de ralenti y como si de un Western se tratase emerge de las penumbras cual resurrección fílmica de tan icónico personaje.

Ya para finalizar diré que The Expendables 2 es por supuesto una buena cinta de acción, excesivamente violenta y auto referencial (aunque no deje de divisarse políticamente correcta), la cual más sin embargo encuentra su mayor virtud en no tomarse en serio asi misma por lo cual emana ese aire de honestidad que difícilmente encontraremos en cintas contemporáneas del género. Asi que si, el que esto escribe recomienda con entusiasmo el visionado de la misma, ahora solo queda la pregunta en el aire, para la tercera entrega ¿contaremos con la presencia de Clint Eastwood, Harrison Ford, Steven Seagal o Wesley Snipes? Quien sabe, a mi se me ocurren nombres como Mel Gibson, John Malkovich o John Travolta (jajaja), lo único seguro es que si el resultado es como esta a su servidor no le importa que el siempre excesivo Nicolas Cage ya se encuentre confirmado, quien sabe hasta podría ser el villano de la tercera entrega, jajaja.


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martes, 21 de agosto de 2012

SYLVESTER STALLONE EN: EL ESPECIALISTA

TÍTULO ORIGINAL: The Specialist
AÑO: 1994
DURACIÓN: 109 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Luis Llosa
GUIÓN: Alexandra Seros
FOTOGRAFÍA: Jeffrey Kimball (AKA Jeffrey L. Kimball)
MUSICA: John Barry
REPARTO: Sharon Stone, Sylvester Stallone, James Woods, Rod Steiger, Eric Roberts, Mario Ernesto Sánchez, Brittany Paige Bouck
PRODUCTORA: Warner Bros. Pictures
GÉNERO: Acción.




Después de protagonizar las entretenidas y sólidas cintas Riesgo Total (Renny Harlin, 1993) y El Demoledor (Marco Brambilla, 1993) parecía que Sylvester Stallone tomaba un segundo brío en su carrera como héroe de acción dejando atrás esos bochornosos intentos de incursionar a la comedia con Oscar (John Landis, 1991) y ¡Para! O mi Mamá Dispara (Roger Spottiswoode, 1992), aunque ahora que su servidor lo analiza Cobra (Pan Cosmatos, 1986) también podría considerarse una comedia, involuntaria claro, pero a fin de cuentas una comedia con mejores resultados que las mencionadas anteriormente. Total que el buen Sly cansado de pisar terreno conocido de nuevo trataba de demostrar que  no era un saco de músculos inexpresivo (jajaja) y se mete en este proyecto llamado El Especialista, donde el interprete de Rocky busca cambiar de registro metiéndose de lleno en este fallido thriller que cuenta con algunos toques sexuales; todo esto apoyado en la presencia de una hermosa Sharon Stone que había ganado cierta presencia después de protagonizar la interesante Bajos Instintos (Paul Verhoeven, 1992).

¿Pero de que va El Especialista? Pues la cinta comienza mostrándonos a dos militares Ray Quick (Stallone) y Ned Trent (James Woods) especialistas en armas explosivas los cuales se encuentran en algún país Sudamericano desarrollando una misión por parte del gobierno norteamericano para eliminar a un objetivo, sin embargo y como dictan los cánones del cine de acción la operación resulta mal cuando Ray (Stallone) se da cuenta que el sujeto al que van a matar va acompañado de su hija por lo cual este intenta desactivar las bombas que había instalado para evitar que muera la niña, aunque esto signifique abortar la misión. Pero Ned (Woods) opina lo contrario y activa el detonador provocando que el sujeto y su hija perezcan en la explosión al tiempo que toma las acciones de su compañero como traición por lo cual estos acaban como enemigos (después de liarse a golpes, claro).

Total que después de este acontecimiento y al cabo de un tiempo la historia nos traslada a la multicolorida ciudad de Miami donde conocemos a una hermosa mujer llamada May Munro (Sharon Stone) quien lleva comunicándose por algún tiempo con Ray (Stallone) vía telefónica, ya que intenta convencerlo para que este le haga un trabajito que incluye eliminar a un capo local llamado Tomas Leon (Eric Roberts), pues tiempo atrás este sujeto mato a la familia de May cuando era solo una niña y ahora quiere vengarse; empero Ray tiene algunas dudas sobre las motivaciones de la hermosa mujer por lo cual tarda en aceptar el trabajo ya que sabe que su antiguo colega Ned (Woods) ahora convertido en un corrupto detective solo quiere vengarse de Ray por lo que ocurrió en el pasado y tiene como única motivación encontrarlo para cobrárselas todas de una vez por todas.

