
AÑO: 1988
DURACIÓN: 85 min.
PAÍS: Polonia
DIRECTOR: Krzysztof Kieslowski
GUIÓN: Krzysztof Kieslowski & Krzysztof Piesiewicz
MÚSICA: Zbigniew Preisner
FOTOGRAFÍA: Slawomir Idziar
REPARTO:Miroslaw Baka, Krzystof Globisz, Jan Tesarz
PRODUCTORA: Film Polski
GÉNERO: Drama
Bueno, después de degustar material tan jocoso y liberador como la cinta de Chuck Norris (¡eres grande hombre!) la Furia Silenciosa, pues tuve la necesidad de revisar la obra de algún director, de esos que entienden el lenguaje cinematográfico y lo usan no solo para contar historias si no también para trascender a través de este. Y asi fue, una madrugada aproximadamente a la cinco de la mañana me di cuenta que no podía conciliar el sueño y fui directamente al mueble donde tengo mis dvds y pense, ok debo aprovechar este tiempo y que mejor que ver algo de la obra de Kieslowski, ya que este señor no tiene miramientos hacia el espectador que se atreve a revisar sus filmes, ¿la razón? estos gozan la mayoría de las veces de un discurso ideológico bastante duro y en ocasiones muy doloroso, pero sin dudas muy humano.
En este caso, No Matarás nos cuenta la historia de tres personajes: el primero es un taxista, Jan Tesarz (Waldemar Rekowski) un hombre que se encuentra una mañana lavando su auto para comenzar su labor diaria detrás del volante. Este sujeto es abordado por una pareja que pide sus servicios, sin embargo este lejos de atenderlos de manera cordial les contesta de forma defensiva y les dice que esta lavando su unidad, que en cuanto acabe los llevara. La pareja espera mientras el mal encarado taxista termina de realizar sus labores.

El segundo personaje y eje de la trama es: Jacek Lazar (Miroslaw Baka) un joven que se encuentra recorriendo las calles de su ciudad (Polonia) sin destino alguno, sin un objetivo concreto aparentemente, de hecho el recorrido de este lo hace parecer un fantasma, ya que asistimos como en ocasiones se topa con multitudes (un grupo de chicos que celebran que su equipo de fútbol haya ganado) y este pasa desapercibido, este hombre es hasta cierto punto un marginado social, ya que las escenas donde aparece, rodeado de tanta gente nos reflejan lo solo que uno se puede sentir, aun cuando estemos inmersos o pertenezcamos en una sociedad civilizada, la cual a final de cuentas por sus reglas o normas termina por excluir al hombre y peor aun, lastran su humanidad haciendo de estos gente de diferentas categorías sociales.

Efectivamente, Jacek Lazar (Miroslaw Baka) dentro de su agonia existencial, la cual conforme avanza la trama nos percatamos que es un grito de desesperación (ya que el sujeto esta lleno de carencias afectivas) termina, sin razón aparente por encontrarse con el taxista (Jan Tesarz) para quitarle la vida. Sin embargo lo más perturbador es sin duda la frialdad con la que primeramente, Jacek planea de manera meticulosa el artero crimen para después llevarlo acabo.
Esto provoca que el crimen sea descubierto cuando Jacek, lleve el auto para presumírselo a su novia sin saber que esta conocía al hombre (pues es la mujer que aparece al inicio de la cinta cuando Rekowski lava su auto y le ofrece sus servicios) razón por la que la mujer denuncia a este para ser encarcelado y juzgado a la pena máxima: la muerte.

Con esta cruda historia el director polaco nos asesta una cachetada en el rostro para despertarnos a una dura realidad, donde se expone sin miramientos la violencia inherente de la que goza el ser humano, por tal motivo no es gratuita la larga y explícita secuencia del asesinato del taxista a manos del desquiciado joven (dura aproximadamente 20 minutos). Esta no podía ser retratada de otra forma, en ella las imágenes por más shockeantes que parezcan no buscan la reacción morbosa del espectador, si no la concientización del mismo.

Asi que señoras y señores, no dejen pasar la oportunidad de revisar esta obra cinematográfica, la cual a mas de veinte años de haber sido gestada sigue vigente tanto en fondo como forma (discurso ideológico y plástica visual) y nos viene a recordar que su creador era de esos tipos que si sabían hacer cine puro. Por cierto, aquella oscura madrugada cuando comencé a ver esta grandiosa cinta, se convirtió en una despejada mañana sabatina la cual decidí comenzar con el pie derecho, ya que después de visionar No Matarás uno necesita echarle ganas pues su revisión te madrea, te deja noqueado emocionalmente.
En serio, Sr. G. ¿Pudo visionar una cinta del brillantísimo Kieszlowski a las 5 a.m.? Mis respetos, yo a esa hora no puedo ni leer el reloj coherentemente. Pero qué bueno que lo hizo, porque así pudo presentar en su blog esta obrita maestra del finado cineasta donde, efectivamente, la angustia existencial sin jirones de ropa está a la orden del día, un asomo a los rincones inescrutables de la psique humana que se plantean con una sabiduría narrativa que solo el director polaco podía entender, ya que lo más fácil es acudir a los alegatos filosóficos o la justificación misantrópica facilona, pero de eso se trata esta cinta, una constantes carrera de obstáculos interpretativos que emula a lo mejor de Tarkovsky en el renglón de ritmo e intención con un toque de Kafka para darle sabor, amén de las atmósferas provocativas que dejan un gusto visual a melancolía y ominosidad. Un enorme trabajo cinematográfico, como todo lo que hizo Krisz, que debe apreciarse bajo el microscopio de la gnosis perceptual. Solo así podremos comenzar a entender a un gran director y a una gran cinta.
ResponderEliminar