martes, 14 de diciembre de 2010

CINE DE CULTO: HARD BOILED

TÍTULO ORIGINAL: Lashou shentan
AÑO: 1992
DURACIÓN: 127 min.
PAÍS: China
DIRECTOR: John Woo
GUIÓN: Barry Wong (Historia: John Woo)
MÚSICA: Michael Gibbs
FOTOGRAFÍA: Wand Wing-Heng
REPARTO : Chow Yun-Fat, Tony Leung Chiu Wai, Teresa Mo, Philip Kwok, Anthony Wong, Bowie Lam, Y. Yonemura
PRODUCTORA: Golden Princess presents a Milestone Pictures Production
GÉNERO: Acción. Thriller.



Corría el año 1992 y mientras en el país de las barras y las estrellas un joven Jean Claude Van Damme daba el gran salto a Hollywood con Soldado Universal (Ronald Emmerich, 1992) y se forjaba un lugar en el mercado del cine de acción, también parecía  que los invencibles Stallone y Schwarzenegger comenzaban a advertir cansancio e imaginación en sus propuestas, ya que mientras el primero le daba el último adiós a su personaje que le dio fama y fortuna con Rocky V (1990) al mismo tiempo probaba suerte en otros terrenos como la comedia con el fin de demostrar que no solo era solo una masa de músculos. Empero la jugada le salió mal a Sly y nos dejo para la posteridad una de las peores bazofias que se hallan filmado, pues osó grabar Para o Mamá Dispara (Roger Spottiswoode, 1992) cinta con nula gracia y un humor que solo los subnormales, retrasados mentales o politicos apreciarían,  jajaja.

Incluso a un servidor le parece extraño que Stallone no haya aprendido la lección con la mal lograda Oscar (John Landis, 1991) comedia irregular que dejo fríos a público y a crítica, y que sin lugar a dudas ponía a Stallone en la lona en cuanto a su carrera cinematográfica se refería.

Por otra parte Arnie había terminado de estrenar Terminator 2 (Cameron, 1991) y arrasaba en las salas de cine, sin embargo su siguiente filme llamado El Último Gran Héroe (McTiernan, 1993) seria bastante incomprendido por gran sector del público que esperaba otro filme descerebrado con explosiones por doquier, por lo que no entenderían la broma que significaba el film de McTiernan.  Definitivamente este sería el primer revés del cual Schwarzenegger ya no podría levantarse, ya que aunque volvería a colaborar con Cameron en Mentiras Verdaderas (1994) su carrera ya no sería la misma, pues las cintas de acción que encarnara Chuache posteriormente solo pondrían en evidencia la decadencia física de este y la poca originalidad de sus propuestas, razón para que el publico comenzaría a perder el interes en el.

Bueno, esto que acabo de contar es para poner en perspectiva que mientras en occidente el genero de acción entraba en un declive creativo, en oriente las cosas eran diferentes, ya que  aunque el cine de artes marciales ha existido desde hace mucho no sería hasta los noventas cuando la industria norteamericana se fijaría en autores como John Woo, cineasta que por su particular visión de plasmar la violencia en el cine policíaco (o de Yakuzas) se haría famoso por su cinta The Killer (1989), pero el trabajo que ahora nos ocupa es la entretenida y efectiva Hard Boiled, donde el director chino repite colaboración con uno de sus actores fetiche, el siempre carismático Chow Yun-Fat.

La cinta comienza cuando el inspector “Tequila” Yuen (Yun Fat) y su compañero entran de incubiertos a una especie de restaurante para tratar de atrapar a un mafioso que los lleve con el traficante de armas más poderoso de Hong Kong, ahí los hombres llevan consigo una jaula con una paloma dentro (la paloma será un símbolo fundamental en la filmografía de Woo) la cual en realidad lleva una camara de video en donde registrarán la misión. Instantes después Tequila (Yun Fat) avista al sospechoso y este se da cuenta que la policía lo busca, por lo que se desata toda una carnicería dentro del lugar cuando comience una de las balaceras mejor filmadas en la historia del cine.

Y es que el primer acto es sensacional pues Woo monta las secuencias de acción con tanta emoción e imaginación que las coreografías son sensacionales, muy increíbles (pues estas desafían las leyes de gravedad) además de que el inicio del mismo dejo para la posteridad aquella imagen en la cual Chow Yun-Fat baja unas escaleras con una pistola en cada mano, disparando a diestra y siniestra para agarrar al mafioso en turno, demostrando que las balas nunca se acaban (ni tampoco el regodeo por parte del presente al presenciar dichos eventos, jajaja).

Sin embargo el mafioso en turno juega sus cartas y asesina al compañero de Tequila, por lo que este último ya desesperado y furioso asesina al malandrín, motivo por el cual cuando hace su arribo el Sargento Pang (Philip Chan) jefe directo de Yuen, y revisa la escena del crimen y  descubre la barbarie provocada, se encabrona de sobremanera, ya que haber matado al sospechoso echa por tierra un año de investigación por parte del Departamento de Policía para tratar de atrapar a Johnny Wong (Anthony Wong) uno de los traficantes de armas más peligroso que existen, el cual también esta en guerra con el Señor Hoi (Hoy Shan) con el cual pelea el mercado.