Bueno para no hacer el cuento más largo diré que Ray (Stallone) y Munroe (Stone) comienzan una extraña relación sentimental que hace que la tensión sexual entre ambos los lleve a enfrentarse a los Leon sin que les importe el caos que desencadenaran en toda la ciudad, lo cual nos lleva a presenciar una de las escenas mas candentes y recordadas del film, cuando el buen Sly y la Stone simulan un entusiasta coito dentro de una enorme bañera (por cierto uno de los pocos aspectos rescatables del film, jajaja), todo esto cuando la estoicidad de nuestro héroe sucumbe ante los encantos de la feme fatale que representa la hermosa May (Stone), de ahí que nuestro protagonista quede expuesto ante Ned (Woods), solazado psicópata que trabaja para Joe Leon (el capo de la ciudad), quien juega a dos bandos de la ley y tiene como único objetivo matar a Ray por los hechos ocurridos tiempo atrás (que sensible y rencoroso el mentado Ned ¿no creen?, jajaja).

Y es asi como un parco guión de Alexandra Seros y un normalito desempeño tras cámaras del director Luis Llosa nos plantea varias interrogantes como ¿acaso May es en verdad una desprotegida y frágil mujer que solo busca venganza?, ¿Por qué la escena erótica de la bañera insiste en mostrarnos el trasero desnudo de Stallone y no el de Sharon Stone? o aun más perturbador ¿James Woods cobro más por cada mueca y gestos faciales por  su exquisita sobreactuación? Todas estas incógnitas por supuesto no serán desveladas pero de verdad a quien carajo le importan cuando el respetable no puede olvidar el trasero de Sly y los senos de Stone, jajaja. Ya hablando en serio creo que El Especialista tal vez no sea de esas cintas que pasaran a la posteridad como lo mejor de la filmografía de Stallone, pero tampoco es un bodrio infumable como muchos quieren ver, simplemente su servidor cree que la cinta se encuentra solo un poquito por encima de la mediocridad de esos productos hollywoodenses que se dieron a mediados de los noventas, donde estrellas en horas bajas intentaban otras cosas para demostrar su versatilidad ¿histriónica?, hasta el duro Bruce Willis protagonizo ese mismo año un thriller psicosexual llamado El Color de la Noche (Richard Rush), tal vez cansado de matar millares de malos en las cojonudas Die Hard I y II (McTiernan, 1988-Harlin, 1990)  y la mal sana y divertida El Último Boy Scout (1991), probablemente una de las obras mas logradas del ahora fallecido Tony Scott.

Por tal motivo este noir (si se me permite la expresión) encuentra sus mejores bazas en la ejecución de una historia llena de clichés (héroe con pasado ominoso en busca de redención, chica con motivaciones dudosas pero que busca ser rescatada y un villano malo hasta el tuétano) mas no en el planteamiento del guión, pues si lo analizamos las exaltaciones de los personajes son en demasía planos y el respetable nunca termina de sentir empatía por ninguno de ellos; es por esto que algunas situaciones se perciben  muy forzadas o fuera de lugar, aunque hay que decir que el diseño de los atentados por parte de Ray (Stallone) para eliminar a sus objetivos se descubren muy creativas y por momento jocosas (una taza de café ¿como explosivo?  jajaja). Asi mismo y siguiendo con los aspectos positivos del film puedo señalar que la puesta en escena es correcta y la ciudad de Miami logra transmitir esa sordidez que el relato necesitaba, aunque sin llegar a los niveles de decadencia que mostraba  la lúgubre serie creada por Michael Mann allá por 1986 llamada Miami Vice.

