lunes, 23 de mayo de 2011

Ingmar Bergman´s THE HOUR OF THE WOLF

TÍTULO ORIGINAL: Vargtimmen
AÑO: 1967
DURACIÓN: 88 min.
PAÍS: Suecia
DIRECTOR: Ingmar Bergman
GUIÓN: Ingmar Bergman
MÚSICA: Lars Johan Werle
FOTOGRAFÍA: Sven Nykvist (B&W)
REPARTO: Max von Sydow, Liv Ullmann, Erland Josephson, Gertrud Fridh, Ingrid Thulin, Gudrun Brost, Naima Wifstrand, Ulf Johansson, Bertil Anderberg, Georg Rydeberg
PRODUCTORA: Svensk Filmindustri
GÉNERO: Drama. Terror





“Johan se pone ansioso cuando le va mal en el trabajo, últimamente ha empeorado, incluso no ha podido dormir es como si le temiera a la oscuridad”.
-Alma (Liv Ullman)

Creo sin temor a equivocarme que tal vez el realizador que mejor ha sabido explorar o mejor dicho diseccionar la naturaleza del ser humano  a niveles psicológicos, morales, religiosos y por supuesto sociales ha sido indudablemente Ingmar Bergman (el otro sería el incansable Woody Allen) realizador que gracias a su formación en teatro supo dominar aspectos tan importantes como lo es la puesta en escena en todos sus filmes, empero el rubro más notable en su vasta obra como comentaba es la de componer relatos meramente existenciales, en su mayoría bastante pesimistas pero que sin lugar a dudas resultan fascinantes para cualquier persona o amante del séptimo arte. 

Y es con esta La Hora del Lobo que el autor sueco logra llevar al espectador a niveles inimaginables de introspección a tal grado que el relato se vuelve realmente una pesadilla en todo el sentido de la palabra, pues extrañamente y a su vez estupendamente, Bergman firma tal vez la que signifique su única cinta de terror. El film nos cuenta  la historia de Johan (Max Von Sydow) y su esposa Alma (Liv Ullman) un matrimonio que vive en una isla cerca de la costa, el es un pintor que busca la inspiración y el ambiente en ese sitio para poder realizar su obra y ella es solo la mujer abnegada que acompaña a su marido en su proceso creativo, realizando las labores del hogar.

Al principio todo parece normal para la el matrimonio Borg, ya que mientras Joahn (Von Sydow) recorre la isla para trabajar en su obra, Alma (Ullman) atiende la austera cabaña que tienen por hogar, sin embargo cierto día las cosas cambian abruptamente cuando las apariciones de extraños sujetos (o entidades) comienzan a rondar por los sitios donde el pintor realiza su trabajo, incluso uno de estos invitan al protagonista a cenar al castillo del Barón Von Merkens (Erland Josephson) para una convivencia, empero lejos de que la invitación provoque en Johan agrado solo hace que este comience a cambiar en su estado de ánimo, como si de un mal presagio se tratará.

Por otra parte Alma no estará exenta de dichas visitas, pues una mañana mientras se disponía a lavar la ropa hace acto de aparición una anciana ataviada con ropajes blancos (esta imagen recuerda mucho a la escena donde la muerte se presenta con Antonius Block en el film  El Séptimo Sello, 1957) que le comenta a esta que su esposo cuenta con un diario en el cual oculta aspectos de su vida que ella desconoce, después de haber dicho esto la anciana desaparece sembrando en la mujer una duda que comienza a socavar su curiosidad. Y asi sucede, Alma busca debajo de la cama (como le indico la extraña anciana) y encuentra el diario de Johan, donde este describe que hace mucho tiempo tuvo un amorío con una hermosa mujer llamada Verónica Vogler (Ingrid Thulin) dama a la cual deseaba con toda su alma pero por diversas circunstancias tuvo que dejar.

Esa misma tarde Johan vuelve a casa pero ya no es el mismo, la invitación que le hicieron para visitar el castillo lo ha perturbado, es por esto que esa misma tarde cuando el sol se ponía el hombre muestra a su mujer los bocetos de las imágenes que rondan por su cabeza, pesadillas que invaden su cordura como hombres arañas, mujeres sin cabeza o como el mismo describe, el hombre con cabeza de pájaro, seres horripilantes que ya no le permiten conciliar el sueño. Es por esto que Johan ya no duerme, ahora cada noche trata de vencer el cansancio para dormitar cuando el sol haga su aparición a salir, todo para poder evitar la hora del lobo, ese momento entre la noche y la aurora (las tres de la mañana) donde la mayoría de la gente muere, cuando el sueño es más profundo, cuando las pesadillas se vuelven más reales, cuando los hombres son acosados por sus mayores temores y por ende cuando los demonios se materializan ante uno.

Después y casi de manera inexplicable Johan y Alma asisten a la cena que ofrece el  Barón Von Merkens (como si estos se enfrentarán a su inevitable destino) sin saber que esto solo les deparará un viaje a los temores más profundos del protagónico cuando a este se le expongan  frente a sus más íntimos temores y peor aun, cuando un secreto que lo ha atormentado durante mucho tiempo salga a la luz. Lo que sigue después es presenciar una de las escenas más perturbadoras, enfermizas y sobre todo pavorosas que la cinta nos pueda ofrecer,  esta se desarrolla cuando el matrimonio se encuentra sentado en la mesa acompañado de los anfitriones y varios invitados especiales los cuales platican infinidad de incongruencias (aunque los diálogos se asemejen más a sonidos guturales) y sus rostros reflejan locura, miedo, enojo, etc. mientras un paneo circular recorre los rostros de todos los presentes haciendo que esta escena (las tomas son bastante constreñidas y asfixiantes durante todo el metraje) refleje esa inestabilidad emocional del protagonista.
  
