jueves, 17 de marzo de 2011

ALFRED HITCHCOCK`s PSICOSIS

TÍTULO ORIGINAL: Psycho
AÑO:1960
DURACIÓN: 109 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Alfred Hitchcock
GUIÓN: Joseph Stefano (Novela: Robert Bloch)
MÚSICA: Bernard Herrmann
FOTOGRAFÍA: John L. Russell (B&W)
REPARTO: Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin, Vera Miles, John McIntire, Martin Balsam, Simon Oakland, Patricia Hitchcock
PRODUCTORA: Paramount Pictures
PREMIOS: 1960: 4 nominaciones al Oscar: director, actriz sec. (Leigh), fotografía y dir. artística (B&N)
GÉNERO: Terror.



Siguiendo un poco con la temática de los filmes slashers que mejor que visionar un film de revisión obligada para todo aquel que se guste llamar cinéfilo, el titulo en cuestión es la exquisita y monumental (tanto narrativa como visualmente) Psicosis del maestro Alfred Hitchcock, cinta de culto que marcaría las pautas argumentales de lo que se convertiía despues en un subgenero y que tal vez sin la conciencia de su autor vino a inaugurar el llamado cine de asesinos seriales, ya que esta nos vino a presentar a uno de los más mortíferos pero a su vez carismáticos villanos del séptimo arte, el trastornado Norman Bates.

La cinta de Hitchcock comienza con una pareja de amantes que se encuentran dentro de un cuarto de un hotel (cabe hacer mención que en esta primera toma, el director utiliza una  gran  panorámica que muestra la ciudad de Phoenix para girar hacia el mencionado edificio y finalmente entrar por la ventana del cuarto donde se nos presenta a los protagonistas, genial de verdad), ahí la rubia y hermosa mujer llamada Marion (Janeth Liegh) le reprocha a Sam (John Gavin) que ya no se siente a gusto en la forma en que se encuentran por lo que el hombre le promete que ahora si va a dejar a su mujer para que su relación por fin sea libre.

Acto seguido, Marion comienza a vestirse y se alista para regresar a su trabajo mientras Sam retorna a la ciudad donde tiene su vida hecha. Instantes después la mujer ingresa al lugar donde labora y se topa con su jefe en compañía de un importante cliente que piensa comprar una propiedad y lleva consigo la cantidad de 30 000 dólares, los cuales  dejará en manos del dueño del lugar para cerrar el trato, empero este como ve que es mucho el efectivo le encomienda a Marion los deposite de inmediato en el banco.

Y en este punto argumental comienza a desarrollarse una interesante exploración psicológica del personaje femenino, ya que como presenciábamos en un inicio la dama se nos presenta con cierta frustración a nivel personal, puesto que lleva años trabajando en el mismo lugar y no ha podido realizarse a nivel emocional con una pareja, motivo por el cual al tener semejante cantidad de dinero en sus manos no lo duda dos veces y escapa con este para ir en busca de su amado, engañando a su patrón hacendole creer que ha ido a ingresar el capital en el banco.

Por tal motivo Marion va a su casa y sale con tan solo una maleta llena de ropa para huir de la ciudad que la ha aprisionado durante años y solo le ha proveído de frustraciones, por lo que es importante señalar que este tramo del film es una muestra de ejercicio a nivel narrativo, puesto que Hitchcock dota de suspenso y tensión al film logrando que el presente se sumerja en la excitante huida de la protagonista, la cual durante todo el viaje que hace en automóvil por las autopistas del país comienza a cuestionar sus acciones, a su vez que el remordimiento y el temor de ser aprendida, inician un desquebrajamiento a nivel emocional de la mujer durante todo el éxodo.

Además si a esto le aunamos que la aparición de un misterioso y ominoso policia que comienza a sospechar que algo no anda muy bien con la chica, el relato se vuelve una verdadera pesadilla para la protagonista, quien en una muestra de desesperación ante el acoso del “guardián de la ley” logra cambiar de auto (en uno de los momentos cumbres de la historia) para huir lejos de este, hasta que una constante lluvia y la llegada de la noche, obligan a Marion a detener su traslado en un viejo y abandonado motel al lado de la carretera.

En ese lugar conoce a un taciturno hombre llamado Norman Bates (Anthony Perkins) quien es el encargado del motel, el cual de manera muy amable le ofrece hospedaje y comida por lo que Marion acepta e incluso mantiene una charla con el hombre, quien le comparte que vive solo con su madre enferma la cual vive  en la casa a espaldas del motel. Cabe hacer mención que la plática que sostienen estos es parte neurálgica en el relato ya que con esta se nos adentra en la psicología de Norman Bates, un hombre amante de la necrofilia (el cual encuentra en la taxidermia una especie de placer) que en ese instante comienza a sentir cierta atracción por la mujer.

