martes, 28 de agosto de 2012

LOS INDESTRUCTIBLES 2 de Simon West

TÍTULO ORIGINAL: The Expendables 2
AÑO: 2012
DURACIÓN: 102 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Simon West
GUIÓN: David Agosto, Ken Kaufman
FOTOGRAFÍA: Shelly Johnson
MUSICA: Brian Tyler
REPARTO: Sylvester Stallone, Jason Statham, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Jean Claude Van Damme, Chuck Norris, Jet Li, Dolph Lundgren, Terry Crews, Randy Couture, Liam Hemsworth, Scott Adkins, Charisma Carpenter, Yu Nan, Amanda Ooms PRODUCTORA: Millennium Films / Nu Image Films
GÉNERO: Acción.



“Pensábamos que estabas muerto. Supimos que fuiste mordido por una cobra”
-Barney Ross (Sylvester Stallone)
“Si fue una semana infernal para la serpiente, pero al final murió”
-Booker (Chuck Norris)

Cuando el actor-director-escritor y otrora figura de acción Sylvester Stallone dio un par de aciertos con las cintas Rocky Balboa (id, 2006) y John Rambo (id, 2008) se comenzaba a avistar ese ansiado regreso del cine de acción para los fanáticos que como un servidor crecimos y mamamos de aquel violento, entretenido y políticamente incorrecto género que tuvo su mayor auge en la década de los años ochentas y noventas, por lo cual aquel sueño húmedo de reunir a los mayores exponentes del mismo en una sola cinta se materializó de alguna manera con la entretenida pero irregular The Expendables (2010) donde figuras como el propio Stallone se hacia acompañar de viejas glorias como Dolph Lundgren, Mickey Rourke, Jet Li, Eric Roberts y por supuesto los célebres cameos de Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger y la carismática presencia de Jason Statham la cual refrescaba la propuesta (tal vez el único sucesor legítimo del género).

Por tal motivo la secuela era un hecho obligado y para no repetir los mismos errores de la primera entrega ahora el buen Sly cede la dirección del proyecto al solvente Simon West, artesano del cine de acción que nos ha dejado entretenidos filmes  como Con Air (1997) o El Mecánico (2011) al tiempo que se han sumado al proyecto figuras como Jean-Claude Van Damme (quien rechazara participar en la primera por diferencias creativas jajaja), Scott Adkins y el mítico Chuck Norris para aderezar como se debe este psicotrópico platillo lleno de testosterona y auto referencias al viejo cine de acción, ósea  toda  una orgía de violencia gratuita y malos chistes con humor negro. Bueno ¿pero de que va la historia? Ok, pues Barney Ross (Stallone) y su banda de psicópatas mercenarios como los hace llamar el misterioso señor Church (Bruce Willis), regresan de una peligrosa misión la cual se desarrolló en alguna isla bananera (jajaja) en donde después de despacharse al ejercito local logran rescatar a su objetivo para cobrar el trabajo encomendado y de paso le salvan la vida a Trench (Arnold Schwarzenegger) quien se encontraba en el sitio desarrollando la misma misión pero sin el éxito deseado.

Total que Ross (Stallone) cuando pensaba que las cosas iban a estar algo calmadas es contactado por Church (Willis) quien con su típica actitud intimidante le encarga otro trabajo para saldar la cuenta pendiente entre estos si no quiere ir a parar a la cárcel (recordemos que Barney Ross y compañía hicieron una masacre en Vilena con el ejército del General Garza en la entrega pasada), por lo cual y como el respetable inferirá el duro Barney Ross no tendrá otra opción mas que aceptar dicho encargo con la ayuda de sus colaboradores Lee (Jason Statham), Gunner (Dolph Lundgren), Caesar (Terry Crews) y Toll (Randy Couture). ¿La misión? Rescatar un maletín de un avión que ha caído en territorio hostil (Serbia) el cual contiene los datos para encontrar la ubicación donde se haya cuatro toneladas de plutonio, las cuales no pueden caer en manos equivocadas. Por supuesto la misión se antoja sencilla, sin embargo las cosas no saldrán bien cuando haga acto de aparición (aplausos en la sala de cine y algunas risas) Villain (Jean-Claude VanDamme) y su equipo de secuaces quienes también buscan el maletín, motivo por lo cual estos se apoderan del mismo cuando toman mal parados a nuestros rudos Expendables y lo peor, es presenciar el sadismo con que Villain (Van Damme) osa asesinar al integrante más joven del equipo (patada giratoria incluida, jajaja), el recién llegado Billy The Kid (Liam Hemsworth), por lo cual Barney ahora volverá a tomarse las cosas personales y centrará su misión en vengar la muerte de su joven compañero y de paso evitar una catástrofe mundial.