Contar más sobre la trama sería un error pues para vivir la experiencia sensorial que Bergman logra materializar a cada fotograma hay que visionar el film, ya que además el espectador podrá encontrar infinidad de lecturas de las cuales goza el trabajo audiovisual del director sueco pues esta conlleva un sinfín de discursos a niveles filosóficos, éticos, morales, etc. Por tal motivo y aunque por momentos la narración se pueda percibir aparentemente incongruente (por las constantes referencias discursivas al surrealismo) hay que decir que el guión nunca flaquea y nunca se percibe gratuito, incluso las escenas más extrañas y sórdidas del relato como son las del clímax final reflejan la maestría del director para combinar diversos géneros como el terror gótico y el expresionismo alemán.

De ahí que el film goce de una riqueza a nivel visual y plástico en cada fotograma ya que la composición de planos en su mayoria bastante cerrados, una fotografía en blanco y negro con atmósferas opresivas y la utilización de tomas que en ocasiones no sobrepasan el minuto de duración hacen del relato una verdadera pesadilla a nivel psicológico, además de que este se refuerza con una inquietante banda sonora a cargo de Lars Johan Werle la cual en momentos muy puntuales de la historia se vuelve aterradora y si a esto le agregamos el pasivo ritmo con el que Bergman nos va contando la historia, de verdad que la cinta se vuelve un mal viaje a nivel anímico.

Incluso la puesta en escena es soberbia pues al ser meramente minimalista (solo se incluyen tres escenarios, los paisajes de la isla y los interiores del castillo y de la cabaña) esta se descubre como un espacio meramente onírico. Asi mismo la interpretación del tándem Von Sydow-Ullman es de vital importancia para que el relato cobre veracidad ya que los actores se entregan en cuerpo y alma en sus complejos papeles (Bergman también era un gran director de actores) transmitiendo la locura y desolación que experimentan sus personajes, además de que se descubren como simples seres humanos.

Es por estos motivos que La Hora del Lobo es indudablemente una verdadera obra cinematográfica, de esos filmes que no deben dejar de verse ya que gracias a su indiscutible construcción tanto de personajes como de historia moverán al espectador a niveles emocionales e intelectuales (aunque sea de forma implosiva) que pocas veces sucede en el cine actual, todo gracias a su denso y no menos pesimista alegoría sobre el destino y sus consecuencias. Finalmente debo recomendar el visionado de este titulo que al igual que El Séptimo Sello (1957) y Fresas Salvajes (1957) se han convertido en las favoritas de un servidor en la no menos magnifica filmografía del señor Ingmar Bergman.


miércoles, 18 de mayo de 2011

MARVEL UNIVERSE: THOR

TÍTULO ORIGINAL: Thor
AÑO: 2011
DURACIÓN: 130 min.
PAÍS: Estados unidos
DIRECTOR:Kenneth Branagh
GUIÓN: Mark Protosevich (Personajes: Stan Lee, Jack Kirby)
MÚSICA: Patrick Doyle
FOTOGRAFÍA: Haris Zambarloukos
REPARTO : Chris Hemsworth, Natalie Portman, Anthony Hopkins, Idris Elba, Colm Feore, Stellan Skarsgard, Rene Russo, Ray Stevenson, Jamie Alexander, Kat Dennings, Tom Hidd
leston, Tadanobu Asano, Adriana Barraza, Josh Dallas, Clark Gregg, Dakota Goyo, Joshua Cox, Jeremy Renner, Stan Lee, Samuel L. Jackson
PRODUCTORA: Marvel Studios / Paramount Pictures
WEB OFICIAL: http://thor.marvel.com/
GÉNERO Fantástico. Comic.


Continuando con este ciclo al que su servidor ha denominado “grandes directores” he decidido incluir esta reciente producción de la Marvel Pictures llamada Thor, pues al estar dirigida por el siempre solvente y personal Kenneth Branagh (al que otro gran sector de público lo tachan de demasiado grandilocuente), considero que aun y cuando el público en general solo vea en ella otra fastuosa película de superhéroes con grandes efectos visuales, el que esto escribe advierte una honesta cinta donde el director de origen irlandes ha sabido darle su toque personal a un proyecto que prometía la previsible formula que muchas veces se tiene acostumbrado en Hollywood por parte de muchos realizadores, la de hacer la chamba en automático y cobrar el jugoso cheque,  pero para beneficio del respetable esto no sucede en este caso.

Bueno haciendo un poco de historia hay que decir que Thor es originario  de Asgard, su padre es Odin y su medio hermano es el malvado Loki (estos personajes de verdad existen en la mitología nórdica) fue creado allá por 1962 por el longevo Stan Lee (uno lo ve en la actualidad y parece ya un animatrónic, jajajaja)  y Jack Kirby, sus aventuras se centraban en  los temas de la epoca como luchar contra el comunismo, malandrines de poca monta como gansters o en ocasiones  personajes fantásticos como hombres de lava e incluso contra Merlin (ooooppps!). De hecho Thor contaba también con una identidad secreta como Batman o Superman, siendo su alter ego  el Dr. Don Blake quien activaba su martillo y se convertía en el héroe muy al estilo de Shazam pues., ya con el paso del tiempo el personaje evolucionó y se convirtió en miembro de la fuerza de elite llamada Los Vengadores (1963) donde es miembro fundador junto con Iron Man, Hulk, El Capitan América, Avispa y El Hombre Hormiga, fundación que viene a ser la respuesta comercial a la Liga de la Justicia de la DC Comics y de la cual su servilleta es seguidor.

