miércoles, 9 de noviembre de 2011

UN HOMBRE LOBO AMERICANO EN LONDRES de John Landis

TÍTULO ORIGINAL: An American Werewolf in London
AÑO: 1981
DURACIÓN: 97 min.
PAÍS: Inglaterra
DIRECTOR: John Landis
GUIÓN: John Landis
MÚSICA: Elmer Bernstein (Canciones: Creedance)
FOTOGRAFÍA: Bob Paynter
REPARTO: David Naughton, Jenny Agutter, Griffin Dunne, John Woodvine, Lila Kaye, Brian Glover
PRODUCTORA: Polygram Pictures / Univesal Pictures
GÉNERO: Terror. Comedia.



Otra de las cintas favoritas que su servidor conserva en su top ten personal de cintas de horror además de Halloween, La Cosa del otro Mundo (John Carpenter, 1978,1982 respectivamente), La Noche de los Muertos Vivientes (George A. Romero, 1969) o Fright Night (Holland, 1985) por mencionar algunas, es sin lugar a dudas esta Un Hombre Lobo Americano en Londres del siempre eficaz John Landis, autor que se abriera camino en el mainstream hollywoodense con sus jocosas y delirantes comedias como Kentucky Fried Movie (1977) o Desmadre a la Americana (1978), el cual más sin embargo al presentar esta excelente cinta se llevo una gran decepción cuando tanto público y crítica no supieron entender el espíritu de esta arriesgada obra que combinaba magistralmente horror y humor a partes iguales, motivo por el cual la mencionada obra  sirvió de parte aguas para el genero del terror por lo cual es inevitable mencionar que este film se encontraba bastante adelantado a su epoca.

Y es que como explica el propio Landis en una entrevista, la gestación del proyecto era una reinvención de aquel genial filme de 1941 que protagonizara Lon Chaney Jr. llamado simplemente El Hombre Lobo (Waggner), empero el proceso fue bastante tortuoso pues desde un principio la escritura del guión (este duro casi una década guardado por falta de financiamiento) tuvo que ser cambiado infinidad de veces cuando arranco el rodaje, pues al director de The Blues Brothers (1980) debió adaptar este de nuevo para que no se desfasara de los tiempos actuales, asi mismo la elección del casting resulto ser otro reto ya que la producción al ser netamente extranjera (por tal motivo la cinta se filmo completamente en Londres, Inglaterra) debía estar conformada por actores en su mayoría ingleses, razón para que el director norteamericano solo pudiera contratar a dos actores estadounidenses como sus protagónicos.

Sin embargo con todas estas dificultades tanto el equipo de producción como el propio Landis lograron sacar a flote una de las cintas más influyentes del género, la cual a través de los años se ha ganado a pulso la importancia de su verdadero valor. ¿Pero de que va Un Hombre Lobo Americano en Londres? esta nos narra el viaje que realizan de mochilazo dos estudiantes norteamericanos, David (David Naughton) y Jack (Griffin Dunne)  los cuales  recorren los interminables y verdosos  páramos irlandeses en un camión lleno de ovejas (jajaja, primera simbología de la historia)  llegando a un pequeño poblado en donde buscan algún sitio en donde resguardarse de una intensa lluvia que ha comenzado a caer.

Es en esos momentos que el par de chicos ingresan a una misteriosa taberna que tiene como nombre “El cordero degollado”, lugar en donde son vistos con recelo por los comensales del mismo, los cuales por cierto tienen cara de pocos amigos (jajaja). Es por esto que durante algunos minutos transcurre una tensa calma entre estos y los lugareños que se encuentran bebiendo hasta que Jack (Dunne) osa preguntar por un pentagrama que se haya pintado en una de las paredes del bar, lo que provoca que uno de los sujetos que bebe en el lugar se moleste,  por lo cual los jóvenes son expulsados del sitio ante la advertencia de una mujer que les pide a los individuos que no los dejen ir pues hay “luna llena” y corren gran peligro, a lo que estos hacen caso omiso y dejan que los jóvenes partan a mitad de la noche no sin antes ser advertidos que se cuiden de la luna y no se metan a los cipreses.

Lo que acontece después es presenciar como Jack y David (Naughton) recorren un sinuoso camino que por descuido los lleva a lo más profundo del bosque alejándolos de la carretera que les brindaría seguridad, es por esto que cuando se descubren perdidos y escuchan un aterrador aullido sabrán que estan en verdaderos problemas. A continuación los jóvenes son atacados por una enorme bestia la cual mata a Jack cuando le arranca el cuello de una mordida y deja mal herido a David solo para que el respetable descubra que la mencionada bestia es ni más ni menos que un licántropo, esto es revelado cuando los hombres del bar en un acto de remordimiento salen a buscar a los jóvenes y matan al animal quien instantes después se transforma en hombre.