En otro punto de la ciudad un hombre ingresa a una biblioteca, ahí recorre los pasillos del mismo en busca de un libro hasta que por fin escoge uno de su predilección y lo toma para trasladarse a una mesa donde pone el pesado compendio literario y le dice unas cuantas palabras a otro sujeto que se encuentra sentado en la misma. Instantes después el misterioso hombre abre el libro que había elegido y saca del interior de este una pistola para después volarle los sesos al otro sujeto y salir tranquilamente del lugar.

Después descubrimos que el asesino es un hombre llamado Tony (Tony Leung) el cual trabaja para el tio Hoi (Shan) y al hombre que mato era de la banda de Johnny Wong, sin embargo lo que no sabe Tony es que el propio Wong lo esta buscando para que trabaje para el.  En determinado momento de la historia el inspector Yuen (Yun-Fat) se topa con Tony (Leung) cuando este se reúne con Wong para  planear el proximo golpe, empero nada es lo que parece y nuestro héroe descubre que Tony es un infiltrado del Departamento de Policia en la mafia, el cual lleva años inmerso en esta para atrapar al propio Johnny Wong, por tal motivo Yuen tendrá que trabajar de la mano con Tony para por fin acabar con el peligroso capo.

Como pueden leer el argumento ya no es tan original, sobre todo si el respetable ya ha revisado cintas como Infernal Affairs (Lau Wai Keung, 2002) o incluso Los Infiltrados (Scorsese, 2006) remake de la primera, obras que comparten argumentos similares, mas sin embargo lo que hace toda una gozada al film de Woo es sin lugar a dudas la forma en como el director aborda la historia y a sus personajes, pero sobre todo se puede notar una propuesta a nivel visual que en su momento (y ahora) se percibe fresca y atrayente.

Y es que aunque se trata de un film policíaco se nota que los personajes con todo y que son arquetipos cuentan con la suficiente carga psicológica para resultar creíbles, inclusive el presente puede percibir que las motivaciones de estos se van transformando conforme avanza la trama, por ejemplo al personaje que encarna Tony Leung de verdad le creemos los conflictos emocionales a los que es sometido, ya que cada día se cuestiona si sus actos de verdad son los correctos  para impartir la justicia o por el contrario, duda si se ha convertido en lo que siempre ha combatido.
 

O como le sucede al inspector Yuen (Yun-Fat) que aunque quiere impartir la ley, en ocasiones parece que realiza su labor más como un acto de venganza que como impartidor de justicia, por lo que el respetable puede inferir que el héroe busca redimir la culpabilidad de haber causado la muerte de su compañero.

Por último Johnny Wong se descubre como un verdadero villano, sin moral, sin remordimientos, por lo que sus actos son verdaderamente agravantes, basta con presenciar el tercer y soberbio acto final que cierra el film el cual transcurre en un hospital y en donde Wong ejecuta una carnicería al tomar como rehenes a los internos del mismo.

Por otra parte, aunque lo más atractivo del film es la ejecución y estética de las escenas de acción (las cuales estan llenas del famoso ralenti) hay que hacer mención que John Woo logra balancear su cinta con el drama más solemne y la violencia más descarnada (pues Hard Boiled cuenta con el mayor numero de muertes que halla visto en una cinta, jajaja) sin embargo por la estilización de la propia violencia esta no se percibe ofensiva y lo mejor es que la historia transcurre de forma bastante fluida. Además de que nos regalo a uno de los villanos secundarios más atractivos que se hallan presentado en pantalla, el tuerto llamado Mad Dog (Philip Kwok) el cual funge como perro guardián de Johnny Wong y que hará verles su suerte a los héroes.

Francamente no se si Hard Boiled tenga defectos que disminuyan su calidad en general, probablemente lo único que podría achacarle podría ser su excesiva duración (pues algunos elementos dramáticos parecen muy reiterativos en determinados momentos de la historia y hacen que el film se alargue), más sin embargo aspectos como lo son las coreografías de batalla cuerpo a cuerpo, una excelente banda sonora, una hermosa fotografía y un montaje frenético hacen que este trabajo de Woo se convierta en una verdadera y  válida propuesta cinematográfica.

Es por eso que Hollywood pondría sus ojos en el realizador chino con el fin de que este revitalizara de algún modo el ya decadente género de acción, por lo que un año después de haber filmado Hard Boiled, Jean Claude Van Damme se encargaría de trabajar con John Woo en una de las cintas que al menos para un servidor es el trabajo más digno del héroe de acción y del realizador oriental en tierras americanas, el titulo Hard Target.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

CINE DE ACCIÓN: JUSTICIA SALVAJE

TÍTULO ORIGINAL: Out for Justice
AÑO: 1991
DURACIÓN: 90 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: John Flynn
GUIÓN: David Lee Henry
MÚSICA: David Michael Frank
FOTOGRAFÍA: Ric Waite
REPARTO : Steven Seagal, William Forsythe, Jerry Orbach, Gina Gershon, Jo Champa, Shareen Mitchell, Sal Richards, Jay Acovone, Julianna Margulies
PRODUCTORA: Warner Bros. Pictures
GÉNERO: Acción





“El es un policía, es un trabajo sucio……..pero alguien tiene que sacar la basura”


Dentro de los grandes héroes de acción que nos ha brindado la cinematografía norteamericana (jajajaja, cual otra si no) hay un hombre que llego a inicios de los noventas, un hombre que no necesitaba contar con un cuerpo dotado en musculatura como Schwarzenegger o Stallone los mayores artífices del genero, pero al contrario de esto contaba con una gran técnica en las artes marciales (el Aikido), una mirada impenetrable y un rostro pétreo, motivo por el cual en cualquier circunstancia como es la de enfrentar el dolor, el enojo o el peligro, este nunca cambiaba sus facciones faciales, por lo que pedirle una sonrisa ni soñarlo, su nombre Steven Seagal.

