jueves, 29 de abril de 2010

CINE DE ACCIÓN: ZONA DE MIEDO

TÍTULO ORIGINAL: The Hurt Locker
AÑO: 2008
DURACIÓN: 125 min.
PAÍS: E.U.
DIRECTOR: Kathryn Bigelow
GUIÓN: Mark Boal
MÚSICA: Marco Beltrami, Buck Sanders
FOTOGRAFÍA: Barry Ackroyd
REPARTO: Jeremy Renner, Anthony Mackie, Brian Geraghty, Guy Pearce, Ralph Fiennes, David Morse, Christian Camargo, Evangeline Lilly
PRODUCTORA: Summit Entertainment / First Light Production / Kingsgate Films
WEB OFICIAL: http://thehurtlocker-movie.com/
GÉNERO: Bélico. Acción. Thriller. Cine independiente.

Lo se, ya ha pasado algo de tiempo desde la última entrega de los Oscares, sin embargo no había tenido la oportunidad de expresar mis impresiones acerca de la película ganadora de tan ¿preciado? premio. Así mismo creo que es buena oportunidad para hablar de ésta, ya que hace poco surgieron unos comentarios bastante polémicos por parte de Sigourney Weaver, donde la actriz expresaba que a Zona de Miedo y su creadora Kathryn Bigelow le habían otorgado la mentada estatuilla por tener senos, dejando a un lado la parte meramente profesional de su realizadora, por lo que se trato de algo 100% sexista según Weaver.

Desde mi punto de vista me parece hasta cierto punto estúpido que alguien de la trayectoria de Weaver, que aclaro no me parece mala actríz, haga este tipo de declaraciones, aunque se comprende, ya que Cameron de algún modo es su patrón y ni modo de darle patadas al pesebre ¿no?

Sin embargo como ya analice en su momento, Avatar no funcionaba por varias razones, sobre todo a nivel argumental, que con todo y sus fastuosos efectos especiales no pueden ocultar dichas carencias, pero bueno es donde surge la incógnita ¿es mejor cinta Zona de Miedo?, ¿merecía el oscar? Trataré de contestar estas preguntas.

Zona de Miedo abre con una cita donde ya de entrada se deja claro la intención de la película, esta dice más o menos así: “La guerra es una droga”, así pasamos a una escena donde un escuadrón antibombas del ejército norteamericano, trabaja en una misión tratando de desactivar un supuesto artefacto explosivo que se encuentra en una de tantas calles desérticas de Irak.

En esos momentos conocemos al Sargento Sanborn (Anthony Mackie), que através de un robot a control remoto se acerca a la bomba para desarmarla, empero no se puede con dicho artefacto por lo que el Sargento Thompson (Guy Pearce) decide desarmar la bomba personalmente. Por tal motivo se pone el traje para protegerse y comienza a acercarse al objeto, mientras los otros miembros del equipo lo cubren ya que aunque el área ha sido acordonada, los curiosos (ciudadanos iraníes) pueden ser una amenaza en cualquier momento.

Thompson (Pierce) llega al objeto y cuando está a punto de desarmarla, otro miembro del escuadrón ve a lo lejos a un tipo con un celular, lo que significa que puede ser un sospechoso que puede detonar la bomba a control remoto.

Por tal motivo le avisan a Thompson que salga del lugar ya que corre peligro, momentos después la bomba explota y mata al Sargento, creando además daños en un radio de 30 metros. Acto seguido, en las instalaciones de la base militar norteamericana, Sanborn (Mackie) recibe los objetos personales del fallecido, el rostro del primero denota impotencia y dolor, sin embargo unos días después un nuevo miembro llega al equipo, es el Sargento Willimas James (Jeremy Renner) quien ahora tomará el lugar del fallecido Thompson.

En su primera misión James (Renner) muestra ser un tipo que no le teme a la muerte, de hecho no sigue reglas ni los protocolos, aunque por momentos arriesga a todo el equipo ( o por lo menos los pone más tensos de los habitual). Por tal motivo en un principio no se lleva bien con Sanborn ni Eldridge (Brian Geraghty), quienes solo tienen que estar en territorio hostil desarmando bombas por un periodo de 30 días, pero que gracias al recién llegado, cada día transcurrido es de vida o muerte.

En si, éste es el argumento de la cinta, la cual sigue y sobre todo muestra la vida de tres soldados que tienen que sobrevivir desarmando bombas durante un mes, sin perecer en el intento, pero lo interesante del asunto es que Bigelow, se centra por completo en la psicología de los personajes para explorar como afecta a estos la guerra.

Así mismo considero como otro acierto que la directora no se centre en dar un punto de vista particular sobre la guerra de Irak ya que no tendría caso por ser un tema ya bastante manido, por tal motivo solo expone de manera fehaciente la situación, sin etiquetar malos ni buenos y solo muestra situaciones, de hecho los personajes principales gozan de una moral bastante ambigua, no son perfectos, pero por tal motivo son humanizados.

