sábado, 15 de octubre de 2011

DIARIO DE LOS MUERTOS de George A. Romero

TÍTULO ORIGINAL: Diary of the Dead
AÑO:2007
DURACIÓN: 90 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: George A. Romero
GUIÓN: George A. Romero
MÚSICA: Norman Orenstein
FOTOGRAFÍA: Adam Swica
REPARTO: George Buza, Joshua Cole, Joe Dinicol, Shawn Roberts, Tatiana Maslany
PRODUCTORA: Artfire
WEB OFICIAL: http://www.myspace.com/diaryofthedead
GÉNERO: Zombies. terror.


¿Valemos la pena como para ser salvados?......díganmelo ustedes.
-Debra (Michelle Morgan)

Es indudable la experiencia cinematográfica y sentido crítico sobre la sociedad contemporánea que sigue manteniendo el otrora director norteamericano oriundo de Pittsburg George Romero, quien a lo largo de cuatro décadas ha filtrado esta visión con su grandiosa serie de filmes donde esas criaturas despojadas de voluntad propia (ahora conocidas como zombies) y ávidas de carne humana funcionan como metáforas sociales, culturales y por supuesto políticas en momentos específicos de la historia humana, por ende estos trabajan como baldes de agua fría para aquellos espectadores astutos que no solo ven en la obra del ahora septuagenario director, gore y tripas (aunque se siempre se agradece este aspecto).

Es por esto que su servidor se atreve a comentar esto gracias a que hace poco revisó la reciente Diario de los Muertos (al menos en México y en formato dvd, pues si uno investiga descubrirá que la última cinta que Romero ha rodado es el film llamado La Resistencia de los Muertos de 2009) en donde se puede percibir a un Romero lúcido, honesto y sobre todo insicivo con la visión que lo ha caracterizado desde aquella inigualable e imprescindible La Noche de Los Muertos Vivientes (1968), solo que ahora el realizador analiza y disecciona sobre aspectos tan perturbadores como son el uso desmedido de las nuevas tecnologías como las cámaras digitales, los celulares, la internet, las redes sociales y por supuesto el poder que produce en los individuos grabar cualquier evento a través de estos para de algún modo documentar su cotidiano y a su vez legitimarlo.

La cinta no podía comenzar de mejor manera cuando un plano general se encarga de mostrarnos como un equipo de noticias cubre la nota de un homicidio y suicidio que cometió un sujeto contra su esposa y cuñada (todo filmado con cámara digital como toda la cinta), mientras un par de patrullas acordonan la zona y posteriormente una ambulancia ingresa al marginado barrio para tratar de revisar a algunas de las víctimas con la esperanza de encontrar con vida a alguno de los involucrados. Instantes después el camarógrafo que documenta los acontecimientos comienza a grabar a los paramédicos que salen del edificio con los cuerpos cubiertos en camillas, cuando inesperadamente estos comienzan a levantarse y atacar a los paramédicos ante la mirada atónita de los presentes; obviamente los policías comienzan a dispararle a estos sin ocasionarles ningún  tipo de daño.

Acto seguido los que han sido atacados comienzan a convertirse en zombies y asi inicia esta pandemia la cual los reporteros que cubren la nota narran aterrorizados y desconcertados por lo que parece que el día del juicio final ha comenzado sin razón aparente. Mientras tanto en las afueras de la ciudad tiempo después de lo ocurrido, un grupo de jóvenes estudiantes de cine se encuentran grabando una película de terror (con homenaje a Boris Karloff incluido) mientras el director de la misma, un joven llamado Jason (Josh Close) nos cuenta que en realidad el no esta interesado en grabar cintas de ficción, que lo que realmente quiere hacer es documentales por que estos de verdad mostrarían la visión que tiene sobre el mundo, mas sin embargo accedio a grabar dicho trabajo para ganar recursos económicos.

Total que Jason junto con su equipo de filmación, en donde se encuentra su novia Debra (Michelle Morgan), se enteran por las noticias radiales de lo que esta aconteciendo en el país, la terrible noticia que anuncia que la gente muerta se levanta y ataca a la población que se encuentra en su camino; obviamente los chicos no creen esto ya que cuestionan la veracidad de los medios de comunicación, pues estos a últimas fechas cada vez se han vuelto más parciales y maniqueos, además que suelen  maximizar las notas con el único objetivo de vender, empero a final de cuentas los chicos regresan a la Universidad solo para descubrir que lo que han escuchado es real cuando descubren que el campus donde estudian esta desierto y saqueado.