Ahora bien, dentro de la basta y cutre filmografía del señor Seagal, solo sus primeras obras pueden considerarse rescatables (siendo justos pues se tratan de productos de consumo rápido) como lo fue Nico (Andrew Davis, 1998), Difícil de Matar (Bruce Malmuth, 1990) o Justicia Salvaje,  el título que nos ocupa y el cual su servidor considera uno de los trabajos más solventes en la carrera como estrella de acción de Mr. Seagal (la cual tuvo la misma duración que una erección, jajaja) pues este refleja de manera fehaciente las verdaderas motivaciones a nivel ideológico del otrora artemarcialista.

Ya de entrada la cinta de John Flynn se muestra violenta, sucia y sin concesiones hacia el espectador, pues encontramos en la primera secuencia a varios agentes encubiertos en una misión de tráfico de drogas en uno de los barrios más peligrosos de Brooklyn, ahí el detective Gino Felino (Seagal) jajaja de verdad así se llama, junto a su compañero Bobby Lupo  (Joe Spataro) esperan las órdenes para entrar en acción, sin embargo a pocos metros de donde estan situados estos un padrote comienza a reclamarle a una de las prostitutas que trabajan para el donde esta su dinero, la mujer al no encontrar una respuesta que satisfaga al hombre ocasiona que este se encabrone y comience a ponerle una madriza.

Pobre del nígger mother fucker, jamás hubiera hecho esto, pues Gino (Seagal) al percatarse de esto, baja de su auto y va en busca de él, acto seguido el rudo detective comienza a ponerle una golpiza al padrote que se atrevió a colocarle una mano encima a la pobre dama (jajaja) de la cual después descubrimos esta embarazada. Asi como también se despacha a los malandrines que intentan defender a su jefe, por lo que los dislocamientos de brazos, los dientes rotos y mucho pero mucho dolor estarán a la orden del día, jajaja.

Total, después llegan los refuerzos (jajaja, para que si Steven Seagal se hizo cargo de todo) y arrestan a los rijosos. Horas más tarde Bobby (el compañero de Gino) pasea con su esposa y sus dos hijas por la calle, momentos después su mujer entra a una tienda con sus retoños mientras Bobby las espera afuera, sin embargo a pocos metros un hombre llamado Richie Madano (William Forsythe) desciende de su auto empuñando una pistola, acto seguido descarga esta en la humanidad del detective asesinándolo frente a la multitud y su familia sin motivo aparente, para después huir.

Es por eso que Gino es notificado del cruento evento por sus superiores, al mismo tiempo que descubrimos que tanto Gino, Bobby y Richie (Forsythe) fueron amigos en su infancia, solo que este el último opto por el camino del crimen convirtiéndose en adicto y traficante, por lo que la razón de que haya matado a Bobby es un misterio. Por tal motivo Gino (Seagal) se encabrona y le pide a su jefe el Capitan Ronnie (Jerry Orbach) le proporcione un rifle y un vehículo para ir en busca de Madano, eso si, Gino no le asegura a Ronnie que vaya a entregar vivo al mafioso  (¡hay guey!).
  
Lo que sigue después es ver como el personaje de Steven Seagal recorre los barrios más inseguros del viejo Brooklyn buscando pistas para dar con el paradero del peligroso delincuente, sacándoles la sopa a los mafiosos a punta de madrazos para que el respetable sepa que esta viendo una cinta de acción, eso si enfrentando también algunas emboscadas por parte del mafioso en turno, como queda asentado en la excelente y violenta escena donde unos malandrines de cuarta quieren matar a Gino dentro de una carnicería, y por supuesto  este sale avante utilizando sus técnicas de Aikido, por lo que podremos disfrutar de buenas dosis de violencia, casi rozando el gore, pues encontraremos algunas amputaciones y fracturas corporales por parte del rudo Seagal.

Por tal motivo la cinta que firma Flynn es bastante solvente en lo referente a retratar la violencia, ya que los enfrentamientos cuerpo a cuerpo e incluso las balaceras que se exponen resultan efectivos, aunque se puede percibir hasta chocantes o gratuitos por momentos.

Sin embargo esto no molesta (al menos a un servidor) pues debo recordar que este aspecto (la violencia gráfica) era un punto fundamental en las cintas de Steven Seagal, cosa que no pasaba en los trabajos de Stallone o Arnie cuando estos ya eran superestrellas, por lo que los filmes que protagonizaba el hombre de la coleta destilaban un aire  de  cintas de serie B, con la diferencia de que la Warner BROS. contaba con los cojones suficientes para distribuir y estrenar éstas en cine.

