miércoles, 28 de agosto de 2013

JACK REACHER de Christopher McQuarrie

Título original: Jack Reacher
Año: 2012
Duración: 130 min.
País: Estados Unidos
Director: Christopher McQuarrie
Guión: Christopher McQuarrie, Josh Olson (Novela: Lee Child)
Música: Joe Kraemer
Fotografía: Caleb Deschanel
Reparto: Tom Cruise, Rosamund Pike, Richard Jenkins, Robert Duvall, Werner Herzog, David Oyelowo, Jai Courtney, Nicole Forester, Alexia Fast
Productora: Paramount Pictures / Skydance Productions / Mutual Film Company
Género: Acción.



El espectador asiste como un sujeto prepara meticulosamente un compendio de balas caseras en el sótano de una casa, instantes después una toma aérea nos muestra un estadio de futbol contiguo a un puente de la ciudad de Pittsburgh; acto seguido una camioneta blanca ingresa a un estacionamiento y se sitúa en lo más alto de este, pues en ese sitio el sujeto que baja del vehículo tiene un amplio panorama visual para seleccionar a sus víctimas, y es que momentos después descubrimos que este sujeto es un francotirador que sin razón aparente más que la locura que yace dentro de sí, lo motivan a hacer varios tiros al azar asesinando a cinco personas que caminaban por las inmediaciones del lugar mencionado. Después y casi en modo de flashfoward, una secuencia bien resuelta a nivel narrativo y visual nos muestra como el detective Emerson (David Oyelowo) registra el área donde se cometió el artero crimen, mientras un séquito de fuerzas militares también registra el lugar donde yacen los cuerpos inertes de las víctimas; instantes después el detective Emerson irrumpe en la casa del sospechoso y este es arrestado, al parecer el caso ha salido bien y Barr (Joseph Sikora) el posible culpable de dichos crímenes es aprehendido.

Sin embargo la trama se complica cuando Emerson y el fiscal de distrito, Rodin (Richard Jenkins) intentan hacer que Barr firme su confesión para que el proceso sea rápido (pues todas las pruebas lo inculpan), pero el susodicho solo escribe en la hoja el nombre “Jack Reacher”. De ahí que tanto Rodin como Emerson se preguntan quién diablos es Jack Reacher (Tom Cruise), e investigando descubren que es un ex militar que fungía como investigador resolviendo casos difíciles dentro del ejército, empero por problemas de conducta fue dado de baja aunque su eficacia era bastante buena, después de eso desapareció y no se sabe nada de él, sin registros de identidad ni domicilio conocido Reacher es un fantasma. Pero bueno como dictan las reglas del thriller, Reacher (Cruise) aparece de la nada cuando se entera de la detención de Barr y pide al fiscal echarle un vistazo a las pruebas que incriminan a este, pues según el criterio de Reacher todo parece bastante fácil e ilógico por parte del inculpado en cuanto a dejar pistas (pues este también estuvo con nuestro protagonista en el ejército, pues era un francotirador en Irak y al cual).

Y es en ese momento donde la trama comenzará a complicarse cuando Reacher (Cruise) inicie varias pesquisas para desenmarañar las verdaderas motivaciones del asesino, apoyado por Helen (Rosamund Pike) la defensora de Barr e hija del fiscal, sin embargo dichas investigaciones pondrán en peligro las vidas de ambos (la de Jack y Helen) pues los asesinatos no son lo que parecen, por lo cual saldrá a la luz un ominoso y misterioso personaje llamado The Zec (Werner Herzog en plan malévolo divirtiéndose de lo lindo) quien resulta ser quien mueve los hilos de esta trama. Y por supuesto no contaré más pues echaría a perder las sorpresas que depara el guión que aunque tramposo, resulta bastante efectivo para que el espectador quede bien enganchado en una historia que no tiene desperdicio.

