domingo, 8 de enero de 2012

ASI PASA CUANDO SUCEDE de Woody Allen

TÍTULO ORIGINAL: Whatever Works
AÑO: 2009
DURACIÓN: 92 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Woody Allen
GUIÓN: Woody Allen
FOTOGRAFÍA: Harris Savides
MUSICA: Varios
REPARTO: Larry David, Evan Rachel Wood, Henry Cavill, Patricia Clarkson, Michael McKean, Ed Begley Jr., Cassidy Gard, Lyle Kanouse, Steve Antonucci, James Thomas Bligh, Chris Nunez
PRODUCTORA: Sony Pictures / Wild Bunch / Gravier Productions
GÉNERO: Drama. Comedia.


Gracias a Dios (como si existiera dicho ente etéreo, jajaja) pude visionar por fin Whatever Works o como la bautizaron aquí en México, Asi pasa cuando sucede, la obra previa que Allen filmara antes de Conocerás al Hombre de tus Sueños y que inexplicablemente viera la luz mucho después en formato casero que aquella última obra que el genio neoyorkino realizara en Inglaterra (en gran parte a las distribuidoras), y debo decir que como sucede la mayoría de las veces con la obra del buen Woody  la espera valió la pena ya que quien quiera pasar hora y media disfrutando de buen cine encontrará en esta cinta a un Allen en plenitud creativa e intelectiva (aspectos que nunca se han ido realmente), retomando de nuevo esos pathos que tanto lo han interesado durante la mayor parte de su filmografía y que ha vertido a través de sus diversos alter egos, como ahora es el caso del genial Larry David (co creador de Seinfeld y guionista de Saturday Night Live) quien queda como anillo en esta divertida e incisiva comedia romántica.

La historia comienza mostrándonos a varios sujetos que comen y charlan en una banquita de las afueras de un pequeño restauran neoyorquino, allí los hombres  mantienen una intensa charla en donde sobresalen ciertas disertaciones sobre si la religión es de verdad un aspecto benéfico para la sociedad, o en su defecto es solo una creación que solo los poderosos utilizan para manosear las conciencias de los individuos. Como es obvio tres de los sujetos sostienen que esta tiene más gracias para los seres humanos que defectos, sin embargo en ese momento el único sujeto que esta en desacuerdo arremete contra estos argumentando que no es que la religión este mal, que incluso sus preceptos  como los  del marxismo son honorables empero tienen una gran falla que no fue considerada por sus creadores, pues estos códigos éticos son manidos por los gusanos (los hombres, carcajadas de un servidor) que solo ven por sus intereses, en ese momento el protagonista se levanta y se dirige directamente al espectador explicando que los hombres con lo que habla no entienden nada.

Es asi como el respetable conoce a  Boris Yellnikoff (Larry David) nuestro protagónico,  un ex profesor de mecánica cuántica bastante misántropo y mal humorado que odia las relaciones interpersonales (se divorcio de su mujer aun cuando era una dama refinada e intelectual por considerar que su relación era demasiado perfecta, jajaja) el cual considera que la humanidad es un simple despojo de seres limitados en sus capacidades intelectivas (Boris estuvo nominado al premio Nóbel, según el) y por si fuera poco además es  hipocondríaco, dicho de otra manera, Boris es la concentración de las personalidades de Gregory House (Hugh Laurie), Sheldon Cooper (Jim Parsons) y probablemente un poco de Alan Moore (jajaja), un sujeto que nadie quisiera como amigo,  ¿pero el respetable se preguntará a que se dedica tan iracundo personaje? Pues nuestro distinguido amigo después de tratar de suicidarse por no encontrar más motivación en su vida, solo obtiene una gran cojera por lo cual ahora cobra unos dólares por enseñar ajedrez en el parque a niños a los que considera menos que monos (jajaja).

