lunes, 17 de octubre de 2011

CINE DE CULTO: EL VAMPIRO SANGRIENTO

TITULO ORIGINAL: El Vampiro Sangriento
AÑO: 1962
DURACIÓN: 90 min.
PAÍS: México
DIRECTOR: Miguel Morayta
GUIÓN: Miguel Morayta
MÚSICA: Luis Hernández Bretón
FOTOGRAFÍA: Raúl Martínez Solares
REPARTO: Carlos Agosti, Erna Martha Barman, Raúl Farell, Begoña Palacios, Bertha Moss, Francisco A. Córdova, Enrique Lucero, Antonio Raxel.
GÉNERO: Terror. Vampiros.

Hablar sobre el cine de horror o fantástico mexicano, es remontarse netamente a los inicios del cine de horror en Hollywood y uno de sus fastuosos estudios como lo fue en su momento la Universal, compañía que supo adaptar aquellos textos literarios de la época gótica como Frankenstein o Dracula a la pantalla plateada que aterrorizaron a varias generaciones, al tiempo que uno encontraba en estos entretenidos productos fascinantes parábolas sobre la condición humana (de ahí su atractivo al público y perduración ante el tiempo). Así mismo y como era de esperarse no paso mucho tiempo para que la creciente industria cinematográfica mexicana, saturada de charros y dramas bastante lacrimógenos (jajaja) adoptara esa corriente que se había gestado en Hollywood y por supuesto en Inglaterra con la mítica casa productora Hammer, motivo por lo cual el género de terror mexicano es tan peculiar pues mama de varios aspectos (culturales, sociales, etc) que aunque no son suyos propiamente si logra mexicanizarlos, por lo que se crean en ocasiones propuestas bastante hilarantes como las ya imprescindibles  cintas del Santo el Enmascarado de Plata, pero también cintas bastante propositivas y con una visión muy particular, pero sobre todo honestas como esta El Vampiro Sangriento.

Es así que son varios los puntos favorables con los que cuenta esta cinta pues desde su arranque (bastante onírico por cierto), la historia atrapa ya que a partir de su primera secuencia en la que aparece el carruaje del Conde Frankenhausen (Carlos Agosti), el respetable puede presenciar el gran trabajo en cuanto a creación de atmósferas y composición de planos, los cuales nos remiten inmediatamente a una pesadilla; ya que el carruaje no emite ningún ruido (no se oye el cabalgar de los jamelgos) y por estar filmado en ralenti se  da la impresión que el vehículo flota, genial de verdad a nivel técnico.

Por otro lado el argumento se percibe algo genérico en lo que respecta a las motivaciones de los personajes, sin embargo una plástica visual y sobre todo esa vuelta de tuerca final hacen que el visionado de este film valga la pena. La historia se centra en dos familias, Los Cagliostro, una casta de caballeros que  ha dedicado varias generaciones a la investigación y erradicación de la enfermedad del vampirismo a través de la recolección de una extraña planta llamada La Mandrágora del ahorcado,  la cual produce una sustancia llamada vampirina (jajaja no es broma asi se llama)  brebaje que elimina los efectos del vampirismo y por ende la erradicación total de estos seres, por cierto la dichosa planta crece exactamente debajo de un árbol donde han ahoracado a alguién (de ahi su particular nombre).

Y los Frankenhausen enemigos mortales de los Cagliostro, los cuales viven de manera clandestina yendo de lugar en lugar para alimentarse. Sin embargo ambas familias se vuelven a encontrar cuando los Cagliostro siguen una pista hasta un pueblo de México (estamos en el siglo XII) donde se han reportado las extrañas desapariciones de jóvenes y hermosas  mujeres, las cuales extrañamente trabajan en la Mansión del Conde Frankenhausen, claro  todas estas damas han sido contratadas por Hidegarla (Bertha Moss), la siniestra ayudante del Conde.

El motivo de la contratación de las mujeres es para que cuiden de la frágil y enfermiza Condesa Frankenhausen (Erna Martha Bauman) la cual vive enclautrada y dopada dentro del castillo por órdenes del Conde, esto con el objetivo de que crea que los horrores que vive dentro del castillo son meras alucinaciones, creándole un estado de deterioro mental que casi la ha llevado a la locura.