Obviamente la historia y el diseño de personajes estaban para exaltar la figura de hombre de acción de Seagal, motivo por el cual los filmes que protagonizaba el ex agente de la CIA solo servían como vehículo de lucimiento para este.  En Justicia Salvaje pasa lo mismo, sin embargo aquí todavía encontramos un Steven Seagal más honesto, sin exagerar sus tics y posturas de padrote que tanto exacerban en la actualidad al respetable y lo convierten en una caricatura de si mismo, por lo que sus limitaciones interpretativas al menos en esta cinta no molestaban, pues el Gino de Seagal, incluso cuenta con carisma y hasta con buen corazón (pues se da el tiempo de rescatar un cachorro, jajaja).

Ahora bien, la interpretación de Willian Forsythe como el villano en turno esta más que correcta ya que compone a un  desquiciado y violento adicto (basta presenciar la escena donde Richie se baja de su auto y le dispara a la cabeza a una mujer que le gritaba que moviera su automóvil para poder pasar, la escena de verdad es brutal), además de que refleja de manera perfecta la antítesis de Gino (Seagal) ya que mientras el héroe tiene como motivaciones la venganza y la aplicación de la ley (aunque esta sea de una forma bastante impositiva), el villano solo busca la anarquía y hasta se percibe bastante nihilista.

En lo referente a los personajes secundarios y las diversas subtramas que existen hay que decir que estos solo sirven de telón para soportar la historia central, ya que ni la guerra entre mafias italianas y policías logran profundizarse, incluso el verdadero motivo de la matanza que inicia Richie Madano (Forsythe) puede percibirse pueril (Bobby se acosto con la mujer de éste, jajaja).

Para finalizar debo decir que  la cinta de Flynn cumple a nivel visual, cuenta con buen ritmo y por ende  su visionado se percibe disfrutable, tanto como  digerible, pero sin lugar a dudas su mayor virtud es la de retratar una violencia gráfica que en estos tiempos hasta podría considerarse ofensiva o políticamente incorrecta. Y por último el presente podrá percibir que Justicia Salvaje se despoja de pretensiones,  desempeñandose simplemente como una solvente cinta de acción, por lo que  compararla  con los últimos bodrios que ha realizado Seagal, ésta hasta obra de arte resulta, jajaja.

lunes, 6 de diciembre de 2010

CINE DE ACCIÓN: TANGO Y CASH

TÍTULO ORIGINAL: Tango & Cash
AÑO: 1989
DURACIÓN: 98 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Andrei Konchalovsky
GUIÓN: Randy Feldman
MÚSICA: Harold Faltermeyer
FOTOGRAFÍA: Donald E. Thorin
REPARTO : Kurt Russell, Sylvester Stallone, Jack Palance, Teri Hatcher, Michael J. Pollard, Geoffrey Lewis, Brion James
PRODUCTORA: Warner Bros
GÉNERO: Acción



¿Te crees muy machito? Acaso ¿te crees Rambo?
-Oficial de Policía
No, Rambo es una mariquita.
- John Tango


Una toma panorámica nos muestra una mañana soleada en una carretera solitaria de Los Ángeles, ahí observamos como un camión pipa va a toda velocidad pues es perseguido por un auto convertible negro del cual descubrimos instantes después, se trata de un agente policiaco (pues trae activada una torreta y  sirena). El compacto negro trata de rebasar a la mole de metal que ostenta llevar en su carga combustible, pero es un tanto difícil pues este se le cierra en el camino para no dejarlo pasar mientras un helicóptero de la policia sigue la acción y le advierte al agente que en pocos kilómetros se acabara su jurisdicción y ya no podrán hacer nada por detener a los sospechosos.

Por tal motivo nuestro intrépido héroe realiza una peligrosa maniobra y logra pasar al camión para después acelerar a toda velocidad y alejarse del mismo como a un kilómetro de distancia, después sitúa su auto en medio del camino.

El hombre llamado John Tango (Sylvester Stallone) quien se encuentra ataviado con un elegante traje italiano en color gris y corbata, desciende del auto, saca su revolver y tira las balas que contenía este, para acto seguido poner una carga con proyectiles más potentes. Asi mismo podemos ver en el horizonte como el camión se acerca peligrosamente para embestir al valiente héroe. Tango (Stallone) comienza a disparar con mucha tranquilidad al parabrisas del camión  mientras este se acerca a toda velocidad, pero el hombre ni se inmuta, sin embargo y como los proyectiles hacen impacto en el parabrisas del camión esto obliga a que los delincuentes frenen abruptamente y salgan disparados a escasos metros de donde se sitúa el héroe.

Instantes después decenas de patrullas hacen su arribo al sitio para someter a los delincuentes, sin embargo el Capitan Schoeder (Geoffrey Lewis) jefe directo de Tango le cuestiona como es que sabe que el camión lleva drogas, al tiempo que decenas de polis que pertenecen al estado donde el detective perdió su jurisdicción lo comienzan a agredir, incluso uno le pregunta sarcasticamente si es que se siente Rambo, a lo que el elegante detective contesta: "Rambo es una mariquita" (jajajaja), instantes después el detective John Tango desenfunda su revolver y le dispara al tanque que se supone lleva gasolina y este comienza a tirar cocaína.

