domingo, 13 de mayo de 2012

CLINT EASTWOOD: EN LA CUERDA FLOJA

TÍTULO ORIGINAL: Tightrope
AÑO: 1984
 DURACIÓN: 114 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Richard Tuggle
GUIÓN: Richard Tuggle
MUSICA: Lenie Niehaus
FOTOGRAFÍA: Bruce Surtees
REPARTO: Clint Eastwood, Genevieve Bujold, Dan Hedaya, Alison Eastwood, Jennifer Beck, Marco St. John
PRODUCTORA: Warner Bros. Pictures
GÉNERO: Thriller.

En una espesa y lúgubre noche una chica camina sola por una solitaria calle de la ciudad de Nueva Orleáns para llegar a su casa después de haber celebrado con algunas amistades su cumpleaños; sin embargo mientras recorre el sinuoso camino hacia su morada y sin darse cuenta es perseguida sigilosamente por un extraño del cual solo podemos entrever su calzado deportivo y sus intenciones, las cuales indudablemente amenazan la integridad de esta. Al día siguiente la policía de la ciudad descubre el cuerpo inerte y desnudo de la joven que reposa en la cama de su apartamento con aparentes huellas de violencia en su humanidad, en ese momento el detective Wes Block (Clint Eastwood) encargado de este tipo de delitos ingresa a la escena del crimen para tratar de recavar toda la información posible sobre esta violación, la cual al parecer tiene el mismo modus operandi de otro delito anterior.

Es por esto que el Alcalde de la ciudad comienza a presionar al Departamento de Policia para que resuelvan de inmediato el caso, por lo cual el detective Block siguiendo las ordenes de su superior comienza a adentrarse en el mal sano y violento mundo nocturno que representa visitar los prostíbulos más decadentes de la ciudad, en donde esos seres marginados por la sociedad que representan prostitutas y homosexuales adictos al sexo y a cualquier tipo de drogas van mancillando a cada paso que da la  integridad emocional y psicológica de este, pues entre más y mas desciende en este infierno la aparente  e imperturbable personalidad de Wes Block, padre de familia honorable (su esposa lo dejo con dos hijas a las que cuida solo) también guarda un lado oscuro en su ser que va aflorando a cada investigación que da; y  es que a  entrevista que realiza con alguna sexo servidora no puede evitar sucumbir ante los encantos de estas motivo por lo cual desemboca en ellas sus más intrínsecas perversiones.

Desgraciadamente para Block, el psicópata (Marco St. John) parece haberse obsesionado con el por lo cual comienza a acechar a cada paso que da al detective,  provocando que este asesine a todas las mujeres con las que el agente de la ley ha estado (de manera intima o con las que se haya entrevistado), situación que comienza a poner las cosas bastante pesadas para nuestro protagonista quien ve como las investigaciones comienzan a inculparlo y los cadáveres aumentan en número por toda la ciudad, motivo por lo cual nuestro héroe debe dar con el asesino antes de que este logre incriminarlo o peor aun que destruya lo que mas ama, la probidad de sus hijas. Y es con esta premisa que el director Richard Tuggle arma un relato en demasía oscuro y pesimista sobre la condición humana, al tiempo que logra desmitificar la figura heroica de Clint Eastwood y su alter ego Harry el sucio, quien aquí se ve expuesto y se descubre como un sujeto quebrado a nivel emocional, con infinidad de sueños rotos, el cual solo mantiene cierta cordura en su monótona vida gracias a la delgada estabilidad que le provee el lazo emocional que mantiene con sus hijas.

Y es que si lo analizamos el personaje que interpreta Clint Eastwood guarda infinidad de rasgos humanos que lo despojan de cualquier ápice de heroicidad (como suele representar en su filmografía) volviéndolo incluso un ser patético el cual ahoga sus frustraciones más íntimas en sexo casual con mujeres que también se encuentran dañadas a nivel emocional o en su defecto que simplemente disfrutan del mismo por pura satisfacción, motivo por lo cual implícitamente por momentos da la impresión que este tampoco es el mejor detective del departamento y solo realiza su trabajo por inercia;  como sea el Wes Block que compone Eastwood (con esa interpretación imperturbable que siempre lo caracteriza, claro aqui con algunas variaciones que lo hacen ver expuesto) resulta bastante rico en motivaciones y no deja de ser ciertamente paradójico cuando el respetable lo ve interactuar con sus pequeñas hijas. Es por esto que nuestro protagonista sin lugar a dudas se convierte en el motor de la historia, ya que este de manera conciente o inconciente provoca que los sucesos se desarrollen y no contrariamente como sucede en la mayoría de las cintas de este género.