Es por eso que lo verdaderamente importante en la cinta es la sobrevivencia, ese es el verdadero tema, por tal motivo podemos ir percibiendo como James, Sanborn y Eldridge, se van quebrando emocionalmente cada día.

Sin embargo como también se ha explorado ya en otras cintas, en Zona de Miedo se muestra la locura que produce a guerra, esta recae sobre James (Renner), el personaje principal y el más interesante de todos, este tipo necesita el peligro como una droga, sin el no puede funcionar como ser humano, sin ésta no tiene motivaciones en la vida (basta con ver la escena donde James ha regresado a casa con su esposa e hijo y le confiesa al pequeño de escasos meses, que lo que realmente más ama en la vida es estar en combate), la escena es genial y a la vez que perturbadora.


Por otra parte la cinta cuenta con grandes secuencias de acción, donde Bigelow vuelve a demostrar que sabe como montar éstas y dota de tensión las mismas, gracias también a su apartado de sonido, el cual vuelve al film más realista.

De hecho aunque la acción es uno de los puntos fuertes de la cinta, hay pequeñas escenas más calmadas que son muy importantes en el desarrollo de la historia, donde se escudriña de nuevo las psicosis por la que pasan los soldados americanos, a los cuales probablemente les importe un carajo ganar la guerra y lo único que desean es regresar a casa, además intervienen personajes secundarios que refuerzan el verdadero mensaje del relato, por ejemplo David Morse o Ralph Fiennes, representando a otros fenómenos que necesitan la guerra para subsistir.

Mención aparte merece Jeremy Renner como el desequilibrado Sargento James, el actor humaniza a través de su performance a su personaje, mostrandose contenido y creíble. Asi mismo el personaje goza de un humor bastante negro, el cual se produce en situaciones bastante absurdas, demostrando una vez más lo estúpidas que son las guerras.


Así que ¿Zona de Miedo merecía el Oscar? en comparación con la cinta de Cameron creo que si, por lo menos la cinta de Bigelow se percibe más honesta en cuanto a sus pretensiones finales, sus escaso presupuesto de 15 millones de dólares no se nota cuando uno ve el producto final, puesto que éste tiene buena factura.

Así mismo los pocos efectos especiales con los que cuenta la cinta están a merced de la historia y no al contrario. Tal vez la cinta de Bigelow no sea la octava maravilla, pero en estos tiempos sinuosos se agradece que se cuenten historias interesantes sobre a condición humana, desgraciadamente Zona de Miedo no ha sido tan vista como Avatar, producto meramente mercantilista de consumo masivo, que se escuda en una seudo filosofía pro ecologista y miles de millones de fotogramas azulosos en tercera dimensión, que eso si, cautivo a millones de incautos.

3 comentarios:

  1. Hola, estoy por aquí de nuevo, viendo actualizaciones. Excelente post, felicitaciones.
    Un gran saludo desde:
    http://cinemarcial.blogspot.com/

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  2. Hombre, pues gracias por tus valiosos comentarios y que gusto que el blog te guste, siempre es un incentivo saber que a la gente le agrade el trabajo de un servidor.

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  3. ¡Me uno a la felicitación! Me parece que rescata los elementos más valiosos de la cinta sin dejarse llevar por el brillo del Oscar, ya que muchos colocan a la cinta en un panteón sagrado cuando en realidad es tan solo la obra más acabada de una talentosa cineasta (aunque insisto, dicha presea se la deben desde "Near Dark"). Es curioso como una fémina pudo retratar con mayor efectividad y soltura el fenómeno del "macho alfa gringo" sin divagar en posturas de denuncia chauvinista. La forma en que se nos plantea a los personajes es muy sobria y en momentos me atrevería a decir real, con tics emocionales y psicológicos que ponen de manifiesto: 1) Los hombres podemos ser una verdadera mierda existencia (en ocasiones) y 2)la desmitificación del superhéroe norteamericano que siempre, tanto en cine como T.V., literatura y cultura general, se ve a sí mismo como una roca inamovible ante las adverisdades bélicas pero que, ahora con esta cinta, se ponde de manifiesto que en realidad solo requieren empuñar una AK-47 para subsanar carencias formativas y emocionales (o sea, no los abrazan mucho de niños, pues), pero que a la hora de la verdad, se doblan ante el momento de elegir el cereal en un supermercado... triste y patético, pero brillante en la cinta de Bigelow. Más testosterona honesta muestra la Kat que su esposito impotente en 2 películas de "Terminator" y otras tantas con el golem Schwarzenegger. Como siempre, buena selección, Sr. G.

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