Tiempo después David despierta en un hospital de la ciudad de Londres donde convalece por sus heridas, y a partir de este momento la vida de nuestro protagonista se convertirá en un  descenso a los infiernos cuando su amigo Jack (ahora convertido en un zombie al cual solo puede ver David) le advierta que la siguiente luna llena éste se convertirá en hombre lobo por lo que le aconseja quitarse la vida antes de que asesine ya que será inevitable que sus ansias de hambre lo convertirán en  bestia. Como el respetable podrá inferir David no hace caso, sin embargo violentos asesinatos comenzarán a suscitarse en la ciudad, al tiempo que horripilantes pesadillas irán desquebrajando la cordura de nuestro protagonista (el sueño dentro de otro sueño en donde aparecen unos monstruos nazis son muestra clara de esto),  quien al enamorarse de Alex (Jenny Agutter) la enfermera que lo cuida, hará caso omiso de las advertencias de Jack.

Y este sería el perspicaz y aterrador argumento de esta cinta (de verdad el film tiene pasajes bastante ominosos que ponen la piel de gallina, se los juro) que además cuenta con varias dosis de humor negro los cuales por cierto le agregan un sabor mal sano a la historia; motivo por lo cual el espectador jamás se halla cómodo ante los constantes cambios de emoción que conserva el film, de ahí el desconcierto del público al visionar el mismo en su momento. De igual forma es importante resaltar que el diseño psicológico de los personajes es parte neurálgica para que la historia funcione ya que tanto el personaje de David (el hombre lobo) como el de Jack (el muerto viviente) e incluso el del Dr. Hirsch (John Woodvine) se encuentren  despojados de ser simples arquetipos y por el contrario, representen a varios niveles lo más oscuro de  la condición humana, esa que aquí es retratada de la forma más sombría y perturbadora posible.

De ahí que la representación de la bestialidad humana se conserve al igual que en el film de Waggner, solo que aquí Landis refresca la premisa tanto en fondo como en forma haciendo la obra más atractiva y perturbadora para el espectador contemporáneo (gracias a los efectos especiales diseños por Rick Baker y por supuesto a esas generosas dosis de gore que ofrece el film), razón por lo cual el David de Naughton conserva esa carga emocional que le provee la maldición a la que fue sometido como le pasará a Lon Chaney Jr. cuatro décadas atrás. Por tal motivo las interpretaciones del desconocido tándem de jóvenes actores David Naughton y Griffin Dunne es vital para que creamos el quiebre emocional que enfrenta el primero, al tiempo que el excelente performance del segundo trata de incluir un poco de cordura en la psique de David (como si de un  irónico Pepe grillo se tratase) con el objetivo de disminuir ese ambiente de demensia del cual esta intestada la historia.

Y por si esto no fuera suficiente, el lenguaje cinematográfico que emplea John Landis es lo bastantemente eficaz para conceder al film de una plástica y narrativa tal, que la misma toma otros niveles gracias a un ritmo fluido, situaciones y diálogos inteligentes; y por supuesto unos efectos especiales tan grotescos como increíbles que dotan de verosimilidad al proyecto (no por nada Rick Baker gano el Oscar a mejores efectos especiales y de maquillaje ese año), los cuales incluían la utilización de animatrónics y prótesis de látex; incluso si uno ve el film podrá darse cuenta que una de las escenas más  emblemáticas y cruciales del filme es aquella donde David se transforma en bestia, pues dicha escena (que se grabo sin cortes) mostraba lo tortuoso que significaría dicha metamorfósis, todo esto acompañado por la inquietante canción "Blue Moon" interpretada por Sam Cooke.

Así que ¿qué más puedo decir sobre esta aterradora  y fascinante cinta de horror? Pues para los que no la han visto (que probablemente sean algunos jóvenes que creen que Actividad Paranormal es el epítome del terror, jajaja) que corran a comprarla (o rentarla ¡por Dios!),  ya que no pueden perderse esta obra maestra del género,  la cual su servidor solo puede comparar en maestría con el remake de John Carpenter, La Cosa del Otro Mundo (1982)  pues como comentaba al inicio de esta reseña, significaron un antes y un después en la forma de abordar este género muchas veces menospreciado por muchos, pero que gracias a tipos como Landis, los Carpenter, los Romero y Cravens, este se ha ganado el respeto de los adictos al horror. Y para los que ya la vimos, pues nunca esta demás volver a disfrutar de una buena cinta de horror, de esas que de verdad te ponen los pelos de punta, basta con recordar la asfixiante escena del metro o la mal sana y divertida secuencia que se suscita en el cine porno (clímax final del film) ya que por el simple hecho de disfrutarlas,  bien valen el visionado.

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