lunes, 20 de diciembre de 2010

CINE DE ACCIÓN: OJO POR OJO

TÍTULO ORIGINAL: An Eye for an Eye
AÑO: 1981
DURACIÓN: 106 min.
PAÍS:  Estados Unidos
DIRECTOR: Steve Carver
GUIÓN: James Bruner, William Gray
MÚSICA: William Goldstein
FOTOGRAFÍA: Roger Shearman
REPARTO: Chuck Norris, Christopher Lee, Richard Roundtree, Matt Clark, Mako, Jeffrey Bannister, Robert Behling, Joe Bellan, Rosalind Chao, Michael B. Christy, Maggie Cooper
PRODUCTORA: Adams Apple Film Company / South Street Films / Wescom Barber International
GÉNERO: Acción.



“El es un buen policía, pero esta harto de tanta impunidad”


Sin lugar a dudas uno de los precursores del género de acción más casposo, más violento y más descerebrado es el señor Chuck Norris, el cual gracias a que ha protagonizado infinidad de cintas en donde el eje argumental siempre era la venganza como aplicación de justicia o  el ensalzamiento de los valores norteamericanos le ha regalado al respetable momentos de verdadera hilaridad. Es por tal motivo que cuando las cosas ya no podían estar más jodidas, cuando el mal estaba a punto de apoderarse del bien, la famosa patada giratoria de Norris resolvía las cosas, jajaja.

Sin embargo no sería hasta la famosa y maniquea Desaparecido  en Combate (Joseph Zito, 1984) la cual por cierto es una especie de homenaje a uno de los hermanos del propio Chuck, el cual murió en Vietnam, que Norris ganaría su status de estrella de acción, empero a un servidor le ha parecido interesante revisar uno de los títulos anteriores a la mencionada, esto con el fin de contextualizar al presente para que a su vez pueda descubrir las características que hicieron del cine del querido Walker Ranger de Texas, todo un icono en la cinematografía mudial.

Ya de entrada en Ojo por Ojo descubrimos a un Chuck Norris despojado de su ya característica y abundante barba, con un extraño look de Luis Miguel en la cinta Ya Nunca Más de Abel Salazar, 1984 (jajaja). Aquí el héroe interpreta al detective Sean Kane (que nombre tan cojonudo ¿no? jajaja) quien en una noche lluviosa investiga junto con su compañero Tommy (Matt Clark) un caso sobre narcóticos en uno de los barrios más peligrosos de San Francisco.

Pero para desgracia de los detectives estos son emboscados cuando seguían al informante que les proporcionaría los nombres de los implicados, motivo por el cual el compañero de Kane (Norris) muere de una manera bastante fea y dolorosa, ya que primero es baleado, después arrollado por el automóvil del asesino y por último quemado (jajaja) mientras que Kane solo recibe un balazo en el hombro derecho y presencia con impotencia el deceso de su compañero, además de que se pone en evidencia que hay un soplón en la policía, ya que supuestamente nadie sabía de esta operación incubierta.

Es por estos motivos que el jefe de Kane lo caga a más no poder, pues según el han echado a perder toda una operación que llevaba más de catorce meses de trabajo, además de que se provoco todo un desmadre, entre explosiones y el fallecimiento de un detective, por tal motivo escuchamos después por parte del Capitan Stevens (Richard Rountdree) la típica reprimenda de jefe a policia rudo, como ¿Qué voy a hacer contigo Kane?, ¿Cómo te defiendo con el Alcalde si destrozaste medio barrio?, por lo que Kane le dice a su jefe que ya no este chingando y después saca su arma de cargo y la pone en el escritorio, para acto seguido también entregar su placa y salir de la comisaria (¡estos si son huevos!).

Es por eso que Kane renuncia y decide investigar por su cuenta quien o quines lo traicionaron y causaron la muerte de su amigo Tommy. Asi mismo la prometida de su ex compañero, Linda Chan (Rosalind Chao) le comenta que no quiere que la muerte de su novio quede impune y le suplica a nuestro protagonista que haga lo posible para descubrir a los malos, y como Sean Kane es hombre de palabra pues investigará hasta llegar a las últimas consecuencias.