Empero el sirviente de la Condesa descubre las verdaderas inteciones de Frankenhausen  y decide pedirle ayuda a un viejo amigo suyo el cual es ayudante de la familia Cagliostro, este personaje es Gestas (Francisco Córdova), el fiel ayudante de un joven doctor llamado Pizarro (Raúl Farell) el cual decide ir a la mansión a revisar a la enferma mujer, pero al ingresar descubrirá ciertos aspectos que le denotarán que en ese lugar se oculta el siniestro Conde, enemigo eterno de su familia. Y es con este acontecimiento que se desencadena la lucha del bien y el mal en un juego donde el más inteligente prevalecerá.   

Todo esto desarrollado de manera un tanto correcta (ya que la investigación en si no aporta aspectos notables y la identidad de  Frankenhausen es algo obvia)en un juego del gato y el raton, en donde la historia girará alrededor del  Doctor y su prometida (Ana Cagliostro), personajes que investigan cual detectives paranormales  la verdadera identidad del Conde Frankenhausen con la finalidad de revelar sus verdaderas motivaciones y así  poder destruirlo para acabar de una vez por todas con su legado de muerte antes de la próxima luna llena. Sin embargo cabe mencionar que los personajes aunque son bastante arquetípicos logran funcionar dentro de su entorno fantástico, al tiempo que es interesante descubrir como el tratamiento de la figura femenina rompe con los paradigmas de su tiempo, pues aqui el personaje de Ana Cagliostro se despoja de ser un simple cliché del género (mujer en peligro que debe ser rescatada por el héroe) y se muestra bastante dinámico por lo que este toma de decisiones dentro de la historia que han de afectar a la misma.

Asi mismo es importante mencionar que las actuaciones se perciben de normales a correctas, sobre todo la de Carlos Agosti que como el Conde Frankenhausen lográ aportarle cierta  personalidad y  maldad a su personaje, aunque su performance no deja de parecer algo genérico con respecto a otros interpretes de  vampiros de la época.  Empero esto no quiere decir que este mal, hay momentos en los que de verdad causa terror (sobre todo cuando muestra esos ojos demoniacos).  De los personajes secundarios habría que decir que equilibran la cinta  y no desentonana, por un lado Hidegarla que interpreta una hosca y fría Bertha Moss, logra  imprimirle varios momentos de suspense  e incertidumbre a la historia, mientras Gestas el fiel ayudante de los Cagliostro pone un poco de humor al asunto con sus torpes investicaiones y proceder,  sin llegar a la parodia; eso si debo precisar que las actuaciones en general  se perciben algo teatrales.

En general puedo decir que la cinta de Miguel Morayta funciona, pues cuenta con buen ritmo, un desarrollo de personajes decente, una ambientación y puesta en escena correcta, pero sobre todo una calidad plástica a nivel visual tan potente y la fotografía de Raúl Martínez Solares que hacen que todo el film destile un ambiente mal sano y lúgubre que dan la sensación de estar en una pesadilla.  Empero como mencionaba al principio, tal vez la ejecución con lo que respecta al segmento de la investigación no sea el más apropiado, pues este de verdad  es flojo y hace que la cinta pierda fuerza, motivo por el cual el espectador deberá ser complice para creer lo inverosímil del argumento y no sentirse defraudado, aunque se agradece el último acto cuando el Conde muestra su verdadera naturaleza, cerrando la historia con un final bastante atípico para la época,  la cual daría una secuela.

Ya para finalizar debo comentar que El Vampiro Sangriento es un filme entretenido que descubre sus mayores virtudes en la honestidad (y un poco de inocencia) con la que toca el  mito  Drácula,  además de que logra  conseguir buenos momentos de terror gracias a los aspectos técnicos que mencionaba (olvidaba la inquietante banda sonora) y que se desarrollan sobre todo en su primera mitad, en donde incluso se encuentran pasajes con tintes gore (si se le puede decir). Asi que estimado lector si alguna vez tiene la curiosidad de ver El Vampiro Sangriento, debo advertirle que no se lo tome muy en serio (deje de lado prejuicios), ya que para disfrutar de la experiencia hay que ser un poco cómplice de la misma y ubicarla en su contexto histórico y le aseguro que no se decepcionaran; total no creo que el film de Martínez Solares le pida nada a las producciones de la Hammer (jajajaja).

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