Igualmente la banda sonora de John Barry refuerza algunos momentos de tensión y le aporta cierta distinción al relato pero no más. Ahora pasando a los aspectos negativos del film diré primeramente que aunque la dirección de Llosa cumple dentro de los parámetros de lo correcto lo que le da al traste a la cinta y vuelvo a reiterarlo, es lo mal trazado del guión, pues por momentos el ritmo del film decae bastante volviéndose pesado sobre todo en el segundo acto en el cual se supone el punto álgido de la historia donde los protagonistas enfrentan sus conflictos y  las posibles resoluciones comienzan a vislumbrarse. Por si fuera poco tampoco las actuaciones ayudan mucho que digamos, primeramente encontramos un Sylvester Stallone demasiado preocupado por quitarse la sombra de Rocky por lo cual se esfuerza tal vez demasiado en ¿actuar diferente? (si poner cara de estreñimiento durante hora y media es otro registro de Stallone prefiero verlo sobreactuando como en Rocky II) provocando paradójicamente que su personaje se perciba bastante acartonado (con todo y que los rasgos del mismo indican a un tipo impasible que no demuestra emoción alguna).

Sharon Stone por su parte sobreactúa haciendo que su personaje se torne un tanto irritante y soso (aunque debo admitir que en esos momentos su belleza física era lo realmente importante) por lo cual el respetable no termina de creerse el rol de femme fatale que también desarrollo en Bajos Instintos (bueno aunque siendo justoa ni Llosa y compañia son Paul Verhoeven). Y por supuesto el rey de la función es el señor James Woods quien no tiene empacho en extralimitarse en su performance cual Vincent Price en su mejor época (jajaja), pues aquí el actor de Videodrome (Cronenberg, 1983) se la pasa pipa y se ve que disfruta su exagerada interpretación de detective corrupto mal hablado y proxeneta, si no basta con recordar la escena donde trata de rastrear la ubicación de Ray (Stallone) vía telefónica cuando charla con este y al no lograrlo el sujeto se desquicia destrozando todos los instrumentos del laboratorio policiaco al tiempo que reprende a los presentes para que no digan un carajo, jajaja, la verdad esta secuencia es para partirse de la risa. Finalmente creo que tanto Eric Roberts como Rod Steiger hacen las interpretaciones más sólidas de la cinta como la mafiosa familia Leon aun y cuando sus papeles son bastante pequeños, y es que Roberts demuestra ser un verdadero hijo de puta machista y abusador cuando esta con la Stone al tiempo que le aporta ese aire de culto al film; y Steiger hace lo propio al imponerse como el verdadero villano de la cinta con su corta aparición.

Ya para finalizar diré que El Especialista me ha dejado una sensación de indiferencia al volverla a revisar después de algunos años, y es que como comentaba su punto más débil es un guión mal construido al cual le hubiese ayudado tal vez no tomarse demasiado en serio (y no basar su éxito solo en la fama de sus protagonistas) asi como haber implementado un poco más de violencia gráfica y por supuesto más dosis de mala leche en vez de buscar crear un producto más legítimo en la escena mainstream. Asi que respetables lectores solo recomendaría el visionado de esta cinta para curiosos y nuevos adeptos a la figura del buen Stallone, pero siendo asi creo que lo conveniente sería revisar las sagas de Rocky,  Rambo y salvo algunas excepciones como Tango y Cash (Konchalovsky, 1989) para poderle dar el justo valor e importancia cultural que ha dejado el cine del incansable Sylvester Stallone.


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martes, 7 de agosto de 2012

LOS INDESTRUCTIBLES de Sylvester Stallone

TÍTULO ORIGINAL: The Expendables
AÑO: 2010
DURACIÓN: 100 min.
PAÍS: E.U.
DIRECTOR: Sylvester Stallone
GUIÓN: Dave Callaham, Sylvester Stallone
MÚSICA: Brian Tyler
FOTOGRAFÍA: Ken Blackwell
REPARTO: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Terry Crews, Randy Couture, Mickey Rourke, Giselle Itié, David Zayas, Eric Roberts, Dolph Lundgren, Steve Austin, Gary Daniels, Charisma Carpenter, Lauren Jones, Nick Searcy, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Antonio Rodrigo Nogueira, Amin Joseph, Senyo Amoaku
PRODUCTORA: Millennium Films / Nu Image Films / Road Rebel / Rogue Marble
WEB OFICIAL: http://www.widepictures.es/losmercenarios/
GÉNERO: Acción. Thriller.


Después de una larga espera he podido ver en pantalla grande la nueva cinta de Sylvestrer Stallone, Los Indestructibles, que casi y se está convirtiendo en un film de culto, status que también le auguro a Machete (Robert Rodríguez. 2010) y Piranha 3D (Alexandre Ajá), títulos que aunque son diferentes tanto en fondo como en forma vienen a traer de vuelta las estéticas y argumentos que funcionaron tanto en los años setentas y ochentas, haciendo de estos productos netamente entretenidos, pero que si uno analiza más a fondo y por poner un ejemplo, el género de explotation venía a cubrir una necesidad de un sector específico de la gente a la que no le satisfacía el cine común y corriente.