Ahora bien aunque la cinta de Branagh respeta la mitología del héroe nórdico es obvio que para realizar un relato meramente cinematográfico se tenían que hacer cambios por lo que Mark Protosevich (guionista) realiza unas sutiles modificaciones que además de contextualizar al superhéroe en el tiempo actual vuelve realista el relato y sirven para amalgamar aun más el universo marveliano para el próximo proyecto donde tanto Iron Man (Robert Downey Jr.), Hulk (Mark Ruffalo), El Capitan América (Chris Evans) y el propio Thor (Chris Hemsworth) habrán de interactuar  el próximo año en la esperada Avengers (Joss Whedon, 2012).

La cinta comienza con un emocionante e inspirado prólogo donde se nos explica (voz en off de Anthony Hopkins) la relación de coexistencia entre la raza humana y el Dios Odin (un correcto Anthony Hopkins) padre de todo, quien en una muestra de solidaridad decide ayudar a los habitantes de  Midgard (la tierra) para librarlos de la masacre a la que estan siendo sometidos por una raza de guerreros conocidos como los Gigantes de hielo de la tierra llamada Jotunheim, los cuales son liderados por su rey Laufey (Colm Feore), estos son seres  despiadados y solo buscan conquistar la mayoría de mundos posibles, por tal motivo Odin junto con sus caballeros libran una sangrienta batalla y vencen a estos no sin antes despojarlos de su fuente de poder para mantener la paz con las nueve tierras y asi poder vivir en paz.

Momentos después el respetable puede ver al propio Odin contando la historia a sus dos pequeños hijos quienes escuchan con atención la fabulosa historia y en ese momento conocemos a un arrogante Thor (Dakota Goyo) y un introvertido Loki (Ted Allpress) ambos de unos diez años de edad, a los cuales también se les muestra un cubo luminoso (que es la fuente de poder) para que finalmente el patriarca termine la charla no sin antes decirles que algún día alguno de ellos será el heredero al trono de Asgard por lo que tendrán que aprender la sabiduría y honestidad que este les ha enseñado para poder gobernar.

Años después el momento ha llegado y Odin (Hopkins) esta a punto de pasarle el trono a Thor (Hemsworth) quien a demostrado más aptitudes para la batalla a comparación de Loki (Tom Hiddleston) quien parece estar siempre con resentimiento hacia su fornido hermano, aunque no lo demuestre abiertamente. Empero la coronación es interrumpida cuando extrañamente dos gigantes de hielo logran traspasar la seguridad del castillo en Asgard, por lo cual Thor en un arranque de ira y soberbia decide y sin avisarle a su padre viajar hasta Midgard para enfrentar y aniquilar de una vez por todas a los mencionados aborígenes de hielo, aunque esto signifique quebrantar la autoridad de Odin y por otra parte mancillar por completo la tregua entre las dos tierras.

Y asi sucede, el llamado rey del trueno desata una cruenta batalla en la que el y sus guerreros se despachan a varios de los legionarios de Midgard, sin embargo cuando estos son superados en número y estan a punto de perecer ante Laufey, hace acto de aparición el padre de todo, Odin, quien rescata a sus dos hijos para después reprenderlos por sus actos, desgraciadamente para el omnipresente rey, Thor se le revela infiriendo que su padre es un anciano decrépito y débil al que el reino le ha quedado grande, acto seguido Odin ya entrado en cólera decide despojar de sus poderes y el Mjôlnir (el martillo) a Thor y enviarlo a la tierra como castigo para que este aprenda algo de humildad y asi demostrar que es un digno sucesor del trono.

Es con este acontecimiento que Thor ya convertido en un simple ser humano hará un viaje existencial cuando se encuentre en la tierra y tenga que convivir  con los simples mortales, por lo que realmente se dará cuenta que lo que convierte a un verdadero héroe no es aquel que utiliza la fuerza bruta para acabar con sus enemigos, si no aquel que es capaz de hacer sacrificios aun a costa de su propia vida para salvar a millones, esto lo entiende cuando conoce a Jane Foster (Natalie Portman) una mujer que realiza investigaciones sobre actividad espacial y que es a final de cuentas quien lo encuentra cuando este cae a la tierra, y de la cual se enamorará conforme la vaya conociendo al igual que a la raza humana (como si de Superman se tratará), todo mientras en Asgard su hermano Loki (Hiddleston) maneja los hilos para quedarse con el control total del reinado cuando provoque ciertos acontecimientos (que no mencionaré para no echar a perder la trama) que pondrán en peligro la estabilidad de las nueve tierras.

Como puede leer el respetable tal vez  la premisa del film les pueda resultar poco original, incluso hasta vista en infinidad de ocasiones en otras producciones, empero su servidor pregunta ¿que hay en estos momentos que se pueda inventar que resulte sorprendente? creo que muy poco, motivo por el cual considero que la principal virtud del film de Banagh sea la de tomar al presente como seres pensantes e inteligentes,  por lo cual y aunque el espectáculo es cien por ciento entretenimiento puro, este también contiene algunas dosis de humor, intriga, romance, aventura y acción, todo hay que decirlo con las dosis perfectas, haciendo del film un honesto ejercicio cinematográfico que dejará satisfechos a los seguidores del superhéroe (los cuales han de ser muy pocos) y a los que no lo son tanto.

Esto por que la mitología del personaje es presentada de forma bastante correcta tanto como sencilla, sin grandilocuencias narrativas, por lo que aun y siendo un neófito en el tema del cómic el espectador que solo busque un rato de sano  e inteligente entretenimiento disfrutará sin problemas del film y los más avispados en el tema agradeceran los interminables guiños al universo Marvel como por ejemplo el pequeño cameo de Hawkeye (Jeremy Renner). El segundo acierto de la cinta es sin lugar a dudas la elección del casting y la dirección de actores por parte del realizdor inglés, pues ya de entrada el desconocido Chris Emsworth logra dotar de carisma y humanidad al superhéroe, haciéndolo accesible para que el público se identifique con el, asi mismo cumple con creces en el aspecto de caracterización y uno de verdad se cree que este es un verdadero descendiente nórdico.