Como el respetable podrá leer el argumento es en demasía simple, más sin embargo dicho planteamiento sirve para desarrollar de manera eficaz y solvente una cinta que nunca deja que el espectador se aburra o se ponga a pensar en todos los huecos argumentales que el guión nunca se toma la molestia de explicar (asi como los arbitrarios errores de continuidad), por lo cual aquel espectador  con la suficiente edad  (mayores de treinta años como su servidor y algún jovenzuelo intrépido) apreciara este producto de evasión; el cual paradójicamente y aunque parezca extraño para poder disfrutar dicho material se tendrá que contar con cierto bagaje sobre los protagonistas y sus cintas para comprender mejor los guiños (claro aunque esto no es impedimento para no degustar un solvente film de acción hecho a la vieja escuela). Es por esto que uno de los aspectos donde el film funciona mejor es aquel en el cual los responsables del mismo se regocijan en infinidad de auto referencias como la que hace alusión a la otra profesión de Dolph Lundgren (en verdad se graduó como ingeniero químico), los chistes sobre Rambo, Terminator, Duro de Matar o la mención al culto que ha brindado durante años la figura de Chuck Norris  con los ya famosos “Hechos de Chuck Norris” (los cuales pueden ser consultados en Internet), de ahí que los protagonistas no tienen mayor empacho en auto criticarse asi mismos por lo cual el respetable agradece que esta cinta no se tome demasiado en serio, aspecto en el cual fallaba la primera entrega.

Asi mismo las secuencias de acción se vislumbran mejor montadas (el inicio y el final gozan de ritmo trepidante y un uso de la violencia que se agradece) la fotografía esta por encima de la media de estos productos, la banda sonora por momentos acojona, la historia se percibe mejor contada aun y cuando se insertan momentos que pretenden ser reflexivos (jajaja aunque den más pena que gloria) y por supuesto y lo más importante la participación de las estrellas frente a la pantalla se encuentran mejor balanceadas por lo cual todos brillan en sus papeles. De ahí que el tándem Stallone-Statham se siga percibiendo como la dupla protagónica indiscutible por lo cual ambas estrellas han encontrado la química exacta para encarnar a la perfección el bromance de sus personajes (jajaja), por otra parte Dolph Lundgren funge bastante bien su rol de comic relief el cual le queda como anillo al dedo, Randy Cotour y Terry Crews vuelven a aportar cierta rudeza y un poco de humor al asunto, y Jet Li pues solo aparece los primeros quince minutos del film pero cumple bastante bien su labor.

Ahora bien las participaciones de Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger se vuelven más sustanciosas por lo que el respetable no se sentirá defraudado al ver a este par en acción disparando a diestra y siniestra eliminando extras que fungen como los malos de la película mientras escupen jocosas frases como “se me terminaron las municiones, volveré”, “Yippie Ki Yay” o “nunca te metas con un clásico”, como también parece acertada la inserción de un mesurado y tal vez excesivamente estoico Jean-Claude Van Damme como el malo de la función quien después de la cinta JCVD (El Mechri, 2008) se ha tomado las cosas demasiado en serio en cuestión interpretativa; como sea el actor belga funge bien su función de villano y nos regala un cierre genial cuando enfrenta a un Stallone que francamente perdería dicho desafío físico ¿pero que le vamos a hacer? la cinta tampoco es que se rebose en realidad, jajaja.

Bueno pero sin temor a equivocarme creo que el momento más divertido, sublime o meramente nostálgico (los chiflidos, aplausos y risas de los asistentes a la sala no me dejaran mentir) es cuando hace acto de presencia el impávido Chuck Norris mientras los acordes de "L'estasi dell'oro" compuesta por el también mítico Ennio Morricone, enmarcan la estilizada figura del icónico McQuade, El Lobo Solitario quien a ritmo de ralenti y como si de un Western se tratase emerge de las penumbras cual resurrección fílmica de tan icónico personaje.

Ya para finalizar diré que The Expendables 2 es por supuesto una buena cinta de acción, excesivamente violenta y auto referencial (aunque no deje de divisarse políticamente correcta), la cual más sin embargo encuentra su mayor virtud en no tomarse en serio asi misma por lo cual emana ese aire de honestidad que difícilmente encontraremos en cintas contemporáneas del género. Asi que si, el que esto escribe recomienda con entusiasmo el visionado de la misma, ahora solo queda la pregunta en el aire, para la tercera entrega ¿contaremos con la presencia de Clint Eastwood, Harrison Ford, Steven Seagal o Wesley Snipes? Quien sabe, a mi se me ocurren nombres como Mel Gibson, John Malkovich o John Travolta (jajaja), lo único seguro es que si el resultado es como esta a su servidor no le importa que el siempre excesivo Nicolas Cage ya se encuentre confirmado, quien sabe hasta podría ser el villano de la tercera entrega, jajaja.


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