Motivo por el cual este se convirtió en un producto de consumo, al igual que la mayoría de los géneros o subgéneros cinematográficos (acción, terror, serie b o incluso el de arte) con sus carencias y virtudes, pero que hicieron de este una propuesta audiovisual válida. Es por eso que considero que para poder disfrutar de Los Indestructibles hay que entender, así como juzgar en su justa medida todos los elementos que constituyen el cine acción, género que muchas veces ha sido despedazado por la industria (por su inepta forma de plantearse asi mismo) y por los críticos, a veces de manera hipócrita pues si nos ponemos a pensar este género cinematográfico es el que mantiene a la propia meca cinematográfica de Hollywood.

Asi que quien mejor que el propio Stallone para realizar un verdadero film de acción, pues este entiende ese lenguaje (ha estado inmerso en este por casi tres décadas) motivo por el cual compone un solvente film de acción, en ocasiones absurdo, otras tantas exagerado, pero sin lugar a dudas entretenido y muy emocionante.

Por tal motivo la cinta desde sus primeros minutos arranca con una poderosa secuencia de tiroteos (¿para qué tantos rodeos?, jajaja) donde se hace uso de un buen manejo de violencia y gore digital (como el usado en John Rambo, 2008) pero más mesurado. Con esta escena se nos presentan a los duros héroes de acción y sus habilidades, los cuales tienen como misión rescatar a unos rehenes de un barco que han sido secuestrados por un grupo de guerrilleros africanos.

Después de salvar el día y dejando un montón de cadáveres se nos presenta a este grupo de mercenarios, su líder y encargado de dirigir las operaciones es Barney Ross (Stallone), Lee Chritsmas (Jason Statham) la mano derecha del primero, Ying Yang (Jet Li) especialista en artes marciales, Gunner (Dolph Lundgren) el miembro del equipo más inestable a nivel emocional, Toll (Randy Couture) y Hale (Terry Crews) todos ellos trabajan en las misiones más peligrosas que nadie quiere, siempre para el mejor postor ya que si algo sale mal ellos son simplemente prescindidles.

Ya de vuelta en los Estados Unidos, Ross (Stallone) decide sacar del grupo a Gunner (Lundgren) ya que este últimamente no obedece instrucciones, además que aniquila de forma cruenta a sus adversarios (al último lo partió en dos con una bazuca, jajaja) y lo que es peor comienza a tener rencillas con Yang (Li). Esto provoca que Gunner se marche encabronado del grupo y amenace a Ross.

Asi mismo conocemos a Tool (un destacado a últimas fechas Mickey Rourke) el encargado de conseguir las misiones para el grupo que comanda Ross, este último encargo es tal vez sea el más peligroso al que se tengan que enfrentar nuestros duros héroes, ya que implica enfrentarse con un ejercito de un dictador en un país sudamericano, el general Garza (David Zayas) el cual esta coludido a su vez con un miembro importante de la CIA, un tal James Munroe (Eric Roberts).

Como podrán leer la trama es bastante simple, incluso y cuando parece que existen varios arcos argumentales que podrían servir como intrigas políticas, estas son solo un pretexto para hacer creer al espectador que la cinta es más compleja, pero en si este es el tipico A+B=C. Empero, esto no afecta a la cinta ya que sus personajes también son meros arquetipos (no cuentan con mucha profundidad psicológica e incluso no la ncesitan), los cuales hacen que esta funcione a la perfección en este universo concebido por Stallone, en el cual las frases chulas, las explosiones, las persecuciones y los enfrentamientos cuerpo a cuerpo son los verdaderos alicientes de este exquisito filme.

Por tal motivo cuando el guión pretende profundizar más en algunos de sus personajes, esto resulta contraproducente, como es el caso en las escenas donde se intenta explorar la parte humana de uno de los héroes, el que interpreta Jason Statham, ya que estas se perciben metidas con calzador y hasta ridículas, además que no aportan nada a la trama y rompen el ritmo de la misma.