Por otra parte Ted Allpress logra encarnar a un Loki creíble en sus motivaciones, por lo que los eventos que este desencade se perciben verosímiles haciendo de su personaje el perfecto antagónico que necesitaba la historia, de Natalie Portman puedo acotar que logra sacar a flote su insípido personaje el cual aclaro, logra contar con rasgos humanos gracias a la interpretación de la joven actriz, más sin embargo no deja de ser un simple arquetipo por lo que incluso el arco argumental que supone el romance entre esta y el protagónico puede percibirse como el punto más débil del film pues este aspecto se finiquita de manera bastante rápida por lo que no alcanza a desarrollarse también, sin embargo esto no daña en nada el resultado global del largometraje.

El resto de los actores no lo hacen nada mal, por ejemplo Anthony Hopkins logra desempeñar a un solvente Odin carismático y enérgico a la vez, el pequeño papel de Rene Russo le aporta más credibilidad al film (aunque se perciba más como un cameo y por momentos se sienta que se desaprovecha la presencia de la veterana actriz), Stellan Skarsgard y la hermosa Kat Dennings aportan la parte cómica sin ser insufribles. 

Ahora bien el apartado visual merece una mención aparte y no me refiero a los efectos especiales, si no a la imagineria visual que logra desarrollar Branagh pues el diseño de producción es genial, la puesta en escena en Asgard es impresionante con un diseño barroco y moderno a la vez en su arquitectura, la cual me recuerda en demasía a los mundos creados en la serie de animación de He-man (1983) e incluso a los decorados de la divertida y kish Flash Gordon de Mike Hodges de 1980. 

Asi mismo una fotografía  en demasía limpia y brillante empleada sobre todo en los pasajes de Asgard resulta adecuada para darle ese toque de  omnipotencia al entorno, contrario a lo que sucede cuando el relato se traslada a la tierra, donde Branagh utiliza infinidad de tomas empleando  los casi extintos planos holandeses en el cine moderno, los cuales aportan una estética de comic (al menos su servidor asi lo percibió) asi como algunas tomas en cenital para dotar a la narrativa visual de más efectividad.

Asi que para finalizar solo debo decir que Thor es un film que cumple con lo que promete, motivo por el cual no dejará insatisfechos a todos los que quieran disfrutar de cine comercial pero entretenido, pues por lo menos debajo de toda esa parafernalia visual también existe algo de materia gris en el proyecto y eso ya es de agradecer en estos tiempos.




viernes, 13 de mayo de 2011

Federico Fellini´s 8 1/2

TÍTULO ORIGINAL: Otto e mezzo (8½)
AÑO: 1963
DURACIÓN: 140 min.
PAÍS: Italia
DIRECTOR: Federico Fellini
GUIÓN: Tullio Pinelli, Federico Fellini, Ennio Flaiano, Brunello Rondi MÚSICA Nino Rota
FOTOGRAFÍA: Gianni di Venanzo
REPARTO: Marcello Mastroianni, Claudia Cardinale, Anouk Aimée, Sandra Milo, Rossella Falk, Barbara Steele, Mario Pisu, Guido Alberti, Madeleine LeBeau, Caterina Boratto, Annibale Ninchi, Giuditta Rissone, Eddra Gale, Tito Masini, Nadine Sanders, Georgia Simmons, Hazel Rogers, Riccardo Guglielmi, Giulio Paradisi, Maria Antonietta Beluzzi, Polidor, Maria Wertmuller, Rossella Como, Nino Rota PRODUCTORA: Coproducción Italia-Francia; Cineriz / Francinex
GÉNERO: Drama. Comedia


Definitivamente para un servidor una de las cintas más emotivas y hermosas a nivel visual que haya visionado es esta 8 ½ de Federico Fellini,  film que a su vez representa  un reto intelectivo (la otra sería Canciones del Segundo Piso de Roy Anderson) puesto que la sencilla premisa cuenta con infinidad de lecturas en su discurso provocando que  el espectador realice un esfuerzo por decodificar todos los mensajes y símbolos que el director italiano busca transmitir pero sin perder la escencia del lenguaje cinematográfico, la narración.

La historia va sobre un famoso director llamado Guido Anselmi (genial Marcello Mastroianni que funge como el alter ego del propio Fellini) que se encuentra en plena etapa de recesión creativa por lo que busca encontrar en su nuevo  proyecto aquel reconocimiento tanto de público como de crítica que le dieron sus primeros filmes, puesto que su último trabajo no gusto demasiado. Es por esto que Guido (Mastroianni) ingresa a una especie de centro medico en donde además de buscar descanso, también se propone encontrar la inspiración y la cordura (cosa que brilla por su ausencia en el film, jajaja) para poder retomar el vuelo.

Desgraciadamente para el protagonista esto no sucederá pues entre la visita de su amante una hermosa mujer llamada Carla (Sandra Milo), las constantes presiones de su actriz principal (Madeleine Lebeau) por salir en el film, los reclamos de su productor (Guido Alberti) y la inesperada visita de su mujer Luisa (Anouk Aimeé) asi como su cuñada, solo causarán que Guido quede incapacitado para realizar el tan anhelado filme, sin embargo estos acontecimientos desencadenarán algo más extraordinario, que el propio realizador haga un viaje interior que lo hará revisionar su propia existencia por lo que recorrerá varios pasajes de su savia reconociendo a su vez que la mujer, ese ser tan misterioso y fascinante en sus diversas representaciones es sin lugar a dudas parte neurálgica en su coexistencia.