Por tal motivo los jóvenes estudiantes de cine deciden ir en busca de sus familiares haciendo un recorrido por carretera en un viejo camper mientras Jason documenta a través del lente de su  cámara  lo que probablemente sea lo más cercano al Apocalipsis, con el único objetivo de que esto quede como testimonio para futuras generaciones (si es que estas llegan a existir). Y básicamente este sería el argumento de esta maciza e inteligente cinta que firma con maestría George A. Romero, quien a través de este Apocalipsis zombie plantea infinidad de cuestionamientos sobre los brutales procesos de despersonalización que sufre el individuo moderno en plena era digital, donde estar conectado el mayor tiempo a la Internet, el facebook o a cualquier comunidad virtual es indispensable (por no decir cool, ¡uaghhh!) para que el sujeto conciba algún sentido a su vida, motivo por el cual uno se pregunta quién es más desafortunado, esos seres inertes ávidos de carne fresca o los sujetos como Jason que en el afán de capturar cualquier acontecimiento a través de una cámara pierden plena conciencia de lo que significa ser humano.

Es por esto que la disección del tema no se trata de manera pueril (no señores), ya que el maestro Romero sabe cómo ir desmenuzando este de forma tal que el individuo (espectador) ira percibiendo terror, incomodidad y por supuesto incertidumbre no tanto por la amenaza zombie (los cuales indiscutiblemente nos regalan grandes momentos de horror y gore), si no por el propio retrato de la condición humana que se ve retratada perfectamente en su personajes principales (los estudiantes) los cuales por cierto no buscan el agrado del respetable, sino que incluso algunos llegan a ser repulsivos gracias a sus desdeñables acciones, como por ejemplo el pasaje donde se muestra a los chicos siendo asaltados por un escuadrón de soldados los cuales han aprovechado su condición de poder para abusar de los más débiles. Debo hacer mención que incluso en este pasaje el director norteamericano se contiene un poco para no mostrar tan gráficamente las atrocidades que cometen estos, motivo por el cual en este tramo del film se apaga la cámara para que el espectador infiera lo que paso.

Así mismo encontraremos todo tipo de cuestionamientos bastante corrosivos que hacen referencia a argumentos morales, religiosos, etc. por lo que el espectador puede percibir que el autor de La Noche de los Muertos Vivientes sabe que botones apretar para que el espectador se sienta incomodo con el único objetivo de que genere conciencia en este discurso netamente ideológico que a final de cuentas se vuelve totalmente nihilista. Por tal motivo y en aras de que el discurso se sostenga, el diseño de personajes es de suma importancia, de ahí que encontraremos en estos símbolos que refuerzan el mismo, como por ejemplo el personaje del maestro de cine alcohólico que acompaña a los chicos interpretado por Scott Wentworth, es una especie de conciencia moral que nos recuerda que no importa el tiempo en el que la sociedad se desarrolla ya que la propia naturaleza del ser humano siempre ha sido destructiva, si no basta con recordar la guerra de Vietnam (en la cual participó el personaje de Wentworth) para constatar esto.

Ahora bien en lo referente al ritmo y la narración de la historia hay que decir que el film nunca decae y este funciona lo más parecido a un electrocardiograma, donde los constantes cambios de intención y emoción mantienen al espectador pegado a su asiento esperando el próximo susto (los cuales de verdad son efectivos). Por otra parte el diseño de los zombies esta correcto gracias a la implementación de efectivos maquillajes y la utilización de prótesis de látex (como en los viejos tiempos), con la inserción de pequeños efectos hechos por computadora para determinadas escenas.

En lo concerniente a los aspectos técnicos debo decir que Romero resuelve con maestría (de nuevo) las limitaciones presupuestales que ha tenido la mayor parte de su carrera como realizador, y logra sacarle todo el jugo posible al cada vez más socorrido recurso de la cámara en mano,  ya que este aspecto se  resuelve de manera correcta para que este no se vuelva cansino e inverosímil, incluso existen trucos narrativos dentro del guion que le brindan flexibilidad y credulidad a lo que se está contando, no como otras producciones que adolecen de esto como la pueril Actividad Paranormal (Oren Peli, 2007) en donde incluso su protagonista contaba con la cámara encendida hasta para orinar.

Así que estimado lector si usted desea ver una cinta de terror que de verdad lo asuste no puede perderse esta Diario de los Muertos, la cual además se descubre como un film necesario e indispensable (como toda la saga que Romero ha dedicado a los zombies) en estos tiempos tan vacuos tanto de cine en general como de ideologías.
 

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