Todos los presentes quieren cagarse del susto después de presenciar semejante acto de osadía por parte de Tango (al cual por cierto no le faltaron huevos para demostrar que no estaba equivocado) jajaja. Como pueden leer este es solamente el inicio de esta entretenida cinta de acción, la cual bien podría parecer un comic adaptado al cine gracias a las características de sus situaciones y perfil de sus personajes, puesto que aquí no hay puntos medios, o eres  bueno o malo de malolandia, jajaja.

John Tango (Stallone) y Gabriel Cash (Kurt Russell) son los policías más rudos y eficientes de la ciudad de Los Ángeles, el primero trabaja en la zona oeste donde vive la clase nice y el segundo en el este donde se concentran los barrios más peligrosos de la ciudad, motivo por el cual Cash es más rudo y no  tan mamón como  su colega. El hecho es que el par de detectives son casi unas celebridades y aparecen de forma regular en los diarios, motivo por el cual casi son considerados como héroes, esto a su vez a provocado que el mafioso más poderoso de la ciudad, Yves Perret (JacK Palance) este hasta los cojones de estos dos pues gracias a las acciones de los detectives el capo ha tenido pérdidas millonarias a cada golpe que da la policía.

Es por este motivo que Perret (Palance) orquesta un maquiavélico plan para sacar a Tango y Cash de su camino y poder seguir con sus ilícitos negocios, el cual consiste en básicamente en convertir a los héroes en delincuentes. Esto gracias a un elaborado plan en donde los protagonistas serán presa de una trampa, pues cuando los dos detectives acudán a un supuesto arresto  lejos de lograr este, serán inculpados de asesinato y soborno pues en lugar de la operación aparece el cuerpo de un hombre muerto y una cinta donde aparecen las voces de John (Stallone) y Gabriel (Russell) extorsionando al sujeto.

Acto seguido aparecen en el lugar de los hechos decenas de policías y arrestan al par (el cual por cierto hasta ese momento se conocen y no se caen muy bien que digamos) para que días después sean juzgados y sentenciados a prisión.

Ahora el rudo par de detectives tienen el tiempo encima para demostrar su inocencia (y arreglar sus diferencias) ya que han sido enviados a una cárcel de máxima seguridad en donde la mayoría de los reclusos que ahí se encuentran fueron procesados por estos (jajaja) por lo que sus vidas corren grave peligro ya que quieren deshacerse de estos a como de lugar, motivo por el cual Tango y Cash tendrán que escapar de la cárcel y descubrir quien esta detrás de esto antes de que toda la policía de Los Ángeles y los hombres de Perret den con ellos.

Como puede leer el respetable, el argumento de la cinta que estelarizan Sylvester Stallone y Kurt Rusell puede sonar de lo más típico, sin embargo lo que hace tan disfrutable al mismo es la forma en como su director resuelve y desarrolla el film, del cual podremos descubrir que su mayor virtud es el de despojarse de pretensiones.

Y es que el film de Andrei Konchalovsky explota la mayoría de los artífices del género, como es el  diseño de personajes, por ejemplo aquí los héroes son retratados como hombres rudos, incorruptibles, valientes, etc. (arquetipos pues) los cuales no dudarán en dejar decenas de cadáveres para hacer cumplir la ley (jajaja), más sin embargo dentro de esa estoicidad, estos cuentan también con un gran sentido camaradería y hasta tienen sentimientos (como cuando Tango le explica a Cash el por que no quiere que este salga con su hermana, ya que ser pareja de un policía es duro pues estos pueden perecer en cualquier momento).

Sin embargo estos pequeños momentos de solemnidad son rápidamente sustituidos por chistes en su mayoría machistas (los cuales por cierto son muy ingeniosos, como por ejemplo que si Tango la tiene más grande que Cash o el que hace alusión al personaje de Rambo es de verdad impagable, jajaja) y muchas secuencias de acción, como la fuga de prisión por parte del par protagónico, la cual dicho sea de paso es lo mejor de la cinta pues esta resulta emocionante y esta filmada de forma muy solvente.

Sin embargo una cinta de acción no sería lo mismo sin un gran villano, y aquí este aspecto no falla, pues el personaje que interpreta un genial Jack Palance esta a la altura de las circunstancias, ya que Perret es despiadado, malvado y cuenta con un humor bastante torcido. Por lo que presenciar como el villano ultima los detalles junto a sus dos secuaces Quan (James Hong) y López (Marc Alaimo)  para llevar a cabo su plan de desprestigiar  a sus enemigos es de verdad una gozada.

Incluso el personaje que interpreta Teri Hatcher no llega a molestar, con todo y que este solo funge como simple accesorio, lo único que podría achacarle al film de  Andrei Konchalovsky es el tercer acto final, pues desde el humilde  punto de vista del que esto escribe este último acto es algo exagerado, incluso  rompe un poco con los elementos narrativos que se desarrollaron en casi toda la historia (los cuales por cierto en ocasiones son algo extraordinarios).

Para finalizar debo decir que las interpretaciones de Stallone y Russell son de lo mejor pues estos destilan gran química entre si, sin embargo creo que el segundo le come el mandado en determinados momentos al buenazo de Sly ya que el personaje que compone Russell es muy socarrón y valemadrista, digamos que es muy parecido al Martin Riggs de Mel Gibson pero con mucho más carisma.