Para no extenderme más en cuanto al planteamiento de la historia puedo decir que esta es el la premisa general del film que firma de manera magistral el maestro Federico Fellini, la cual en manos de cualquier otro director se hubiera convertido en una cinta común y corriente, más sin embargo en manos del realizador italiano esta se transforma literalmente en un viaje onírico, lleno de matices que encierran aspectos a nivel psicológico, plástico, filosófico y hasta metafísicos que hacen las delicias del espectador, pues ya desde su arranque con la excelsa secuencia que abre el film (la cual puede jactarse de contar con una de las puestas en escena más impresionantes que puedan existir) el respetable asistirá a un film que raya en lo netamente conceptual (sin percibirse grandilocuente por cierto).

Es por tal motivo que la principal virtud del film es la manera en que se aborda la narración, puesto que los viajes temporales que se presentan  en la historia se dan de manera natural sin diferenciar la “realidad” de la ficción, de ahí que el relato resulte más enriquecedor pues al presenciar como en cada escena aparecen nuevos personajes y/o situaciones, el respetable debe estar alerta para ir acompañando de la mano al protagonista a cada nuevo nivel narrativo que se va presentando. Por tal motivo los pathos del personaje que encarna Mastroianni servirán como pretexto para abordar temas tan vastos como el culto a la mujer, personaje que será el hilo conductor de la trama y que representa de manera fehaciente las motivaciones de Guido, quien encuentra en estas (las féminas) saciar sus anhelos a nivel afectivos y sexuales pero que a su vez también representan esa fuente de castración masculina, para muestra queda la  sobresaliente escena (llena de humor negro por cierto) donde el protagonista se encuentra en una sala, ataviado con una túnica blanca con sus irreemplazables sombrero y gafas, rodeado de las mujeres que ha deseado, tiene o jamás poseerá, con el único fin de cumplir su fantasía de fungir como su domador para que estas le sirvan en sus deseos, empero en determinado momento las mujeres despertarán de su letargo para revelarse ante el individuo.

Sin embargo también la historia a través de sus jocosos pasajes lleva consigo una férrea y mordaz crítica hacia el mundo del arte, la política, la sociedad y por su puesto al cosmos del cine como queda constatado en la escena donde Guido asiste a una cena y de repente entra un hombre con esmoquin y una mujer que dice adivinar lo que los demás piensan, en ese momento algunos de los comensales quedan extasiados ante tal espectáculo y otros mejor huyen para no quedar expuestos, empero la escencia del mencionado acto es el de descubrir  como la clase social pudiente se place de tan vacuo espectáculo mientras nuestro protagónico busca resolver sus conflictos existenciales y creativos.

Por otra parte hay que resaltar que es innegablemente que el apartado visual del film es de suma importancia para que la historia funcione en sus varios niveles pues ya de entrada la elección de una preciosista y atmosférica fotografía en blanco y negro (a cargo de Gianni di Venanzo) refuerzan el contexto surrealista que el director buscaba transmitir, asi como una puesta en escena dotada de una imagineria visual que solo su autor podía concebir (insisto la apertura del film resulta para un servidor una muestra de maestría) la cual por momentos se descubre barroca (sin llegar a los niveles visuales del Satiricón, 1969) dotando al film de genialidad, como genial también es la banda sonora compuesta por el habitual Nino Rota quien a base de sus acordes también transmite ese aspecto irónico del cual esta impregnado el film.

Asi mismo hay que mencionar que en la cuestión interpretativa los actores cuentan con performances memorables, sobre todo un Marcello Mastroianni ( se percibe natural y cómodo en su papel)  que no se acongoja en reírse de si mismo pues su Guido Anselmi por momentos resulta patético, descubriéndose como un simple ser humano lleno de miedos y defectos. Por otra parte las guapas féminas como Claudia Cardinale, Anouk Aimeé, Sandra Milo o Barbara Steele realizan bien sus papeles como las musas del protagónico.

Finalmente y lo más importante a resaltar sería acotar que esta propuesta cinematográfica se percibe honesta en su contenido resultando fresca aun en la actualidad, por lo que su revisión es obligatoria para todo aquel que guste llamarse amante del séptimo arte. Asi que sin más, los invito a vivir la experiencia de visionar 8 ½ con la única condición de que se dejen llevar y se despojen de cualquier prejuicio para poder disfrutar  de verdadero y buen cine.


domingo, 8 de mayo de 2011

WESTERN: EL SOBREVIVIENTE

TÍTULO ORIGINAL: Last Man Standing
AÑO: 1996
DURACIÓN: 101 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Walter Hill
GUIÓN: Walter Hill
MÚSICA: Ry Cooder
FOTOGRAFÍA: Lloyd Ahern
REPARTO: Bruce Willis, Christopher Walken, Bruce Dern, William Sanderson, Alexandra Powers, David Patrick Kelly, Karina Lombard, Ned Eisenberg, Leslie Mann
PRODUCTORA: New Line Cinema
GÉNERO: Western






“A veces aunque estés hundido en la miseria tienes que elegir entre  el camino del bien o el del mal”
-John Smith (Bruce Willis)


Definitivamente y tal vez para sorpresa de muchos Bruce Willis es el héroe de acción por excelencia pasando por encima del propio Stallone y el no menos hercúleo Arnold Schwarzenegger, como demuestra una reciente encuesta (en la que su servidor también participo, jajaja) realizada en el excelente blog llamado Blog de Cine, la cual pone de manifiesto  que el carisma, humor negro y la capacidad para humanizar a sus personajes le han dado la distinción del epitome de la heroicidad al calvo protagonista de Duro de Matar (McTiernan, 1988). Para verificar los resultados de la encuesta visita:

Bueno lo anterior solo sirve de introducción para que el que esto escribe pase a analizar una cinta que vio hace mucho tiempo, cuando su servilleta en plena adolescencia disfrutaba del descerebrado cine de acción. Por tal motivo y como comentaba en la entrada anterior, la grandiosa Yojimbo (Kurosawa, 1961) me incito a revisar de nueva cuenta esta cinta que firma el siempre solvente Walter Hill (48 Horas, Infierno Rojo, entre varios Western), de la cual tenía recuerdos gratos pues presenciar como Bruce Willis llena de plomo a los malos en turno siempre es un placer, jajajaja.

