sábado, 10 de diciembre de 2011

CINE CUTRE: ¡PARA! O MI MAMÁ DISPARA

TÍTULO ORIGINAL: Stop! Or my mom will Shoot
AÑO: 1992
DURACIÓN: 87 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Roger Spottiswoode
GUIÓN: William Davies, William Osborne, Blake Snyder
MÚSICA: Alan Silvestri
FOTOGRAFÍA: Frank Tidy
REPARTO: Sylvester Stallone, Estelle Getty, JoBeth Williams, Roger Rees, Martin Ferrero, John Wesley, Gailard Sartain, Dennis Burkley
PRODUCTORA: Universal Pictures
GÉNERO: Comedia.


Antes de que su servidor tomara plena conciencia de que además de los Bruce Willis, los Stallone, los Van Damme o los Schwarzeneggers también existían los Allen, los Kubrick o los Bergman,  pues  se receto infinidad de material cutre y casposo como si de una religión se tratase al encontrar en las aventuras de estos fornidos y testosterónicos héroes norteamericanos gran fascinación gracias a los excesos narrativos e ideológicos que planteaban sus cintas; el hecho es que aunque siempre he tenido cierta atracción por la filmografía del buen Sly debo expresar que este icono del cine de acción también cuenta con proyectos bastante nauseabundos que llegan a insultar el intelecto del respetable, si no basta con recordar  títulos como Asesinos (Richard Donner, 1995), Driven (Renny Harlin, 2001) e incluso El Juez Dredd (Danny Cannon, 1995) para constatar esto.

Sin embargo un peldaño más abajo en lo que se refiere a excrementabilidad cinematográfica se encuentra ésta ¡Para! O mi Mamá Dispara, segundo intento fallido por Stallone para demostrar que también podía hacer comedia como su compañero Arnie Schwarzenegger (recordemos que Oscar, cinta de 1991 fue el primer trabajo que el fornido interprete realizaría en este terreno de las manos de John Landis, al cual desgraciadamente no le iría nada bien ni por critica de público y mucho menos de los especialistas en la materia). Empero y como muchos sabrán la mentada cinta que firmara el casi sierre mediocre Roger Spottiswoode (Socios y Sabuesos, 1989 y 007 El Mañana Nunca Muere, 2000 por mencionar algunas) pondría a Stallone en el punto más bajo de su carrera (y eso que ya había realizado Halcón en 1986 para la Cannon y Rocky V de 1990, jajaja).

Bueno, bueno ¿pero de que va esta putada? Pues bien aquí Stallone interpreta  al Sargento Joe Bomowski (de verdad asi se apellida) un rudo detective de la ciudad de Los Ángeles al cual le temen los maleantes por sus duros procedimientos (para contextualizar al respetable es una especie de Ray Tango pero menos mamón pues) motivo por lo cual se podría decir que su vida laboral esta más que resuelta, sin embargo su vida personal es una completa aversión ya que mantiene un amorío con su jefa la Teniente Gwen Harper (Jobeth Williams) con la cual parece solo quiere acostarse, ya que Joe no esta interesado en formalizar la relación motivo por lo cual Gwen siempre se encuentra de mal humor en la comisaría; y lo que es peor es que la mujer siempre ventila sus idiosincrasias amorosas con el personal, lo que deja bastante mal parado a nuestro rudo protagonista.

Pero cuando Joe piensa que las cosas no podrían estar peor llega de vacaciones su madrecita, Tutti Bomowski (Estelle Getty), una castrante septuagenaria de un metro cincuenta de alto que hará de la vida del Sargento Bomowski un verdadero infierno cuando esta se inmiscuya en cada uno de los aspectos de su vida tanto privada como laboral, y lo peor sucederá cuando la dulce anciana (por supuesto estoy siendo sarcástico) se involucre en un caso de tráfico de armas donde varias bandas italianas se encuentran peleando la plaza.