Sin embargo cuando Stallone se aleja de estos aspectos la cinta toma otros niveles ya que las secuencias de acción estan bien filmadas, con emoción y dinamismo (aunque en ocasiones la edición no ayude mucho a diferenciar que esta pasando). Además que las coreografías de los enfrentamientos cuerpo a cuerpo resultan creíbles, no por nada el propio Stallone al quererle dar más realismo a las mismas, se rompió el cuello en una de lsa escenas donde enfrenta a Steve Austin, donde uno puede percibir que el actor/director las tenía de perder, ya que el exluchador es más grande y corpulento.

Asi mismo es de agradecer que el actor/director realizara la cinta como se hacia antes, con efectos especiales y dobles para las escenas riesgozas, dejando solo un pequeño apartado para los efectos hechos por computadora (como es el caso de la sangre, la cual le resta veracidad al relato y hasta le resta calidad al producto), pero incluso con esto la cinta cuenta con una buena factura a nivel visual, como es el caso de su solvente fotografía, asi como una banda sonora que remite a mejores tiempos, basta con mencionar que el grupo Creedence aporta varias intervenciones musicales. Además el violento y deserebrado climax final es lo mejor del film, ya que seremos testigos de como Los Indestructibles le hacen honor a su nombre y nos entregan un festin de gore, donde si eres el malo de la función no tienes posibilidades de salir airoso, jajaja.

Ahora bien, el aspecto más sobresaliente del titulo que firma el propio Sly, es sin lugar a dudas el casting, el cual dejando de lado los que pudieron estar o no quisieron (la regaste gacho Van Damme) puedo decir que los que aparecen frente a pantalla cumplen con creces, puesto que primeramente logran buena química entre si y aunque la participación de estos es algo dispar (pues algunos ocupan menos tiempo frente a pantalla por la infinidad de personajes que intervienen), estos logran sacarle jugo a sus papeles, sin embargo sobresalen el propio Stallone y Statham, ya que gozan de buena química entre si y sus roles son los más carismáticos (obviamente el director guardo lo mejor para el y el actor inglés).

Por otra parte Dolph Lundgren no lo hace nada mal y vuelve a encarnar al tipo con la moral más ambigua, para componer tal vez el personaje mas desdichado en cuanto tratamiento de guión se refiere, pero como comentaba, el actor sueco no desperdicia la oportunidad y se la pasa más que bien en el film. El resto del casting esta en la misma línea, aunque se debo reconocer que Jet Li tiene la suficiente capacidad para reírse de si mismo.

Y por último Eric Roberts como malo se percibe un tanto blandengue. Mención aparte merece Mickey Rourke, quien demuestra que no hay papeles chicos cuando se es buen actor y hace de su monólogo la parte más emotiva del film (aunque parezca que estamos viendo otra cinta) ya que el histrión al más puro estilo de The Wrestler (Aronovsky. 2008) nos platica sobre las batallas perdidas, pero sobre todo que los seres como él, asi como todos los viejos héroes de acción que aparecen en la cinta, se sienten vacíos, motivo por el cual siguen buscando volver a encajar en este mundo.

Y por supuesto no podía faltar la ya mítica escena donde Stallone, Willis y Schwarzenegger comparten créditos, haciendo de esta una emocionante experiencia, además que se puede percibir un ambiente de camaradería entre los astros los cuales incluso se mofan de si mismos.

Asi que puedo decir que Los Indestructibles cumple con creces lo que promete, emoción, acción, algunos chistes (Stallone se toma la libertad de citar a Shakespeare en una de las escenas, jajaja), explosiones, peleas y sobre todo hace realidad un sueño húmedo para muchos aficionados al cine de acción, juntar un elenco multi estelar que solo podíamos imaginar hace 20 años (aunque hayan faltado algunas figuras como Van Damme, Steven Seagal o Chuck Norris). Por cierto la sala de cine no se lleno y ni falta hacia (habia como 15 personas), pero lo que puedo comentar es que a dos asientos de un servidor había un hombre de unos sesenta años que reía como un enano al ver a sus ídolos en acción, como fue mi caso, jajaja.