Y es que el Sobreviviente se puede considerar como una adaptación o remake oficial a la cinta que filmara Kurosawa en 1961, incluso cuando uno ha visto la obra original tal vez ya no se sienta del todo sorprendido al visionar el film que protagoniza Willis, sin embargo y guardando las distancias creo que el trabajo de Walter Hill detrás de cámaras es correcto y entrega un producto solvente al respetar la fuente original. Pero comencemos, corre la década de los años treinta en Estados Unidos, la recesión se encuentra en pleno apogeo, esto lo sabemos por que la voz en off (recurso bien utilizado durante todo el metraje) de nuestro protagonista nos cuenta entre otras cosas que ha tenido que huir de la gran urbe ya que es buscado por las autoridades, su nombre es John Smith (Willis) y busca refugiarse en algún pueblo alejado de la civilización hasta que se calmen las cosas.

Es así como llega a un pueblo olvidado de la mano de Dios llamado Jéricho en pleno Texas, lugar que  percibe hostil desde su llegada, ya que en cuanto Smith recorre las polvorientas calles abordo de  su auto puede ver que no existen ningún tipo de habitantes, salvo gánsters, los cuales por cierto  lo agreden destrozándole el parabrisas de su vehículo cuando este se atreve a ver a una hermosa mujer que iba con ellos, y como diría el propio John la mujer sería el motivo para desencadenar la masacre que se avecinaría. Es en este momento que nuestro protagonista conoce a una de las bandas que tienen secuestrada al pueblo, ellos son los Strozzi, una organización de italianos que están en contantes disputas por el mercado del licor con la banda que lidera un enano irlandés llamado Doyle (David Patrick Kelly).

Esto lo descubrimos cuando John (Willis) entra a la taberna del pueblo y plática con el Joe (Willian Sanderson) el cantinero del lugar quien lo pone al tanto y le recomienda que mejor se vaya del lugar pues en este no existe ley alguna, ya que incluso el sheriff (Bruce Dern) del lugar recibe cuotas de ambas bandas para hacerse de la vista gorda. Empero John le replica a Joe que primero tiene que ir a cobrarles los daños causados a su auto a los hombres de Doyle (David Patrick Kelly), motivo por el cual el duro de Bruce Willis (esbozando una leve sonrisa)  se toma una copita de whiskey, revisa sus dos pistolas, las acomoda en sus fundas, se pone el sombrero y sale del lugar para desatar el infierno en la oficina de los malandrines que osaron atacarlo. 

Lo que sigue después es presenciar como John Smith hace gala de sus habilidades con las pistolas cuando se despacha a ocho tipos sin siquiera recibir un solo rozón de bala, todo hay que decirlo, la secuencia del tiroteo esta filmada con ritmo, con emoción, con un poco de exageración (ver volar a tipos cuando reciben impactos de bala de una escuadra es divertido y acojonante, jajaja), pero sobre todo con la dosis perfecta de violencia (lo cual se agradece) muy al estilo John Woo pero sin parecer un plagio, pues se puede percibir la mano de Hill.

Este acontecimiento provoca que el propio capo irlandes quiera contratar a John (Willis) pues ha visto en este último una oportunidad para acabar con sus contrincantes, como es de esperar el hombre acepta el trabajito para ganar unos cuantos miles de dólares, sin embargo también aprovecha la posición que se le ha dado y comienza a vender información al bando de los italianos, gracias a que empieza a tener una relación con Lucy (Alexandra Powers) la mujer de Doyle, quien le platica todos los movimientos de la empresa  como una forma de venganza hacia su marido, pues esta es despreciada ya su esposo  prefiere a Felina (Karina Lombard) la mujer que vio John al entrar al pueblo, quien lejos de ser la amante de este, es solo una prisionera pero también el objeto del deseo de Doyle.

Como el respetable podrá inferir la cosa tarde o temprano saldrá mal para el deshonesto protagonista, pues en determinado momento de la historia son descubiertas sus verdaderas  motivaciones (solo quiere salvar a Felina de las garras de Doyle)  provocando que tanto irlandeses como italianos lo quieran eliminar, motivo por lo cual el propio Doyle en un arranque de cólera mande llamar a su matón favorito, Hickey (un Christopher Walken más contenido que de costumbre) el pistolero más rápido y letal de la región.

Ahora bien pasando al análisis del film puedo comentar que este funciona correctamente pues aunque se ha americanizado la historia, esta es correctamente planteada tanto en fondo como forma primeramente por que se respetan las exaltaciones de los personajes, por ejemplo el John Smith (quien se vende al mejor postor) de Bruce Willis recuerda en demasía al personaje que interpretará el gran  Mifune, sin embargo el carisma del actor norteamericano logra darle su propia personalidad, incluso se nota que Willis se percibe cómodo con este tipo de personajes los cuales por lo regular son perdedores, con una moral casi nihilista, pero en algún determinado momento  de la historia como es el caso de Smith, despierta a la cruda realidad para descubrir  la miseria existencial tanto social  de la cual esta impregnado el mentado pueblo de Jerichó, y que no podía ver   por estar sumergido en el alcohol por años, empero y harto de esta situación decide limpiar de una vez por todas la mierda que tanto enferma al lugar y a su vez encontrar su propia redención.