Sin embargo la horrenda personalidad de Boris cambiara (solo un poco) cuando cierto día llegue a su vida una joven llamada Melody (Evan Rachel Wood), una chica que  le pide asilo para pasar la noche ya que acaba de inmigrar a la gran ciudad, pues aparentemente huye de un pasado turbio (es hija de un matrimonio adinerado con cierto fanatismo por la religión), pero para sorpresa de Boris (y del propio espectador) estos acaban casándose después de un año de convivencia y  cientos de tertulias sobre la condición humana, pues al parecer  a la bella Melody la personalidad corrosiva del sexagenario la ha cautivado, claro la relación amorosa de este disfuncional par no será del todo fácil cuando la ultraconservadora madre de Melody, Marrieta (Patricia Clarkson), vuelva a ingresar a la vida de la joven para mover de nuevo la sosegada vida de Boris.

Y este sería a grandes rasgos la premisa que Allen nos presenta en esta inteligentísima y disfrutable cinta que sin lugar a dudas lleva al extremo la exploración de las idiosincrasias del ser humano en terrenos tan ominosos como es el pesimismo sobre la propia existencia, haciendo que el relato se torne cien por ciento nihilista, pero a diferencia de Match Point (2005) o Los Inquebrantables (2007) las cuales  también tienen al destino como un componente narrativo importante, el director norteamericano retoma de nuevo la inserción de sutilísimos gags plagados de humor incendiario para fungir como catalizadores catárticos que harán las delicias de los espectadores más avispados; por lo cual estos además de profundizar sobre temas tan peculiares y en su mayoría tan satanizados como el sexo, el arte, la existencia de Dios, la homosexualidad, etc. serán abordados con cierto desenfado haciendo también que el espectador menos familiarizado con la obra de Allen perciba la cinta como una obra prosaica.

Y esto funciona en gran parte al diseño de personajes los cuales si bien pueden parecer meros clichés (por lo arquetípico de sus rasgos aparentemente), indudablemente trabajan como símbolos sociales y/o culturales que hacen que esta sátira sobre las relaciones personales (a varios niveles) se descubra como un incisivo análisis que se torna hasta antropológico, de ahí que habrá muchos a los que el personaje que interpreta tan deliciosamente Larry David les caiga en la punta del hígado pues podrían ver en este la representación del negativismo y el pesimismo, empero es importante decir que dicho protagónico no busca cautivar al espectador si no por el contrario concientizarlo a base de la desacralización de temas que a la mayoría del público parecen intocables. Eso si por momentos se percibe que el performance de David es solo la representación de si mismo (jajaja), lo que si es indudable es que este representa genuinamente el alter ego del propio Woody Allen.

De los demás intérpretes hay que decir que como sucede en la obra de Allen, funcionan como pequeñas piezas de rompecabezas que aportan peso a las situaciones, provocando a su vez que las relaciones no se perciban forzadas y el ritmo de la cinta camine como relojito. Así mismo hay que mencionar que tanto las interpretaciones de Evan Rachel Wood como la dulce e idealista pareja de Boris, Patricia Clarkson como la mujer madura que busca experimentar cosas nuevas para hallarle sentido a su vida (hasta se ejecuta un menage à trois, jajaja) e incluso el pequeño papel que hace Henry Cavill (el próximo Superman cinematográfico) como pretendiente de Melody, logran dotar de tridimensionalidad a sus personajes por lo cual se vuelven interesantes.

Otro aspecto que a su servidor le pareció agradable fue ver que el realizador regresó a su amada Manhattan para desarrollar tan peculiar historia por lo cual se respira cierta nostalgia que recuerda a la obra clásica de Allen. Por supuesto el apartado visual como siempre se percibe solvente (creo que el buen Woody como Eastwood o Scorsese realizan el trabajo detrás de cámaras hasta con los ojos cerrados) y la banda sonora empleada se descubre exquisita. Ya para finalizar solo diré que no deben perderse Así pasa cuando sucede, ya que esta obra tan agria sin lugar a dudas les sacará infinidad de carcajadas a todo aquel que se deje llevar por las disertaciones de un viejo al cual le sigue pareciendo fascinante el escudriño de la naturaleza humana.

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