
AÑO: 1979
DURACIÓN: 93 min.
PAÍS: Australia
DIRECTOR: George Miller
GUIÓN: James McCausland & George Miller
MÚSICA: Brian May
FOTOGRAFÍA: Dean Semler
REPARTO: Mel Gibson, Joanne Samuel, Steve Bisley, Hugh Keays-Byrne, Roger Ward, Tim Burns, Geoff Parry, Sheila Florence
PRODUCTORA: Kennedy Miller Productions
GÉNERO: Acción. Ciencia ficción.
Sin lugar a dudas esta cinta es un clásico ya de la CFI, ¿el por qué? creo que sin temor a equivocarme por la fatídica visión del futuro que plantea sin hacer uso de explicaciones complejas y mucho menos pueriles, como podría ser el hecho de que unos robots extraterrestres gigantes hayan escogido la tierra para librar una batalla milenaria (jajajaja) o simplemente por que hace algunos siglos los mayas predijeron que nos cargaría el payaso para el año 2012 (¡uyy que mello!).
¡No señores! la cinta de George Miller se despoja de filosofías chapuceras y solo nos muestra el resultado de una sociedad decadente, en donde las grandes urbes ya no existen y los pocos humanos que habitan las grandes hectáreas de tierra ahora viven en pequeños poblados, en donde podemos observar que quedan vestigios de lo que fuera una civilización moderna (arquitectura o los autos que usa la policia Australiana).
Por tal motivo las pocas instituciones que quedan en pie, como es el Departamento de Policia, se encargan de cuidar las autopistas que conectan los sórdidos poblados, ya que en estas abundan infinidad de piratas de asfalto, los cuales se dedican a saquear, matar o violar. Y lo que es peor es que solo lo hacen por diversión, para tratar de crear una nueva forma de anarquía.

Y es en este momento cuando entra en acción nuestro estoico héroe, Max Rockatansky (Mel Gibson) quien al seguir la persecución por radio se da cuenta que tres vehículos policíacos han quedado fuera de combate y el Nightrider esta apunto de escapar, motivo por el cual el hombre se coloca sus oscuros lentes para sol, asi como sus guantes de conductor y enciende la poderosa máquina que trae como patrulla para poner fin a esta operación.

De nuevo Max ha demostrado que es el mejor hombre de la policia, ya que este acaba con la escoria de tajo, sin miramientos, empero sus acciones ahora tendrán repercusiones fatídicas para el y sus seres queridos, puesto que el Nightrider pertenecía a una especie de secta, motivo por el cual algunos seguidores de este irán a buscar su cuerpo (o lo que quedo de el, jajajajaja, la escena donde el sujeto encargado de entregar el ataúd es para partirse de la risa) y de paso vengar al autor de la muerte de su ídolo.

Como pueden leer el planteamiento de esta cinta tiene una estructura 100 % de Western, lo cual es genial y funciona a la perfección, motivo por el cual su director y guionista George Miller demuestra gran ingenio para contar otra versión sobre venganzas y redención. Asi mismo otro aspecto loable es el derroche de imaginación para montar las secuencias de acción con tan pocos recursos económicos, ya que son usados varios tipos de planos y encuadres, los cuales brindan dinamismo a la cinta y la llenan de emoción, pero sobre todo se refuerza el discurso de inseguridad y peligro a través de cada fotograma donde aparecen las maquinas sobre ruedas.

Al igual que los actores que interpretan a los motociclistas, estos estan en el mismo tono que Keays-Byrne. Por otra parte, un jovencísimo Mel Gibson se muestra pétreo y bastante contenido en su interpretación de duro policia, aunque logra matizar algunas emociones con sus no verbales y sobre todo con su mirada (tics interpretativos que serían utilizados hasta la saciedad sobre todo en la saga Arma Mortal), sin embargo estos elementos serían suficientes para dotar de humanidad al personaje que lo lanzarían al estrellato.

Es por todos estos elementos mencionados con anterioridad, que considero que Mad Max merece ser revisada de nuevo, sobre todo cuando se nos viene una nueva secuela para el 2011, llamada simplemente Mad Max 4 (Fury Road), claro ya sin el misógino de Mel Gibson el cual por cierto a declarado que no le interesa hacer ni un simple cameo en la cinta que filmara el propio Miller.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Max Rockatansky ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Eras mi ídolo de la infancia, hasta que creciste y te convertiste en ese antisemita malhablado odianegros que, con ínfulas de director, te metiste en proyectos bastante penosos como ``Corazón Valiente´´ o ``La Pasión de Cristo´´, malas como el café Yugoslavo. Pero en ese entonces eras la neta máxima, cuando los camioneros de San Juan de los Lagos colocaban tu nombre en el guardafangos o el parabrisas, ejemplo de hombres e ídolo de las damas. Incorruptible y severo en la aplicación de justicia, aún cuando tus motivaciones bordeaban el cliché [ya sabes, te pusiste todo brutal y silencioso solo porque unos fascinerosos postapocalípticos provocaron la muerte de tu esposa e hijo y de tu compañero del alma con apodo cursi]sabías cuando y como incinerarlos. Max, tus hazañas fueron leyenda, a pesar de que fuiste parte del movimiento conocido como el Ozploitation sobresaliste porque tu historia tenía un par de neuronas más de lo acostumbrado y te dirigó el maestro George Miller, sabio administrador de ritmos y adrenalina fílmicos, artífice de tu éxito y procreador de dos aventuras más contigo, ``El Guerrero de la Carretera´´ [verdadera refinadora y catalizadora de toda la marejada de cintas futuristas con carros madreados e influencias punk a venir el resto de los ochentas] y ``Mad Max en la Cúpula del Trueno´´, donde salía una Tina Turner tan de buen ver que esperábamos más cópula que Cúpula, pero bueno, por lo menos no armó un numerito musical entre la desolación atómica. Oh, Max. Todavía vives en los corazones de los geeks que te alucinamos en su momento e incluso tratamos de emnularte en nuestras modestas bicicletas [hey, era muy chamaco para tener moto y mucho menos auto ¿Ok?] representando mis amigos de la calle y tu servidor escenas de la película... Sr. G., gracias por acordarse de Max, el buen Max, salvaguarda de las carreteras australianas del futuro y futuro ebrio estelar de los tabloides mundiales ¡A tu salud Mad Max, que si las cuentas no me fallan, ya debemos estar muy cerca del año cuando la hecatombre nuclear nos suma en la depresión habitacional y vehicular y los carroñeros tomen el control ¡ Oh... ya estamos ahí ¡¡¡¡Sálvanos Max ¡¡¡¡¡¡
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