Asi que no dejen de volver a revisar Tango y Cash, ya que de algún modo esta es un pequeño clásico dentro del género, además de que es de las cintas más efectivas dentro de la basta filmografía del inquebrantable Stallone. Y si con todos estos argumentos aun no los he logrado convencer, debo acotar que la escena donde Russell sale vestido de mujerzuela bien vale el visionado, jajaja.


viernes, 3 de diciembre de 2010

CINE DE ACCIÓN: EJECUTOR

TÍTULO ORIGINAL: Raw Deal
AÑO: 1986
DURACIÓN: 105 min. Trailers/Vídeos
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: John Irvin
GUIÓN: Gary DeVore & Norman Wexler
MÚSICA: Tom Bahler & Albhy Galuten
FOTOGRAFÍA:  Alex Thomson
REPARTO:  Arnold Schwarzenegger, Kathryn Harrold, Sam Wanamaker, Paul Shenar, Robert Davi, Ed Lauter, Darren McGavin, Joe Regalbuto
PRODUCTORA: De Laurentiis Entertainment Group
GÉNERO: Acción




Todavía recuerdo cuando me encontraba estudiando en la preparatoria allá por el año 1995, las pláticas con mis amigos eran las de cualquier frikki fascinado por los comics y el cine, sobre todo si el género era el de ciencia ficción o el de acción, pero en lo particular con mi amigo Cuco (si lo veías parecía el Kingping de Spiderman, jajaja) siempre tenía pláticas acaloradas que a final de cuentas no llegaban a ningún lado, como si Superman era más poderoso que Gokú o cosas de ese tipo (jajaja) obviamente un servidor cree que el héroe azuloso ganaría. Por tal motivo también comentábamos si Sylvester Stallone era más chingón que Schwarzenegger, él decía que Sly por que hasta había ganado un oscar (jajaja) y yo le replicaba que Chuache pues había derrotado a un alienígena en una selva abandonada por Dios.

Como siempre no llegábamos a ningún acuerdo, pero las pláticas eran divertidas y emocionantes (y bastantes pueriles, jajaja), y ahora que lo veo tal vez el Cuco tenía razón, pues han pasado 15 años y Stallone sigue más vigente que nunca. Bueno, con esta vieja anécdota solo quiero hacer un preámbulo  para realizar un pequeño ciclo a esos héroes de acción que tantos buenos momentos le regalaron a tipos como un servidor, los cuales se divertían con proezas increíbles, frases chulas y mucha testosterona. Asi que comenzamos.

El Ejecutor es de los trabajos menos conocidos del ya icónico  Arnold Schwarzenegger,  sin embargo dicha cinta mostraba de algún modo el arquetipo que seguiría el actor para consolidarse como definitivo action man pues aunque ya había realizado la entretenida y testosterónica Comando (Mark L. Lester, 1985), no sería hasta la solvente Depredador (John McTiernan, 1987) que Arnie llegaría a convertirse realmente en superestrella del cine de acción.

La cinta nos cuenta la historia de Mark Kaminsky (Schwarzenegger) un ex agente del FBI que por algunas cuestiones desconocidas tuvo que retirarse de la agencia y mudarse a un pueblo donde ahora trabaja como el sheriff del lugar.

 Ahí Kaminsky realiza labores menores como ejecutar infracciones o perseguir a uno que otro delincuente menor como nos muestra una de las primeras secuencias del film, donde vemos a un Arnold Schwarzenegger en plan de chulo, manejando un jeep y persiguiendo a un motociclista, el cual por más que trata de evadir al pétreo héroe al final es capturado por este. Cabe hacer mención que dicha secuencia esta bien filmada y cuenta con todos los clichés del género, pues el héroe parece que no se esfuerza en lo más mínimo por lograr su cometido, además de que al final de terminar la acción, el protagonista escupe alguna frase mamona, jajaja (benditos años ochentas).

En otro lugar, un grupo de agentes se encuentran custodiando una cabaña en una zona boscosa, después nos enteramos que los hombres resguardan a un testigo protegido el cual esta a punto de testificar en contra de uno de los capos más poderosos y peligrosos de Nueva York, su nombre Luigi Patronita (Sam Wanamaker). Sin embargo y como las reglas del cine de acción lo dictan, el mafioso manda a sus hombres a eliminar al testigo para salvar su pellejo, acto seguido los hombres de Patronita desatan una masacre en la cabaña (genial de verdad) ultimando a los pobres polis y  al ingenuo hombre que iba a testificar.

Por tal motivo, cuando la policia llega a ver la escena del crimen y descubren la ejecución, el veterano agente Harry Shannon (Darren McGavin) revela también que dentro de los agentes muertos se encuentra su hijo, por lo que entra en cólera, sospechando también que dentro de la policia se encuentra un infiltrado que ha estado dando información a la mafia, pues supuestamente nadie sabia de la casa de seguridad.

Tiempo después, Shannon (McGavin) como no encuentra una respuesta favorable ante tanta corrupción y nadie resuelve la muerte de su hijo, trama un plan para vengarse de los asesinos de su vástago y se contacta con Kaminsky (Schwarzenegger) al cual conocía de hace tiempo para encargarle una misión, el héroe acude al llamado de su viejo amigo y el primero le explica que esta consiste en infiltrarse en la organización de Luigi Patronita para que gane su confianza y posteriormente lo elimine, a cambio Shannon hará que Kaminsky se reintegre al FBI.