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lunes, 6 de agosto de 2012

LOS DESCENDIENTES de Alexander Payne

TÍTULO ORIGINAL: The Descendants
AÑO: 2011
DURACIÓN: 110 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Alexander Payne
GUIÓN: Alexander Payne, Nat Faxon, Jim Rash (Novela: Kaui Hart Hemmings)
FOTOGRAFÍA: Phedon Papamichael
MUSICA: Varios
REPARTO George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause, Patricia Hastie, Matthew Lillard, Judy Greer, Beau Bridges, Robert Forster, Barbara L. Southern, Mary Birdsong, Rob Huebel, Michael Ontkean, Troy Manandicm, Scott Morgan, Milt Kogan
PRODUCTORA: Fox Searchlight Pictures / Ad Hominem Enterprises
GÉNERO: Drama. Comedia.


Tal vez no lo haya mencionado anteriormente pero su servidor ha encontrado en la obra de Alexander Payne un cine bastante reconfortante y fresco en lo concerniente a la narración de historias netamente humanas donde se combinan a partes iguales una comedia que a simple vista parece demasiado sencilla pero que esconde entre líneas un discurso más complejo, al tiempo que se encuentran rasgos de un humor bastante negro que por momentos parece algo paradójico con respecto a lo que se plantea frente a pantalla pero que sin lugar enriquece la experiencia cinematográfica, si no basta con recordar aquella ácida comedia que hablaba sobre la tanatología llamada A propósito de Schmidt (2002) o aquel agridulce estudio de la crisis existencial del adulto mayor Entre Copas (2004), trabajos que sin lugar a dudas sitúan a Payne como uno de los directores más sólidos a nivel discursivo y antropológico como también lo es el siempre solvente  Wes Anderson, con el cual se podrían encontrar similitudes con la obra de Payne sobre todo en el tratamiento de sus trabajos con respecto al uso del humor ácido.

Habiendo dicho esto y entrando en materia, Los Descendientes nos cuenta los complejos sucesos existenciales que debe enfrentar Matt King (George Clooney), un prominente abogado de la Isla de Hawai el cual por estar siempre sumergido en sus asuntos laborales ha descuidado a su familia por lo cual e inminentemente falla de manera estrepitosa (aunque no sea conciente de esto) en sus roles como padre y esposo ya que sus funciones de patriarca se limitan simplemente a proveer de bienes materiales a esta. De ahí que cuando se entera que su esposa Elizabeth (Patricia Hastie) ha sufrido un accidente cuando practicaba un deporte acuático y ha quedado en estado de coma, su mundo comienza a desquebrajarse a pedazos cuando éste tiene primeramente que ocuparse de su pequeña hija de diez años Scottie (Amara Miller) retoño bastante precoz que encontraba en la figura de su madre cierto equilibrio, para aprender a ser de nueva cuenta una figura paterna pues no se ocupaba de esta desde que tenía tres años.

Asi mismo Matt deberá reconciliarse con su hija mayor Alexandra (Shailene Woodley) a la cual mantiene internada en un instituto por la situación de adicciones que sufre esta para que de algún modo le auxilie a cuidar a Scottie, sin embargo estos aspectos aunque importantes no serán tan devastadores a nivel emocional como el que representa el de enterarse de que su esposa mantenía un amorío con otro sujeto mientras este se encontraba ausente por lo cual y ante la imposibilidad de encarar a Elizabeth y reclamarle el por que de su infidelidad, nuestro protagonista ira en busca del misterioso hombre con el que su esposa lo engañaba para tratar de sacar su frustración (acompañado de sus hijas y un peculiar acompañante), mientras hace los arreglos para avisar a las amistades de su esposa que esta será desconectada pues la situación de su deceso es inminente.

Lo único que Matt no sabe es que este doloroso viaje servirá para que pueda reencontrarse consigo mismo y aprender el valor de contar con una familia (aunque sea bastante disfuncional, jajaja, ¿como si las familias no contaran con algún grado de disfuncionalidad ¿no creen?), lo que indudablemente le mostrara el verdadero significado de la vida con todos sus claros y oscuros. Como podrán leer respetables lectores el guión que escribe el propio Payne (junto con dos personas más) descubre su principal aliciente en la representación de un compendio de personajes bien trazados a nivel psicológico de los cuales se desprenden infinidad  de discursos en los cuales se diseccionan cuestiones sociales, morales, culturales, políticas y lo más importante humanas, aspectos que se desencadenan a través de un ingenioso mcguffin (la infidelidad Elizabeth) el cual provoca  que los personajes se vayan desenvolviendo de manera natural en su propio entorno; incluso lo mas atractivo del film es descubrir como el personaje de Clooney se revela como el legítimo motor de la historia pues este va efectuando acciones que mueven y afectan ese micro universo planteado por Payne.