Así mismo los villanos con todo y que se perciben como simples tópicos del género (incluso por momentos son caricaturizados) resultan adecuados para el entorno que nos ha planteado el director Walter Hill, por tal motivo solo necesitamos saber que estos solo proceden por ansias de poder, empero y como comentaba, estos al  convertirse casi en caricaturas  (por la exageración en sus planteamientos tanto psicológicos como físicos como si de un comic se tratara) se pueden interpretar como símbolos que representan la podredumbre social, como ese mal que debe ser erradicado. Finalmente los personajes femeninos no dejan de ser solo simples arquetipos, los cuales sin embargo no entorpecen en absoluto y de alguna manera sirven como elementos que desencadenan que la trama avance.

Por otra parte hay que decir que el filme esta contado de manera bastante fluida, por momentos con un ritmo pausado el cual permite la exploración del personaje principal pues contrario a lo que uno pudiera pensar, este Western lejos de contener solo escenas de balaceras (las cuales estan bien resueltas por las dosis de violencia gráfica), contiene un guión bastante interesante en el cual los diálogos mordaces, inteligentes e incisivos son la parte neurálgica de la historia, si no basta con recordar el momento cumbre del film donde aparece el personaje de Hickey (Christopher Walken) para enfrentarse a Smith (Willis), esta escena es genial pues sincrétiza la escencia del film.

Ahora bien el apartado visual es genial, ya desde su arranque el espectador puede ver que se enfrentará a un Western de los de la vieja escuela (con la excepción que los caballos se han cambiado por autos y los vaqueros por gánsters) pues la primera panorámica que utiliza Hill, con esa fotografía en rojos y ocres nos transportan a ese lugar hostil al que nos sumergiremos junto con el personaje principal (de ahí que el recurso de la voz en off sea de gran ayuda para reforzar este aspecto). Asi mismo los encuadres, la puesta en escena, la banda sonora y el manejo de cámara hacen de este un genuino film del géneo en donde las cosas solo se pueden resolver con una pistola en mano y dos cojones bien puestos, faltaba mas, jajajaja.

Asi que para finalizar debo decir que si, si me entretuvo de sobremanera El Sobreviviente, sobre todo por su sólido planteamiento argumental, una correcta puesta en escena, asi como las solventes actuaciones de sus actores, sobresaliendo por supuesto un Bruce Willis que se percibe como pez en el agua y un Christopher Walken que dota de cierto misticismo a su personaje y lo convierte  en la verdadera antitesis del héroe. Por tal motivo puedo recomendar este filme, pues por lo menos respeta la basa original y hasta se descubre como un honesto ejercicio cinematográfico.




lunes, 2 de mayo de 2011

YOJIMBO, EL MERCENARIO de Akira Kurosawa

TÍTULO ORIGINAL: Yojimbo
AÑO: 1961
DURACIÓN: 110 min.
PAÍS: Japón
DIRECTOR: Akira Kurosawa
GUIÓN: Akira Kurosawa & Ryuzo Kikushima
MÚSICA: Masaru Sato
FOTOGRAFÍA: Kazuo Miyagawa (B&W)
REPARTO: Toshiro Mifune, Eijiro Tono, Kamatari Fujiwara, Takashi Shimura, Seizaburo Kawazu, Tatsuya Nakadai, Yôko Tsukasa
PRODUCTORA: Toho
GÉNERO: Acción.





Sin lugar a dudas Yojimbo del gran Akira Kurosawa esta presente en el top ten personal de películas favoritas de un servidor gracias a su exquisitez narrativa y visual, de hecho este film lo descubrí cuando estudiaba la universidad (aunque ya la había revisado antes de que mi maestro nos la pusiera en clase), sin embargo fue hace tres noches cuando su servidor en pleno desvelo (era media noche y no podía dormir) redescubrió esta bella cinta, encontrando en ella nuevas emociones, reencontrándome con un viejo amigo, el excelente Toshiro Mifune (epitome de la heroicidad y la justicia) y una historia que atrapa desde su arranque.

¿Pero de que va este peliculón? Un samurai (Mifune) camina a través de un campo desértico (mientras la excelente partitura musical de Masaru Sato acompaña los créditos iniciales del film) cuando de repente aparece a cuadro un hombre que se encuentra gritándole a otro sujeto que se marcha, que él si va a luchar pues la situación ya es insoportable, todo esto ocurre mientras el misterioso hombre (Mifune) observa la peculiar escena para momentos después acercarse con el sujeto que se quedo y solicitarle un vaso de agua, después el samurai pregunta donde se encuentra el pueblo más cercano y cuando obtiene la información se dirige a dicho lugar.

Es asi como el protagonista ingresa a lo que parece en primera instancia un pueblo fantasma ya que sus polvorientas calles se encuentran vacías (como si de un viernes santo en pleno Aguascalientes se tratase, jajajaja) con la excepción de que el presente puede ver deambular a un distinguido morador, un malogrado perro que lleva en su hocico una mano humana (este detalle refleja sin lugar a dudas el negro humor del cual estará impregnado el film , jajaja) sin embargo conforme el hombre se adentra en el lugar descubre a unos sujetos, unos rufianes que buscan pelea con el, empero nuestro protagonista los ignora y llega a una cantina donde conoce al dueño, un hombre llamado Toukemon (Takashi Shimura).