Nuestro protagonista acepta y finge su muerte para adoptar otra personalidad, la cual le crea el veterano policia, ahora nuestro héroe se llama Joseph Brenner (Schwarzenegger) y cuenta con un sin fin de antecedentes penales (claro para hacer más creíble la nueva identidad).
Total y para no hacer más largo el cuento, Brenner (Schwarzenegger) logra infiltrarse en la organización haciéndose pasar por un mafioso que fastidia al enemigo de Patronita, otro Ganster que quiere quedarse con el territorio, por lo que las acciones del héroe hacen que el primero lo tome en cuenta para hacerlo parte del equipo, lo que sigue después es todo un festín de escenas donde Arnie se despacha a puño limpio o con armas de fuego a los criminales que han tenido la mala fortuna de cruzarse en su camino, jajaja.

La verdad es que el film de John Irvin (director bastante impersonal) es muy entretenido, pues aunque recurre a los tópicos del género como son la violencia  gratuita (para muestra tenemos la escena donde Schwarzenegger se despacha a puño limpio a varios malandrines dentro de un club de apuestas, después, sale del lugar y toma un camión e ingresa con este hasta la cocina para terminar de destruir el lugar, jajaja), personajes de cartón y muchas pero muchas escenas de acción, el verdadero aliciente es ver a un Arnold Schwarzenegger a punto de convertirse en todo un action man.

Y es que aunque el actor de origen austriaco goza de gran carisma, sus aptitudes interpretativas se perciben muy toscas, incluso se puede notar que las escenas donde Arnold tiene que decir más diálogos de lo normal, se siente un tanto incómodo (tampoco es que sea Hamlet, jajaja) sin embargo con el tiempo adquiriría la suficiente experiencia para tapar sus flaquezas interpretativas.

Pero en donde Arnie de verdad se ve cómodo es cuando tiene que aplicar la ley (a su manera) pues en las escenas de acción no hay quien le gane, si no basta con recordar una de las escenas más hilarantes del film que es cuando Brenner se monta en un convertible, pone una cinta de los Rolling Stones y a ritmo de (I can´t Get No) Satisfaction ingresa a un complejo lleno de mafiosos y armado solo con una metralleta se despacha a los malandrines, jajaja.

Por lo demás la cinta cumple, los villanos son arquetípicos a más no poder, aunque las actuaciones de Sam Wanamaker  y, sobre todo un desperdiciado Robert Davi (quien interpreta por enésima vez a un hijo de puta) hacen que los malos de la función tengan un poco de dignidad, jajaja. Por otra parte lo del interés amoroso entre Benner y Monique (Kathryn Harrold) resulta bastante pueril pues nadie se lo cree, además que existe nula química entre la pareja.

Asi que puedo recomendar ver Ejecutor como un sano divetimento y despojado de pretensiones, ya que aunque no es de lo mejor de la filmografía de Schwarzenegger, esta muestra los aspectos plásticos e ideológicos que hicieron del cine del histrión norteamericano todo un fenómeno social sobre todo a finales de los años ochentas y mediados de los noventas.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

CINE DE AUTOR: LA MUERTE Y LA DONCELLA

TÍTULO ORIGINAL: Death and the Maiden
AÑO: 1994
DURACIÓN: 103 min.
PAÍS: Inglaterra
DIRECTOR: Roman Polanski
GUIÓN: Ariel Dorfman & Rafael Yglesias (Teatro: Ariel Dorfman)
MÚSICA: Wojciech Kilar
FOTOGRAFÍA: Tonino Delli Colli
REPARTO : Sigourney Weaver, Ben Kingsley, Stuart Wilson
PRODUCTORA: Coproducción GB-Francia; Capitol Films Ltd.
GÉNERO: Thriller. Drama.





Antes de comenzar el siguiente y descerebrado ciclo que su servidor ha decidido dedicarle al fastuoso y  menospreciado cine de acción, en donde figuras tan emblemáticas como Stallone, Norris, Willis o Schwarzenegger serán la parte neurálgica del mismo, que mejor que darle una revisada al trabajo de uno de los pocos directores en activo que siguen fieles a sus principios como es el caso del señor Roman Polanski.

Y el título en cuestion es La Muerte y la Doncella, cinta con la que el director francés  vuelve a poner el dedo en la llaga para contarnos de nueva cuenta un relato oscuro y perturbador. La historia gira en torno a los hechos acontecidos durante la dictadura que sucedieron en los años setentas en Argentina y que tuvieron infinidad de consecuencias, dentro de las cuales se cometieron infinidad de abusos a los derechos humanos.

Es por eso que una noche lluviosa conocemos a una mujer llamada Paulina Escobar (Sigourney Weaver) la cual vive alejada de la civilización en una especie de cabaña en una zona costera. Paulina prepara la cena y espera a Gerardo (Stuart Wilson), su esposo, sin embargo este no llega y la mujer se enfurece. Para colmo de males la lluvia provoca que la luz y la línea telefónica dejen de funcionar.

