
AÑO: 1997
DURACIÓN: 92 min.
PAÍS: Hong Kong
DIRECTOR: Wong Kar-Wai
GUIÓN: Wong Kar-Wai
MÚSICA: Danny Chung
FOTOGRAFÍA: Christopher Doyle
REPARTO: Leslie Cheung, Tony Leung (AKA Tony Leung Chiu Wai), Chang Chen
PRODUCTORA: Block 2 Pictures / Jet Tone Production / Prénom H Co. / Seowoo Film Company
PREMIOS 1997: Cannes: Mejor director
GÉNERO: Romance. Drama
El cine del señor Wong Kar-Wai es una delicia tanto visual como de contenido, éste expone desde un punto muy particular la situación humana, los amores, miedos, frustraciones y demás componentes que hacen del hombre un ser viviente y no solo un ente que ocupa un lugar en el espacio.
Happy Together nos presenta a Lai Yiu-Kai (Toni Leung) y Ho Po-Wing (Leslie Cheung) una pareja gay que vive en Hong Kong, sin embargo sienten que su relación se ha estancado por lo que deciden darle un nuevo rumbo, asi deciden viajar hasta Buenos Aires, Argentina.

Lai al sentirse solo, decide trabajar en un bar donde se tocan boleros con el único objetivo de volver a su país. Por otro lado Po toma un camino distinto, se la pasa de fiesta en fiesta con personas que apenas conoce, en ocasiones se prostituye para conseguir unos cuantos billetes. Empero, sin saberlo ambos se reencontraran pero las cosas ya no serán las mismas.

Sin embargo Lai acepta a Po de nuevo y ese amor que antes era de pareja, ahora se transforma en una hermosa amistad, con todo y sus altibajos. La cinta del director honkonés se despoja de grandilocuencias, motivo por el cual sus personajes se muestran humanizados, con defectos y virtudes, el presente podrá o no identificarse con ellos, dependiendo de las experiencias de cada quien, lo que si es un hecho es que éstos no pasan desapercibidos.

Además hay que resaltar la labor de los actores, los cuales logran dotar de matices a sus personajes, componiendo asi seres que sienten y piensan, por lo que se alejan de ser solo caricaturas. Asimismo, Happy Together se percibe congruente con lo que plantea y desarrolla, aquí no encontraremos un melodrama made in E.U. puesto que como mencionaba los personajes son tratados con respeto y dignidad.
Además se agradece que la historia no caiga en los tópicos del género, por lo mismo el desenlace no es el típico happy ending que estamos acostumbrados a ver tantas veces.

Por otra parte el director logra sacarle todo el jugo a sus locaciones, la ciudad de Buenos Aires logra transmitir ese ambiente bohemio (sin ser fotografiado como una simple postal) lo que convierte a la urbe en otro personaje más.
Asi mismo el apartado musical es otro factor importante y logra complementarse con los elementos mencionados con anterioridad (fotografía, puesta en escena, guión) por lo que se podría considerar a Happy Together como una obra redonda.

Por último debo decir que rara vez volteamos nuestra mirada hacia el oriente, lugar donde grandes directores como Park Chan-wook, Takeshi Kitano, Zhang Yimou o el mítico Akira Kurosawa plasman o plasmaron su visión muy personal del mundo, pero que desgraciadamente en ocasiones es opacada por tanto artilugio hollywoodense que nos bombardea constantemente.
Cuanta verdad, SR. G.. La verdadera naturaleza del romance no reside en los detalles o en las cursilerías fatuas que el cine norteamericano se empeña en mostrarnos en sus múltiples cintas amelcochadas. El fenómeno de la "otredad" es donde radica el núcleo del aspecto genuinamente romántico cuando un ente tiene la capacidad de traspolar su consciencia y su animidad a otro, independientemente de sexo, raza, condición social o afiliación política. Es ahí donde, como usted menciona, reside la belleza argumental en las propuestas fílmicas de Wong Kar Wai y la subyugación que provoca con ese lirismo visual a través de la hipnótica luz de neón y la sublime iluminación callejera que le dota a sus relatos de identidad urbana y factual. En este caso, la cinta en verdad cautiva con su honesta mirada a la pareja homosexual sin entregarse a desvaríos identatarios o denuncias facilonas (¿Me estás escuchando, "Filadelfia"?) y centrarse en el fenómeno humanista con una exploración sensata y, efectivamente, romántica.
ResponderEliminarQue atinada entrada, Sr. G.. Ojalá y Ricky Martin la hubiera leído antes...