Ahí el samurai pide una bebida no sin antes aclarar que no cuenta con dinero, pero para beneficio de este, Toukemon le sirve el trago, momentos después un sujeto que corre por la calle principal del pueblo anuncia que habrá otro enfrentamiento entre las dos familias más poderosas del mismo, las cuales estan es constantes disputas por el mando del lugar, claro que todo queda en una simple pelea de vecinos donde lo único que acontece son menos que mentadas de madre, jajaja. Sin embargo, en ese momento nuestro protagonista ve la oportunidad de su vida, ya que tiene en mente vender sus servicios al mejor postor por lo que acude con Orin (Isuzu Yamada) la matriarca de una de las familias en disputa para presentarse y plantearle sus beneficios, acto seguido el misterioso Ronin (Mifune) va a enfrentar a los sujetos que lo agredieron cuando ingreso al lugar para momentos después despacharlos, haciendo gala de sus técnicas de pelea con la catana, todo con el fin de mostrar sus habilidades para que la mujer lo contrate como mercenario. 

Es por esto que después de que Orin (Yamada) presencia las capacidades del extraño forajido decide invitarlo esa tarde a su hogar para planear como ha de deshacerse de sus enemigos, sin embargo la mujer es tan ambiciosa que les explica a los demás miembros de su familia que cuando el samurai (Mifune) se deshaga de sus rivales estos aprovecharan para despacharlo también y asi se ahorraran el dinero que le prometieron como paga. Empero y para mala fortuna de esta, el Ronin (Mifune) escucha todo y decide marcharse para ofrecer sus servicios ahora a los enemigos de Orin, con la ventaja de que ahora conoce los planes de esta y no dudará en usarlos en su contra.

Como es de esperar el forajido es contratado por los segundos cuando este ofrece  la valiosa información, pero un acontecimiento incluso inesperado para el propio protagonista (punto neurálgico en la historia que no revelare para que vean la cinta) provocará que el mercenario quede expuesto en sus motivaciones por lo que ahora ambas familias buscaran eliminarlo, motivo  por lo cual solo la inteligencia y audacia del propio Sanjuro (Mifune) podrán salvarlo de tan peligroso panorama, a la vez de que desencadenará un caos en el cual la justicia y la paz vuelven a resurgir en este apocalíptico lugar.

Como podrá leer el respetable la premisa de este film es excelente, pues ya desde su arranque la historia que firma magistralmente el propio Kurosawa nos engancha para ya no soltarnos hasta su genuino final, todo gracias a una soberbia narración que no deja ningún cabo suelto durante el desarrollo de la misma, pues ya de entrada el guión nos presenta a uno de los primeros antihéroes cinematográficos, ese hombre sin nombre, sin pasado, como si de una entidad sobrenatural se tratase, que tiene como única motivación castigar a los hombres impuros que causan malestar y penurias a los débiles y desvalidos.

Por tal motivo uno de los aspectos fundamentales y/o virtudes de esta cinta es sin lugar a dudas el diseño de personajes, pues aunque el héroe que interpreta soberbiamente Toshiro Mifune puede percibirse bastante ambiguo en sus motivaciones (en un inicio actúa solo por un puñado de dinero, jajaja, de ahí el titulo que pusiera nombre a la cinta de Sergio Leone), sin embargo no cabe duda que es quien desencadena todos los eventos en la historia, es quien mueve los hilos en este puzzle. De ahí que el Sanjuro de Mifune se perciba como una persona de carne y hueso, con defectos y virtudes, por lo que es innegable que este se transforma a nivel emocional tanto psicológico a cada paso que da en la historia.

Sin embargo es incuestionable también que los personajes centrales funcionan como símbolos en esta parábola moral, razón para que el relato se enriquezca aun más y el discurso tenga infinidad de lecturas a nivel sensorial, sobre todo cuando hace acto de aparición el personaje de Unosuke (Tatsuya Nakadai) otro misterioso samurai que cuenta con una pistola como arma, sujeto que representa la materialización de la maldad pura y que ha de convertirse en la Némesis del héroe.

Por otra parte el apartado visual del film es exquisito y es aquí donde Kurosawa vuelve a mostrar que es un genio a la hora de montar la puesta en escena, pues tanto la composición de los planos como la atmosférica fotografía en blanco y negro se perciben soberbias, si no basta con recordar los numerosos planos generales que sumergen a Sanjuro (y al espectador) en el hostil entorno, claro a compañados de la memorable banda sonora compuesta por Masuro Sato, la cual se convierte en un personaje más en determinados pasajes de la historia. Mención a parte merecen también las emocionantes coreografías de las confrontaciones de cuerpo a cuerpo que visten las escenas de acción, ya que estas estan rodadas con total elegancia  que hacen que el film destile una belleza visual gracias a la estilización de la violencia.

Asi mismo hay que señalar que este épica además de gozar de excelentes actuaciones (Toshiro Mifune se come cada escena donde aparece), una historia atrapante y una imagineria visual de las que pocos realizadores pueden presumir, también cuenta con un perverso humor negro que hará las delicias del presente por lo que su servidor les asegura que visionar Yojimbo no los desilusionará. Asi que estimado lector no pierda más el tiempo y corra a comprar el dvd (el cual es sumamente barato pues no rebasa los cien pesitos) o rente en su videoteca favorita esta excelente cinta del maestro Akira Kurosawa, pues además de brindarle un sano entretenimiento le dará una cátedra de lo que debe ser un verdadero ejercicio cinematográfico despojado de pretensiones pueriles.

Para terminar debo comentar que esta cinta ha inspirado algunos remakes siendo los más conocidos, Por un puñado de dólares (Leone, 1964) protagonizada por un joven Clint Eastwood y El Sobreviviente (Walter Hill, 1996) que contaba con un solvente Bruce Willis en el papel principal. Cabe hacer mención que las cintas estan americanizadas por lo que son ambientadas en el viejo oeste y los sables son cambiados por pistolas, asi que próximamente reseñare el film protagonizado por Willis pues con todo y que es un producto comercial este respeta la fuente original.