Sin embargo Linda (Chao) investiga por su parte también, ya que trabaja en una de las televisoras más grandes que existen en la ciudad como reportera, por lo que descubre una grabación que implica a varios nombres importantes que estan relacionados con el narcotráfico, motivo por el cual comienza a ser perseguida por unos extraños hombres que buscan eliminarla, uno de ellos es un enorme hombre obeso oriental al cual le llaman El Profesor (Toru Tanaka), el cual usa sus manos para eliminar a sus oponentes.

Como el respetable inferirá, la mujer es asesinada no sin antes esconder la evidencia, la cual tendrá que encontrar nuestro héroe   para desenmascarar al verdadero autor del trafico de drogas, el cual nos es desvelado como el casi intocable Morgan Canfield (un desaprovechado Christopher Lee) dueño de la televisora donde trabajaba Linda, y perverso ser que mueve los hilos de esta historia.

Como podrán darse cuenta la cinta que firma Steve Carver es bastante simple y poco original, aun cuando esta contaba con ciertos elementos que hubieran podido elevar la historia a otro nivel, por ejemplo no importa que las motivaciones del personaje de Christopher Lee queden solamente como la ambición de poder y a nivel económico, sin embargo las apariciones de este estan totalmente desaprovechadas, además de que son escasas, incluso se percibe que la interpretación de Lee es en automático como si solo fuera a cobrar el cheque y listo, lo que a un servidor le parece un desperdicio pues la presencia del actor le aportaba más credibilidad al film, incluso me imaginaba a Lee como otro Francisco Scaramanga como aquel magnifico villano de The Man with Golden Gun (Hamilton, 1974), desgraciadamente no fue asi.

 
Incluso el personaje de El Profesor (Tanaka) se percibe con un aire muy Bondniano (tanto por su fuerza y defectos físicos), por lo que la aparición de este personaje es de lo mejor del film, empero se vuelve a cometer el mismo error y este hace apariciones muy ocasionales también. Por otra parte el suspense es otro aspecto que lastra la historia, no tanto por su aplicación, si no por su mala ejecución, pues las investigaciones que realiza Kane (Norris) son correctas pero se resuelven muy fácil, como si al director no le interesara profundizar mas en estas para después meter más escenas de acción donde Norris se despacha a los malos en turno (cosa que se agradece), motivo por el cual los giros argumentales son muy predecibles.

Es por tal motivo que lo más rescatable del film sin lugar a dudas son los combates cuerpo a cuerpo que protagoniza el buenazo de Chuck Norris, el cual despliega sus mejores movimientos de karate para despacharse a los pobres malandrines que no le sirven ni para el arranque, o como el enfrentamiento final que Kane tiene con El Profesor es de lo mejor, pues en un inicio Norris no le hace nada a la mole que representa Toru Tanaka, con todo y que le asesta sus mejores golpes, hasta que nuestro héroe aplica su letal patada giratoria y tan, tan.

Para finalizar debo comentar que la interpretación de Norris es la misma de siempre, con su pétreo rostro el cual no nos regala ni una sonrisita (jajaja) y demuestra que incluso una piedra tiene más registros interpretativos que el, jajaja. Asi pues, creo que Ojo por Ojo es un film que cuenta con las características propias de su época (musica, fotografía, etc) más sin embargo el mayor problema de esta, es que no se decide si ser una cinta de acción pura y dura o  pretender ser una cinta con más aspiraciones, por lo que su resultado final se ve afectado.

Asi que recomiendo Ojo por Ojo (o cualquier cinta de Chuck Norris) para aquellos nostálgicos que como un servidor crecieron viendo a tipos duros, en los ya desaparecidos formatos Beta y Vhs que tantos buenos momentos proporcionaban. ¡Ah! Y también para las nuevas generaciones que no conocen verdaderos tipos duros como el mencionado Norris, Bronson o Eastwood.
 

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