
AÑO : 1982
DURACIÓN: 86 min.
PAÍS: E.U.
DIRECTOR: Sam Raimi
GUIÓN: Sam Raimi
MÚSICA: Joseph LoDuca
FOTOGRAFÍA: Tom Philo
REPARTO: Bruce Campbell, Ellen+Sandweiss, Betsy Baker, Hal Delrich, Sarah York
PRODUCTORA: Renaissance Pictures
GÉNERO Y CRÍTICA: Terror. Fantástico. Thriller. Gore
Últimamente he tenido problemas para seleccionar que cinta ver en el cine, se los juro vivir en Aguascalientes de repente es un martirio, entre el estreno retrasado de cintas más o menos interesantes (los piratas ya tenían Hombres de Mentes hace semanas y en calidad dvd) o pendejaditas como No eres tu soy yo (Alejandro Springall, 2010. si con Eugenio Derbez) hacen que las opciones se vuelven nulas, pero este fin de semana veo a toda costa Inception, antes de que la quiten de cartelera.
Por tal motivo, el mejor remedio para esto es recurrir a buscar viejos titulos en formato casero, es por eso que me di a la tarea de escudrillar mis dvds y me encontre de nuevo con la magnifica The Evil Dead, cinta que es de revisión rigoroza para un servidor por lo menos una o dos veces por año, ya que es como un antídoto hacia las recientes e insipientes propuestas en el genero de horror actual.
Es por eso que al ver la mencionada cinta, recorde que el año pasado (noviembre para ser más exacto) mi amigo George y yo fuimos a una proyección que se realizo en el panteón de la Salud con motivo de celebrar la segunda edición del Festival Aguascalentense sobre cine de horror llamado "Posmortem", con motivo de las festividades del día de muertos y debo decir que la experiencia fue satisfactoria, ya que mucha de la gente que asistió al evento no sabia ni lo que iba a presenciar (algunos ni conocían la cinta), expresiones como ¡no manches! o ¿eso que? hicieron que su servidor tomará las cosas con una perspectiva jocosa, y pude constatar que mucha de las veces la gente no tiene ni puta idea de lo que es el lenguaje cinematográfico en sus diversas expresiones.

Sin embargo la imprudencia de uno de los chicos, Scott (Richard DeManincor) hace que los demonios despierten de su letargo, ya que este fulano descubre en el sotano dicho libro, asi como varios apuntes que indican que el tío de una de las chavas y compañeras de viaje, se encontraba investigando sobre el Necronomicón.
Es por tal motivo que uno a uno, los chicos se iran convirtiendo en huéspedes de los demonios y se iran matando entre si, solo nuestro protagonista Ash (Bruce Campbell) tendrá la audacia de sobrevivir y como último recurso, contar con la sangre fría para despacharse a sus compañeros, incluyendo a su novia (pues todos llevan al Demonio dentro, jajaja) para sortear tan horribles acontecimientos.

Por tal motivo, en Evil Dead los protagonistas son chavos (2 hombres y 3 mujeres) y efectivamente quieren divertirse, tener sexo, pero cuando son atacados por los demonios, estos se encuentran en sus cinco sentidos y no actúan como orates (aunque provocan el despertar de los demonios por bromistas), también en los momentos de más tensión y miedo Raimi inserta dosis de humor negro para relajar un poco al espectador y de nuevo mete el acelerador con su cuota de sustos. Por tal motivo la narrativa es fluida y no permite que el espectador se distraiga.

Asi mismo no hay que olvidar el manejo de cámara que hace Raimi, el cual nos entrega unos paneos, encuadres y tomas bastante originales (como la primera toma continua que nos presenta la persecución del Demonio al pobre de Ash a través de la casa para desembocar en el bosque, genial), esta propuesta plástica brinda de frescura y fluidez a la cinta, y nos demuestra que su director conoce bien su oficio.
Otro punto favorable es la caracterización de los jóvenes cuando han sido poseídos por los demonios (con humor negrísimo), ya que los efectos de maquillaje empleados asi como el gore empleado son geniales y hacen al film bastante divertido (si se puede decir). Incluso y aunque la producción cuenta con escasos recursos económicos, las prótesis de látex y alguno que otro efecto hecho netamente en stop motion, dotan al film de un aire ochentero bastante rico, organico, sin artificios como ahora sufren algunos productos actuales.

Es increíble que después de 27 años la cinta siga sorprendiendo (con todo y que sus aspectos técnicos ya se noten un tanto caducos), ya que el público que asistió a la proyección era muy variado, personas mayores y muchos púberos (los cuales no sabían lo que iban a presenciar) escenas como la violación de las ramas a una de las protagonistas hicieron que un sector del público abandonara la función, jajajaja.
O casi en su clímax final cuando supuestamente había muerto uno de los demonios y este se levanta, algunas adolescentes gritaron del susto (genial, que se puede esperar de niñatas que creen que Robert Pattinson es la representación de un vampiro, jajaja ) mientras mi amigo y yo reíamos a carcajadas. The Evil Dead sigue siendo una gran película (de culto por supuesto) que aun causa muchos sustos y risas nerviosas al visionarse, además desde mi humilde punto de vista es un parte aguas en el género, demostrando además que no se necesitan grandes presupuestos para lograr un buen film, si no creatividad, perseverancia y sobre todo honestidad hacia lo que se esta haciendo.

Es indudable la importancia que dicha cinta tiene tanto en la filmografía del entonces cojonudo y arriesgado Raimi como en la historia de la cinematografía en general, ya que sus arriesgados encuadres, movimientos de cámara, efectos gore pasados por engrudo y personajes acartonados pero paradójicamente bien actuados lograron arrancar más de un grito entrecortado a los estirados jueces del festival de Cannes cuando se presentó en la sección Un Cértain Régard, provocando estruendosos aplausos al término de la proyección [y como no, si la estelariza ese semental del ejercicio histriónico que es Bruce Campbell, seguro heredero de los mitos Norrisianos]. ``El Despertar del Diablo´´, título con el que se conoció en nuestro bicentenariado país a esta joya del celuloide más barato, llamó la atención de las entonces vírgenes pupilas ochenteras de su servidor cuando ví por vez primera el horripilante cartel que mostraba el close up de una de las chicas poseídas. Por supuesto, había que verla. Pero para ello tuve que esperar a que mis padres ingenuamente la rentaran en el formato Beta porque el boletero simplemente me corrió, argumentando que la cinta no era para niños...y tenía razón, ya que cuando por fin inserté la anhelada cinta en mi reproductora Sony de 4 cabezas cuando mis padres dormían, me topé con una orgía gore, macabra y grotesca que en nada se parecia a la elegante ejecución sobre posesión demoniaca que me resultaba familiar por cortesía de Friedkin y co. . Inevitablemente, perdí el sueño un par de días y despertó una fascinación que se transformó en adoración. Ahora la veo religiosamente por lo menos una vez al año en programa doble con la jocosa y despatarrada secuela, la cual también alcanzará la gloria absoluta cuando se vea reseñada en El Rincón de Harrison. Larga vida al LIbro de los Muertos.
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