
AÑO: 2008
DURACIÓN: 100 min.
PAÍS: México
DIRECTOR: Carlos Cuarón
GUIÓN: Carlos Cuarón
MÚSICA: Leoncio Lara
FOTOGRAFÍA: Adam Kimmel
REPARTO: Gael García Bernal, Diego Luna, Felipe de Lara, Ivan Esquivel, Guillermo Francella, Dolores Heredia, Armando Hernández, Malillany Marín, Jessica Mas, Adriana Paz
PRODUCTORA: Coproducción México-EEUU; Canana Films
WEB OFICIAL: http://www.rudoycursilapelicula.com/
GÉNERO: Comedia. Drama Deporte. Fútbol
Como menciona el buenazo de Juan Pablo Martínez Zúñiga (por cierto un buen amigo) en su interesante columna sobre análisis de cine “Corte y Queda”, que se publica todos los viernes en el periódico local El Heraldo, nunca falla el vía crucis que cada cuatro años hemos de sufrir los simples mortales a los cuales no nos interesa en lo absoluto el Mundial de Fútbol, sin embargo una fiebre cultural surge con más fuerza cuando el enajenamiento de una sociedad mexicana es expuesta a esta justa deportiva.

Por tal motivo y aprovechando la ocasión he decidido volver a revisar la cinta de Carlos Cuarón, la cual retrata de forma correcta el fenómeno futbolístico en la afición mexicana. Rudo y Cursi nos cuenta la historia de dos hermanos tan distintos entre si como el agua y el aceite, ellos son Tato (Gael García Bernal) y Beto (Diego Luna), los cuales viven en un poblado apartado de la civilización, de hecho se dedican al plantío de plátanos (sin albur) y en sus ratos libres juegan en una liga de fútbol de la comunidad, para variar compiten en equipos contrarios, por lo que llegan a enfrentarse en varias ocasiones.

Por otra parte, Tato (García Bernal) es un tipo soltero, por lo que de algún modo ayuda a su madre en cuestion económica, también le gusta el chupe (degustar ricas cervezas pues, no sean mal pensados) pero es más responsable, empero su verdadero deseo en la vida es llegar a ser cantante grupero, por lo cual siempre esta armado con su acordeón para amenizar cualquier reunión familiar, por lo que ve al fútbol como un pasatiempo.

Es asi como este último viajará a la gran ciudad para tratar de convertirse en un jugador profesional, quedándose Beto (Luna) con gran frustración por no haber sido el favorecido, pero no todo esta perdido pues otro golpe de suerte hará que el hermano relegado se vuelve a encontrar con su pariente para enfrentarse no solo en el juego que se da dentro de la cancha, si no en un juego aun más importante, el de enfrentarse a la vida.
Con este argumento, la cinta funciona como una sátira al medio futbolero (o incluso deportivo o artístico en general), ya que expone a través de sus personajes y situaciones (por momentos bastante tópicos) una radiografía social, de aquellos hombres que sin ninguna preparación profesional a nivel intelectual, se escudan en sus habilidades físicas para salir adelante en su cotidiano (¿alguién acaso pensó en el Cuau?). Mas sin embargo, por tal razón son más propensos a ser explotados, en un medio que los deslumbra y los lleva al cielo cuando son útiles, pero cuando cometen algún error, o simplemente, cuando han pasado de moda son desechados cual producto perecedero se trata.

Por otra parte, la historia nos muestra lo amargo que es la caída cuando se ha estado arriba disfrutando de los excesos (como es el caso de Beto “el Rudo”, el cual se mete en problemas de drogas los cuales llegan a poner en riesgo su integridad) o lo doloroso de convertirse en una simple marioneta para las masas, el pobre de de Tato (García Bernal) haciendo su numerito musical, que consiste en cantar su tan sonado éxito “Quiero que me quieras” en una carpa de circo, frente a diez miserables individuos, es por mucho uno de los momentos más jocosos y emblemáticos de la cinta, pero a su vez más dolorosos por lo que representa dicha escena.

El que de alguna manera pone la vis cómica es Guillermo Francella, que se percibe fresco y natural, por lo demás la factura del film cumple, tiene buena fotografía, puesta en escena y la realización de los partidos de fútbol resultan creíbles por sus trucos de edición.
Por cierto el título de la cinta se refiere a los apodos que reciben sus protagonistas por su forma de jugar, Beto (Luna) es el rudo por su forma en la que cuida el marco de su portería y Tato (García Bernal) es cursi ya que maneja el balón con delicadeza.
Jajajajajajaja¡¡¡¡ Gracias SR. G., de corazón, me suena la columna esa... .Pero la peli, que es lo que importa: cuanta razón tiene al calificarla como una sátira, ya que evidenciar las taras sociales que posee la mexicanidad al favorecer un espectáculo donde las estrellas son analfabetas que pretenden esconder sus carencias formativas con el supuesto don de...patear una pelota, pues es loable. Se nota que la mano de un director serio está sujetando firmemente la historia para que no caiga en los lugares comunes de la complacencia y el desparpajo [aunque con esos actorcitos casi casi sucumbe...]. Pero el elemento más imnpactante es el que usted señala atinadamente: la cualidad mórfica de que un futbolista o un cantante de gruperas es exactamente lo mismo en la escala intelectual y ambos se integran con facilidad al cotidiano, tornando común lo abismal. Por eso estamos como estamos y no duden que en la menos ''El Chicharito'' se gane un Grammy...
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