Por otra parte y hablando de las características del film de Tuggle, hay que resaltar que este es probablemente el titulo mas cercano al genero de terror en el que Eastwood haya participado (aunque el actor ya había coqueteado con el genero con aquella Play Misty for Me de su propia autoría allá por el año de 1971) y es que por momentos la trama se desarrolla de tal manera que parece que estamos presenciando un slasher o un giallo, y  es que tanto el planteamiento de la historia como el diseño psicológico de los personajes (del asesino nunca conocemos su identidad hasta el tercio final y cabe destacar que su arma homicida es muy peculiar), asi como las atmósferas y el bosquejo visual del film (con una fotografía donde abunda una paleta cromática en tonos fríos y oscuros), no hacen otra cosa que remitirnos a títulos más contemporáneos como por ejemplo la apabullante Seven (1995) de David Fincher y descubrir que Richard Tuggle ya sabía lo que hacía.

Y es que si ponemos atención al ritmo de la cinta podremos encontrar en esa pausada,  estresante y no menos claustrofóbica narración una de las mejores basas del film pues desde su arranque con aquel primer asesinato, pasando por las pesquisas que despliega el detective Block (Eastwood) hasta su conclusión, el espectador jamás de despega del asiento gracias a las soberbias dosis de suspense que el director maneja durante toda la historia, por lo cual este solo va in crescendo a cada momento hasta ese twist final que nos depara el cierre, inclusive hay pasajes en los cuales el respetable llega a dudar de las verdaderas exaltaciones de protagonista y por momentos percibe el peligro en el que este  llega a estar en expuesto por lo cual su integridad física queda bastante vulnerable. Sin embargo mucho del mérito de que el film contenga esos asfixiantes momentos también se debe a la portentosa banda sonora compuesta por  Lenie Niehaus, compositor que se volviera imprescindible en los siguientes trabajos de Eastwood como realizador.

Ahora bien otro de los puntos que su servidor encontró bastante encomiables fue sin lugar a dudas el perfil psicológico del asesino el cual siempre esta presente como una entidad casi sobrenatural, como si de la materialización del Ello del protagonista se tratará por lo cual la encarnación de este se antoja como si de una metáfora que escudriña en los aspectos más lúgubres de la de la propia humanidad se tratara. Sin embargo si tuviera que reprochar algún aspecto en este solvente filme sería la inclusión del personaje de Beryl que interpreta de forma un tanto sosa Genevieve Bujold, pues este aunque se plantea como el prototipo de mujer independiente y empoderada (dirige un centro de defensa personal para mujeres que han sufrido algún tipo de violencia sexual) al final no deja de percibirse como el simple personaje femenino que debe ser rescatada por el protagónico (cuestion que sucede en el tercer acto).

Como dato curioso decir que una de las niñas que hacen de la hija del detective Block es la hija verdadera del buen Clint (Alison Eastwood), empero y dejando de lado el simple anecdotario el que esto escribe debe comentar que tanto Alison Eastwood como la pequeña Jennifer Beck estan más que correctas en sus papeles dotando de más carga emocional al personaje de Clint Eastwood y en ocasiones cuando el relato se torna en demasía pesimista y asfixiante estas dotan de humor al film (claro un humor bastante sardónico el cual no rompe con el tono de la historia, por ejemplo el chiste sobre “ la erección” es para partirse de risa). Ya para finalizar diré que es una lástima que Richard Tuggle solo haya dirigido esta cinta  pues al ver los excelentes resultados (por momentos llega a superar a algunas de las secuelas de Harry el sucio) uno se queda con ganas de saber que  pudo haber hecho más filmes de este corte, pues es obvio que Tuggle conocía el lenguaje cinematográfico, sobre todo cuando escribió guiones tan macizos para cintas como Alcatraz, Fuga imposible (Don Siegel, 1979) con Eastwood como protagónico y por supuesto este filme.

Como sea En la Cuerda Floja ha quedado para la posteridad  como uno de los filmes mas solventes en la basta filmografía del impávido Clint Eastwood (al menos para un servidor amante de los filmes de Eastwood o con Eastwood, jajaja), pues sin temor a equivocarme el film de Tuggle cuenta con los ingredientes necesarios (protagónico, historia, manejo de suspense, puesta en escena, musica, etc) para  descubrirse como una obra atemporal. Asi que si usted aun no ve esta joyita no pierda más el tiempo y consígala, le aseguro que no quedará decepcionado.

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