jueves, 3 de febrero de 2011

CINE CUTRE: DOS INÚTILES EN PATRULLA

TÍTULO ORIGINAL: Cop Out (A Couple of Dicks)
AÑO: 2010
DURACIÓN: 107 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Kevin Smith
GUIÓN: Robb Cullen, Marc Cullen
MÚSICA: Harold Faltermeyer
FOTOGRAFÍA: David Klein
REPARTO : Bruce Willis, Tracy Morgan, Michelle Trachtenberg, Seann William Scott, Jason Lee, Adam Brody, Kevin Pollak, Ana de la Reguera, Mark Consuelos, Fred Armisen, Guillermo Díaz, Jordan Carlos, Adrián Martínez
PRODUCTORA: Warner Bros.
WEB OFICIAL: http://www.copoutmovie.com
GÉNERO: Comedia. Policíaco.



Como podrá darse cuenta el respetable por lo menos la anterior entrada y esta han estado dedicadas a ese cine made in Hollywood el cual la mayoría de las veces resulta exasperante por su nulo trabajo en cuestión argumental, diseño de personajes y situaciones, asi como un despliegue descomunal de recursos económicos que hacen de estas superproducciones un hermoso espectáculo visual pero vacío en contenido.

Sin embargo y como en la viña del Señor hay de todo, en el cine también, por tal motivo  y como buen cinefilico he decidido tragarme de todo (sin que nadie me ponga una pistola en la sien, jajaja) es asi como decidí ver el último trabajo del señor Kevin Smith, cineasta que obtuvo su status de culto gracias a sus primeros trabajos como Clerks (1994) o Mallrats (1996), cintas que  centraban su argumento en la exploración y motivaciones de la generación X, razón por la que cierto sector de jóvenes se sintió identificado  con la propuesta del realizador norteamericano, gracias a la honestidad y cotidianidad de estos, además de que dichos trabajos estaban impregnados de múltiples referencias posmodernistas (comics, series de TV, cine, etc) que hacían más atractiva la propuesta.

Desgraciadamente Dos Inútiles en Patrulla es una soberana pérdida de tiempo que refleja desastrosamente el hastió o falta de creatividad por parte de Smith, quien en el afán de pretender crear una sátira sobre aquel viejo cine ochentero policiaco llamado buddy movie, solo logra exasperar al respetable con una propuesta que raya en lo más pueril, pues los chistes que se plantean son tan malos que ni mi hija de tres años le encontró la gracia a estos (esto no es broma).
 
La cinta abre con una secuencia (lo mejor del film y eso ya es decir mucho) donde los detectives Monroe (Bruce Willis) y Hodges (Tracy Morgan) tratan de ponerse de acuerdo para ver quien va interrogar a un delincuente de quinta que puede llevarlos a uno de los grandes narcotraficantes de la ciudad. Total que Hodges gana la disputa y entra a la sala de interrogatorios para después comenzar a desplegar los diálogos más icónicos del cine como Heat, Duro de Matar (de hecho fue el único chiste que me hizo reír cuando el personaje de  Willis dice  que no ha visto esa cinta, jajaja), Cara Cortada, Batman, Día de Entrenamiento, entre otras, lo que provoca que el  malandrín diga todo lo que sabe y con esto los dos detectives orquestan un operativo para detener a Juan (Cory Fernandez) uno de los narcos macizos.

Y a partir de ese momento se acaba la puta gracia del film pues lo que sigue después es solo una sucesión de sketches que no terminan de cuajar y en la cual se percibe a un Bruce Willis incomodo en su papel, motivo por el cual este nunca termine de lograr la química suficiente con su co estelar (Tracy Morgan) quien inclusive le roba toda las escenas a nuestro calvo amigo.

Y si a esto le aunamos que el diseño de personajes es de lo más tópico y la historia absurda pues tenemos una comedia para subnormales ya que esta se desarrolla de la siguiente manera, spoiler. Los detectives tendrán que enfrentar a Poh Boy (Guillermo Díaz) el mayor narcotraficante de la ciudad quien por azares del destino obligará a estos a trabajar para él, cuando a Monroe le es robada una tarjeta clásica de béisbol que vale unos 15000 dólares la cual pensaba vender para costear la boda de su hija.

Empero y para desgracia de este, el ladronzuelo (interpretado por Sean Willian Scott) le vende esta a Poh Boy quien resulta ser también gran fanático del rey de los  deportes, por lo que aprovecha esto para extorsiona al par de taciturnos detectives, condicionando la entrega de la tarjeta a cambio de que encuentren un auto que le fue robado y que contiene algo valioso en la cajuela, razón por la cual Monroe y Hodges tendrán que buscar dicho vehículo.

Y no es que el planteamiento del guión suene tan descabellado, lo malo es que la ejecución del mismo es torpe y aburrido, razón para que la cinta avance a trompicones, sin ritmo y lo que es peor,  que el presente la percibe lenta aun y cuando esta dura escasa hora y media. Por tal motivo los diálogos inteligentes, situaciones delirantes (a excepción de la escena donde sale un niño roba coches) o un humor políticamente incorrecto brillaran por su ausencia, y lo peor es que Kevin Smith decide apostar por un humor escatológico el cual solo se sustenta en los típicos y ramplones chistes de pedo, caca, pedo, caca, los caules serán la delicia de unos cuantos orates.

Asi mismo los personajes gozan de nulo desarrollo en sus motivaciones, razón para que el presente nunca llegue a sentir empatía por estos, pues son meros arquetipos desprovistos de carisma, por ejemplo el personaje de Willis es un perdedor  al cual no lo respeta su ex mujer y el esposo de esta siempre lo minimiza, por lo que la única que lo quiere es su hija, por otra parte Tracy Morgan compone a un no menos patético hombre que siempre esta con la zozobra de que su esposa (la cual por cierto esta buenona) lo engaña, es por esto que es un tipo inseguro.

Y si a esto agregamos que no son la mejor pareja de detectives en la estación de policia, pues tenemos a unos personajes que rayan en lo caricaturesco y se encuentran carentes de humanidad, esto mismo le sucede a los malos de la función los cuales nunca llegan a intimidar ni  causar el más mínimo miedo.

Incluso es una pena que Smith no sea ni capaz de montar una sola secuencia de acción memorable o emocionante (y vaya que hay infinidad de estas) por lo que este aspecto también es una gran falla en el film y la infinidad de las balaceras filmadas se perciben mas como relleno que como recurso narrativo. Por otra parte encontramos una exacerbante banda sonora la cual solo nos viene a reforzar que estamos asistiendo a un penoso espectáculo que pretende ser un ejercicio cinematográfico. 

Por último se nota un Kevin Smith demasiado cansado, su manejo de cámara es bastante normal, la puesta en escena cumplidora y las actuaciones de las estrellas principales dan pena ajena, incluso podría decir que la de Bruce Willis es por mucho la peor  en años, se nota que no estaba cómodo con el proyecto y actúa en automático y Tracy Morgan pues solo hace de negrito gracioso y estúpido durante toda la cinta.

En definitiva Dos Inútiles en Patrulla es una total pérdida de tiempo, una mierda, es gastar la vida en nada, no se la recomiendo ni a mi peor enemigo. Solo espero que Kevin Smith encuentre de nuevo el camino y ya no haga este tipo de cintas, las cuales solo lo hacen quedar mal con ese gran séquito de geeks que tanto lo admiran.

Por cierto después del fracaso tanto de crítica como económico que significo esta mierda, el propio Smith se expreso tan mal de Willis diciendo que era casi un hijo de puta con el cual jamás volvería a trabajar, jajaja.
 

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