miércoles, 28 de julio de 2010

MARTIN SCORSESE: ¿QUIÉN LLAMA A MI PUERTA?

TITULO ORIGINAL: Who's That Knocking at My Door?
AÑO: 1968
DURACIÓN : 90 min.
PAÍS. E.U.
DIRECTOR:
Martin Scorsese
GUIÓN: Martin Scorsese
MÚSICA: Varios
FOTOGRAFÍA: Michael Wadleigh (B&W)
REPARTO:
Harvey Keitel, Zina Bethune, Ann Collette, Lennard Kuras, Michael Scala, Harry Northup, Tsuai Yu-Lan, Saskia Holleman, Bill Minkin
PRODUCTORA: Trimod Films
GÉNERO Y CRÍTICA: Drama



Uno de mis directores favoritos en sin duda el Sr. Martin Scorsese (el otro es Clint Eastwood) del cual tuve mi primer acercamiento a su filmografía, con la cruda y violenta Taxi Driver (1976) y posteriormente la fabulosa Toro Salvaje (1986). Con esas dos obras cinematográficas el señor Scorsese se convirtió en un referente (para mi) de buen cine, por lo que he visto la mayoría de sus filmes. Es por eso que he decidido revisar su primer largometraje, el cual plantea las inquietudes y manías del director ítaloamericano, y marca la pauta de lo que serían sus posteriores trabajos.

Desde el comienzo de ¿Quién llama a mi puerta?, Scorsese nos muestra una gran secuencia donde una señora prepara un pastel de carne, posteriormente ella les sirve la comida en la mesa a unos niños. En esta escena aparecen varios símbolos religiosos (los cuales serán una constante en el film), como santos y cirios, exponiendo de alguna manera las creencias del director.

Después asistimos otra toma en donde se nos muestra a varios jóvenes en la calle, ahí conocemos a nuestro protagonista, J.R. (Harvey Keitel) quien se encuentra con otros chicos, y en una especie de ritual golpean y patean a otros dos jóvenes. Estas primeras imágenes nos revelan el entorno social, religioso y psicológico de J.R. un joven de descendencia italiana que vive en Nueva York (la amada ciudad de Scorsese) y que coexiste de manera despreocupada con sus amigos. Sus actividades consisten en beber, conocer mujeres y apostar.

Sin embargo cuando J.R. se encuentra platicando en el bar con amigos, como si de un sueño se tratara presenciamos otra escena donde el joven (Keitel) plática con una chica (Zina Bethune), ella es una mujer independiente, con estudios, es a final de cuentas todo lo contrario a las mujeres que ha visto J.R. por tal motivo se siente atraido hacia ella y comienza una relación amorosa algo extraña entre ellos, empero la mujer guarda un oscuro secreto que podría poner en riesgo la relación de ambos.

Conforme avanza la trama Scorsese nos presenta esta imposible historia de amor, con saltos temporales, que en algunos tramos de la cinta, hacen que esta se perciba bastante onírica por sus atmósferas y situaciones. Todo plasmado con una soberbia fotografía en blanco y negro.

El primer encuentro entre J.R y la chica es por demás interesante, ya que la plática que sostienen los protagonistas, es sobre las películas de John Wayne y el genero Western (clara referencia del cine que le gusta al director), por lo que uno infiere que el personaje de J.R. es de algun modo el alter ego de Scorsese.

Asi mismo, el director convierte a su amada ciudad en otro personaje más, con esas largas caminatas que hacen sus protagonistas por las calles y barrios de la misma. Por tal motivo su aspecto visual es una delicia, ya que los paneos y encuadres que realiza un joven Scorsese dotan de versatilidad y dan un toque de modernidad a la cinta, aunque en otros tramos la cinta desprende una estética formal.

Importante también es su apartado musical, ya que esta cuenta con una selección de canciones, donde destaca The End de The Doors, la cual refuerza aquella escena donde J.R. exorciza sus demonios internos con unas mujerzuelas (como las llama el protagonista). Cabe hacer mención que dicha escena es un punto importante en la película, ya que nos muestra la verdadera naturaleza de su protagonista, como sus miedos, frustraciones, anhelos, etc. y como no podría ser de otro modo este fragmento esta lleno de gran poder visual y narrativa.

Por otro lado debo destacar la interpretación de un jóven Harvey Keitel, que logra transmitir la frustración y confusión que siente su personaje, el cual no termina por sentirse pleno en su relación con la chica. Asi mismo Zina Bethune, llena de humanidad a su personaje, con una interpretación muy natural, mostrando a una mujer segura de si misma.

Para finalizar solo debo decir que esta cinta es una gran presentación de Scorsese como cineasta, donde muestra su gran capacidad como narrador visual, a través de un amor imposible, donde cuestiona las creencias morales, religiosas y las desigualdades de género. Y nos presenta a su personaje (el perdedor, inadaptado y en ocasiones violento) el cual será un referente en sus siguientes filmes los cuales también gozarán de ese aire de pesimismo.

Asi que próximamente subire el segundo largometraje de este maestro de la cinematografía, llamada simplemente, Boxcar Bertha (1972), con la intención de transmitirles la fascinación que causa a un servidor la obra de este señor.

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