Como el respetable podrá leer el argumento de este adefesio cinematográfico no es nada original (parece más una premisa para esas cintas que se transmiten por el Hallmark Channel), sin embargo lo que termina por degradar la inteligencia y paciencia del espectador es sin lugar a dudas primeramente un guión mal escrito, lleno de clichés y lugares comunes, la mala dirección de Spottiswoode (quien parece no estar entusiasmado con lo que esta filmando, y de verdad no lo culpo, jajaja) y por su puesto la nula vis cómica de Stallone frente a cámaras (incluso me ha hecho más gracia verlo fanfarronear en El Demoledor, 1993) quien parece demasiado forzado por hacer reír aun y cuando tenga que sobajar su imagen de estrella en penosas escenas (como en la que aparece con pañales) con tal de sacar alguna carcajada del espectador.

Y es que uno nunca termina por tragarse la interpretación de Sylvester Stallone quien parece perdido, ya que por una parte lo encontramos bastante molón en las escenas de acción (aunque éstas sean pocas y no muy ingeniosas, al menos la secuencia donde interviene un trailer y un avión me mantuvo atento pero tampoco es para echar cohetes al aire) empero cuando interactúa con Estelle Getty las cosas se tornan mal, demasiado mal pues ambos interpretes tienen nula química, además de que Sly no es que sea Sir Lawrence Oliver para cambiar de registro adecuadamente.

Incluso el inicio de la cinta  parecía prometedor pues la historia arranca como una especie de homenaje a esas cintas policíacas de los ochentas en donde conocemos al protagonista por sus habilidades y métodos detectivescos (al menos a su servidor encontró similitudes con aquel título dirigido en 1990 por el buen Clint Eastwood llamado El Novato, el cual por cierto no es de lo mejor del director oriundo de San Francisco). Sin embargo pasando unos diez minutos el film se desinfla estrepitosamente.

Asi mismo y tal vez el problema más evidente en la cinta sea sin lugar a dudas el diseño del personaje que interpreta Estelle Getty, el cual se descubre castrante hasta la saciedad pues este nunca llega  funcionar como un símbolo de sarcasmo o de desacralización ante las instituciones (en este caso la familia); muy al contrario encontramos un personaje pésimamente trazado, como una especie de Patiño que pretende hacer reír con una cansina  rutina de comedia (de verdad, a aquellos que piensen todavía que ver disparar un arma a una anciana es gracioso creo que tienen serios problemas o cuentan con tres años de edad) la cual se encuentra desprovista de carisma, y lo peor tanto Getty como Stallone son incapaces de escupir alguna línea llena de mala leche o diálogos mordaces para que por lo menos el respetable sienta que está visionando una sátira sobre las relaciones interpersonales de madre/hijo y al contrario encontramos una cinta con un discurso políticamente correcto y hasta moralista.

Por otra parte y retomando los aspectos técnicos del film debo señalar que la dirección de Roger Spottiswoode es plana y bastante floja, falta de creatividad y por ende su ritmo narrativo se percibe tedioso (y eso que el metraje apenas rosa los 87 minutos de duración) por lo que terminar de visionar dicho esperpento cinematográfico es casi una labor titánica. Hasta la banda sonora que compone Alan Silvestri (quien pasará a la posteridad por haber compuesto el score de la Trilogía de Volver al Futuro) se percibe cansina y tediosa, razón para que ni este aspecto resulte destacable.

Ya para finalizar solo diré que ¡Para! O Mi Mamá Dispara es una terrible cinta, de esos proyectos que jamás debieron ver la luz (o probablemente si, para que todos los estudiantes de cine o realizadores novatos vean lo que no se debe hacer, jajaja, pues alguna utilidad se le podría encontrar a dicho film), pues es un total insulto a la inteligencia del espectador y una total pérdida de tiempo (aun ahora y cuando la vi a los trece años me sentí ofendido). Creo que Stallone como se sentía intocable por ser una superestrella tomo la mala decisión de grabar este adefesio lo que a la larga le costó muy caro. 

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