Prueba de esto sin lugar a dudas es que los ciento treinta minutos que dura la cinta no se perciben pesados y las vueltas de tuercas empleadas por Christopher McQuarrie entran en el momento justo para volver a refrescar la historia. Incluso es de agradecer la infinidad de capas narrativas con las que cuenta el guión pues lo que en un principio parecería un tratamiento de guión sobre los daños colaterales causado por el 9/11 y la guerra contra el terrorismo, comienza a transformarse conforme va avanzando la trama, en un relato un tanto más mezquino sobre la ambición humana y los oscuros recovecos que tiene el universo capitalista. De ahí que lo más interesante sobre los personajes sea su planteamiento psicológico, pues estos se mueven en un diseño donde los matices son en una amplia gama de grises, los buenos no son tan buenos, y los malos parecen tener motivaciones legítimas para hacer lo que hacen.

Es por esto que el personaje de Jack Reacher deambula en los terrenos del antihéroe clásico como aquellos que encarnaban Clint Eastwood y su ya insuperable Harry Callahan (moralmente ambiguo hasta el tuétano), aspecto que por supuesto le brinda esa integridad e interés al personaje, empero también es inevitable vislumbrar cierto anacronismo en el mismo (jajaja lo sé, es una paradoja) pues los códigos éticos de los cuales está provisto dicho personaje también se sienten desfasados para esta época. Y es que Reacher es casi menos que un paladín de la justicia que aparece para poner en paz a quien lo merece. Por supuesto esto podría resultar bastante absurdo si el tratamiento del guión no se tomara las cosas en serio, y por supuesto al buen quehacer del director quien logra mantener funcionando el relato hasta su conclusión.

Y es que McQuarrie deja que sus personajes brillen (al igual que la historia) y resuelve visualmente la cinta de manera muy formal, con la inserción de planos americanos, una fotografía con cromas fríos que acentúan la lúgubres del relato y por supuesto se agradece que las secuencias de acción se vislumbren creíbles y con buen ritmo en su diseño (la secuencia de la persecución en automóvil es prueba de esto), así mismo la banda sonora que compone Joe Kraemer se percibe puntual en ciertos pasajes y enriquece al filme como conjunto. Ahora bien en lo referente a los performances decir que Tom Cruise lo vuelve hacer bien y se mete en la piel del teniente Reacher, dotando a su personaje del balance perfecto entre frialdad y carisma socarrón, lo cual compensa de algún modo la débil presencia física de Cruise (aceptémoslo aunque el intérprete de Misión Imposible este en buena forma no impone a nivel físico y se necesitaba un sujeto más entrado en años), incluso imagino a un Steve McQueen encarnando el personaje con esa mala leche que tanto lo caracterizaba.

Pero volviendo a Cruise (y dejando sueños húmedos, jajaja), su interpretación es tan solvente que si le compro su encarnación de ex militar convertido a detective privado, en cuanto a Herzog solo puedo decir que este no tiene mayor dificultad en encarnar a un sujeto sin escrúpulos y los pocos diálogos que recita son suficientes para darle tridimensionalidad a su personaje, al tiempo que le da más legitimidad a este proyecto de Cruise. En el mismo tenor encontramos a Robert Duvall, quien solo aparece en el último tercio del film dando vida a un personaje bastante interesante gracias a la mala leche que destila el mismo; por otra parte Jai Courtney está más acertado aquí como el implacable asesino que funge como segunda mano del villano en turno, que como el hijo de John McClane en Un Buen Día para Morir (John Moore, 2013), y por último Richard Jenkins, David Oyelowo y Rosamund Pike entregan buenas actuaciones para cerrar el círculo interpretativo.
 
Así que ¿qué más puedo decir sobre esta cinta? Pues que al menos para un servidor resulto ser un film entretenido, por encima de la media en cuanto a cintas del mismo género, recordándome un poco a títulos como la saga de Jack Ryan que interpretara Harrison Ford a mediados de los años noventa, en donde el punto nodal era la trama y las actuaciones por encima de la acción, por lo cual no es una pérdida de tiempo y se deja ver. Esperemos que haya una secuela, pues recuerden que si obran mal Jack Reacher volverá desde las sombras para ajustar cuentas con aquellos que lo merezcan.

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