Horas después Paulina avista un auto cerca de su casa, en primera instancia la mujer se asusta y va en busca del arma que guarda en el cajón de su buró para después asomarse por una de las ventanas y tratar de descubrir quien es la persona que ha llegado, empero la mujer  se tranquiliza cuando descubre  que es Gerardo quien ha arribado, quien después le explica que su vehículo sufrió un desperfecto en el camino causado por la lluvia, pero gracias a la ayuda de un extraño logro llegar sano y salvo.

Con estos acontecimientos que acabo de describir el espectador comienza a preguntarse por que Paulina (Weaver) se percibe tan alterada, tan enojada, tan impotente, la respuesta a estos cuestionamientos comienzan  a develarse cuando el respetable presencia la conversación entre Gerardo (Wilson) y su mujer, en esta descubrimos que el hombre es un abogado que ha sido comisionado por el presidente de la nación para armar el caso que pretende castigar por crímenes contra la humanidad a todos los que hayan estado involucrados en la mencionada dictadura de los años setentas, en donde cientos de personas fueron privadas de su libertad, a muchos se les acuso injustamente de estar en contra del régimen y fueron torturadas, muchos más fueron  ultrajados.

Y tal vez la revelación más impactante es la de saber que la propia Paulina fue víctima en ese periodo de la historia de su país, por lo que de algún modo le exige a su marido que haga todo lo posible para que los culpables sean castigados, ya que indirectamente cree que con esto  aliviaría un poco su búsqueda de justicia. Sin embargo otro suceso aun más perturbador  es el de descubrir que el hombre que ayudo a Gerardo a llegar a casa es el Dr. Roberto Miranda (Ben Kingsley), uno de los implicados que violaron y torturaron a Paulina cuando esta se encontraba en cautiverio, el cual cuando cometía los atroces acontecimientos ponía la sinfonía "La muerte y la doncella" de Franz Schubert.

Esto lo descubrimos cuando Miranda (Kingsley) regresa inesperadamente a la casa del matrimonio Escobar con el pretexto de charlar con Gerardo, a quien le hace saber su admiración pues se ha enterado en las noticias de su importante nombramiento. Por tal motivo como Gerardo se siente halagado deja pasar al Doctor y comienzan a charlar, empero Paulina que se encuentra escondida en una recamara continua escucha la voz del extraño invitado y de inmediato le reconoce, ella sabe que el hombre que ahora esta en la sala fue aquel que años atrás la torturo.

Lo que sigue después es presenciar como Paulina en pocos instantes desarrolla un plan en el cual priva de su libertad al Dr. Miranda con el único fin de juzgarlo por lo crímenes cometidos, aun ante la desaprobación de Gerardo, quien fungirá como su defensor en este escalofriante relato.

Con éste excelente planteamiento el señor Roman Polanski nos entrega un excelente thriller psicológico, el cual brilla por la precisión de su guión pues se despoja de discursos baratos y se centra más en la psicología de sus tres personajes principales, motivo por el cual el diseño de estos es portentoso y hace que  estén llenos de humanidad, razón para que  sus actos se perciban creíbles.

Motivo por el cual el espectador se mantendrá frente al televisor tratando de descifrar la verdad sobre Miranda (Kingsley) y Paulina (Weaver) pues en determinados momentos de la historia los hechos parecen bastante confusos, primeramente por que descubrimos a una mujer trastornada, llena de miedos, la cual incluso es cuestionada en su cordura por su esposo Gerardo (Wilson) el cual ya ha pasado anteriormente por eventos similares, en donde su esposa cree haber identificado al culpable de su desgracia.

Es por esto también que el personaje que interpreta Stuart Wilson resulta en ocasiones el más interesante, pues es como si el espectador se convirtiera en este, ya que en el recae la responsabilidad de escuchar los hechos de los otros dos involucrados y decidir quien es culpable o inocente, algo que de verdad es bastante difícil de asumir. Sin embargo al final la verdad será revelada y desgraciadamente lo que nos enseña este relato es que incluso descubrir esta, no siempre causa la tan deseada calma que clama el personaje de Paulina.

No es casualidad también que el espacio donde ocurren los hechos (el interior de la casa) este constreñido, pues este juega a su vez un papel importante en el relato ya que refuerza de muchas formas el momento emocional de los personajes, de algún modo es como si el interior de la casa fuera una especie de recoveco mental de los protagonistas, esto lo comento pues  la oscura y atmosférica fotografía, e incluso la música han dejado en un servidor esta sensación.

De las actuaciones hay que resaltar que Polanski vuelve a demostrar que es un experto en la dirección de actores ya que logra sacar lo mejor del trío protagónico, pues estos se despojan de melodramas baratos, y lo mejor es que reflejan a traves de sus performances la sórdida naturaleza del ser humano, aunque por supuesto el duelo entre Sigourney Weaver y Ben Kingsley es lo mejor del film.

Asi que puedo recomendar de sobremanera La Muerte y la Doncella ya que representa un filme perturbador, oscuro y pesimista, pero que sin lugar a dudas resulta  exquisito  a nivel narrativo e ideológico, pues  se atreve a cuestionar directamente al espectador que se aventura a visionarlo y eso no siempre sucede en la cinematografía actual. Asi que ¡larga vida al señor Polanski!