De ahí que esta historia de redención y perdón encuentre sus mejores momentos en la honestidad de su mensaje, mensaje que se encuentra representado en situaciones con la suficiente humanidad vertida en unos personajes imperfectos pero carismáticos que al hallarse cargados de infinidad de phatos se vuelven entrañables para con el respetable. Por tal motivo el tortuoso duelo que debe confrontar y aprender a sobrellevar Matt (Clooney) se vuelve una experiencia agridulce, por momentos dolorosa y otros tanto por que no decirlo hasta jocosa, si no basta con recordar aquella escena que provoca que el respetable se parta de risa cuando al personaje que interpreta Clooney se queda anonadado cuando el amigo de su hija Alexandra (un chico bastante disfuncional con poco tacto y muchos problemas emocionales) le hace ver algunos de los motivos por los cuales su esposa le fue infiel, o en su defecto aquella sublime escena que al menos a su servidor le puso la piel de gallina cuando Matt (Clooney) por fin se permite perdonar a  una desauseada Elizabeth ya casi al final de la historia, y se despide de una manera honesta  y bastante conmovedora de la persona que fue el amor de su vida reflexionando a su vez en todas las implicaciones que esto significa.

Cabe hacer mención que dicha escena logra ese punto álgido a nivel emocional que planteaba todo el film sin llegar a niveles maniqueos todo gracias a la profundidad de unos diálogos que no tienen desperdicio y por supuesto a la espléndida interpretación de un George Clooney en estado de gracia, el cual encuentra su mejor interpretación en un personaje que lo despoja de todo ápice de estrella hollywoodense, y es que la interpretación de Clooney es en demasía natural y a su vez etérea lo que provoca que veamos a un sujeto de carne y hueso tratando de encontrar su camino. Por supuesto el reparto que secunda al ex interprete de ER también se encentra a la altura de la situación, por ejemplo las dos chicas Amara Miller y Shailene Woodley que hacen de hijas de este logran mimetizarse con sus complejos personajes, y lejos de hacerlos simples arquetipos  de jóvenes rebeldes que odian a la autoridad representada en la figura paterna, aquí estas jóvenes actrices logran transmitir esa frescura, inocencia y cierto dejo de mala leche que provoca esa tridimensionalidad en sus performances lo que vuelve a sus personajes muchos más atractivos y por ende también logran el cometido de servir como una especie de detonante catártico ante las ominosas situaciones que se presentan durante la trama.

Asi mismo y no menos importante la Isla de Hawai se nos muestra como una entidad  con vida propia, como un personaje más y no solo como ese apartado geográfico de postal al que nos tienen acostumbrados otras producciones, no aquí Alexaner Payne se preocupa por dotar de personalidad a la gran urbe mostrando incluso su lado menos  glamoroso, el cual mas sin embargo nos recuerda que también en esos barrios pobres existen seres humanos que indudablemente representan el motor de la economía de la paradisíaca isla, no por nada uno de los arcos argumentales con mayor relevancia en la historia también tiene que ver con el destino económico y cultural que tendrán cientos de hectáreas de una preciosa isla virgen que se encuentran al resguardo de Matt King (Clooney), las cuales fueron heredaras por sus antepasados y que sin lugar a dudas afectaran a miles de familias si se venden a particulares o se quedan como reserva ecológica dichas propiedades.

Ahora bien la dirección de Payne de nuevo es excelsa como siempre y dota al filme de un ritmo lo suficientemente fluido para que el espectador no pierda detalle de lo que ocurre frente a pantalla con sus personajes y la propia historia, por supuesto la puesta en escena no tiene desperdicio y la fotografía empleada para retratar los diversos entornos de la isla son los adecuados para transmitir ese aire afable a una cinta hermosa, reflexiva e introspectiva como lo es Los Descendientes. Así mismo y no menos importante debo resaltar lque a banda sonora del film se vuelve sumamente significativa para reforzar cierto pasajes de la alegoría que se nos está contando (aspecto que también utiliza de forma magistral Wes Anderson en sus trabajos, esta bien ya dejaré de encontrar las similitudes entre estos dos importantes realizadores, jajaja). Así que estimados lectores para terminar no me queda más que recomendar de sobre manera este excelente filme el cual a través de un discurso en demasía honesto  y por momentos sardónico nos expone la importancia del ser.
 


 
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