Sin embargo Marion como se encuentra muy cansada por el largo viaje que ha hecho decide irse a descansar y el hombre se retira, lo que sigue después es presenciar una de las escenas más famosas en la historia del cine, la horrible muerte de la mujer en la bañera a manos del misteriosa asesina, todo al compás de los pavorosos acordes de violín compuestos por Bernard Herrmann, lo que provoca que esta escena sea ya icónica, puesto que los encuadres o las tomas en picado que se hacen desde la regadera, e incluso la puesta en escena del apuñalamiento que sufre la protagonista componen una verdadera proeza en la planificación de medios para narrar con fluidez este acontecimiento, y el cierre es magistral al punto que la última toma que nos muestra como la sangre se escapa por el conducto del desagüede, se  funde después en la mirada perdida de la mujer por lo que esta se vuelve hasta idílica.

Imaginen lo que sintieron los espectadores de aquella epoca cuando se dieron cuenta que transcurridos cincuenta minutos de metraje la protagonista es eliminada del film, es totalmente inverosímil, pero tratándose de Hitchcock es solo una manera de torcer la trama de manera bastante inteligente puesto que este segundo acto depara lo mejor del film, y esto significa la revelación del verdadero protagónico del mismo, Norman Bates (un genial Anthony Perkins), personaje bastante rico en lecturas psicológicas el cual vive bajo el yugo de una madre controladora y abusiva, mujer que no permitirá que ninguna mujer trate de robarle el amor de su vástago.

Es por esto que cuado Norman  descubra el atroz crimen cometido por su madre se dará a la tarea de ocultar el cuerpo de la mujer, motivo por el cual este decide desaparecer el auto con el cuerpo de Marion en el lago que se encuentra detrás del motel. Sin embargo con lo que no cuenta Bates (como sabrá el respetable no hay crimen perfecto) es que la desaparición de la chica provocará que la hermana de esta, Lila (Vera Miles) y el novio de la difunta, Sam Loomis (interesante referencia que usaría el propio Carpenter en Halloween para darle nombre al personaje que interpretara Donald Pleasence como eterna  Némesis de Myers) buscarán a la desaparecida joven, motivo por el cual contratan al detective privado Arbogast (Martin Balsam)  que logra descubrir el aterrador secreto que guarda Norman Bates (Perkins).

Como puede leer el respetable Psicosis es una verdadera obra de arte a nivel visual, narrativo y plástico, en pocas palabras es la muestra palpable de lo que se debe hacer al realizar cualquier ejercicio cinematográfico, ya que pone de manifiesto que no es necesario contar con millones de dólares para gestar proyectos solventes (esta obra de Hitchcock costo solo un millón de dólares).

Asi mismo es de vital importancia resaltar que el film del director ingles se percibe como una obra honesta despojada de maniqueísmos baratos, no es casualidad que este optara por filmar la cinta en blanco y negro, decisión bastante acertada puesto que aunque lo que se ve frente a pantalla es horrible, la hermosa y orgánica  fotografía de John L. Russell dota de elegancia y sobriedad a la cinta.

Además de que se nota la gran técnica de Hitchcock para poner la cámara en los lugares indicados, basta con recordar aquella magistral secuencia que se desarrolla en las escaleras del interior de la casa de Norman Bates, donde el detective Arbogast (Balsam) es ultimado a manos del asesino, en esta se puede notar el ingenio del realizador al aplicar una toma en cenital que nos pone en un lugar inmejorable como espectadores para dejarnos ver los fatídicos resultados de tan atroz acción.

Pero sin lugar a dudas el parte aguas de esta cinta es el tratamiento de personajes sobre todo el de Norman Bates pues es indudable que es sobre este último de quien verdaderamente trata la historia, sobre el  perturbado hombre con la infancia rota al cual su madre aun le sigue jodiendo la existencia, sin embargo lo que lleva a límites de verdadero horror es el buen quehacer de Anthony Perkins como Bates, pues el actor logra mimetizarse con su personaje haciendo incluso que el actor norteamericano jamás pudiera quitarse la sombra de tan icónico personaje.

Finalmente solo me queda decir que Psicosis es de mis cintas favoritas de todos los tiempos, pues esta contiene las dosis justas de suspenso, terror y angustia, además de que cuenta con las dos vueltas de turca más efectivas que se hayan visto en el cine, ¡olvídense del final de El Sexto Sentido (M. Night Shyamalan, 1999)! aquí el cierre es descojonante. Asi que no duden en volver a revisar Psicosis pues podrían llevarse una gran sorpresa como le ocurrió a un servidor, pues cada vez que visiona esta obra del maestro Hitchcock descubre nuevas lecturas en ella.

 

martes, 15 de marzo de 2011

MARTIN SCORSESE´s SHUTTER ISLAND

TÍTULO ORIGINAL: Shutter Island
AÑO: 2010
DURACIÓN: 138 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Martin Scorsese
GUIÓN: Laeta Kalogridis (Novela: Dennis Lehane)
MÚSICA: Varios
FOTOGRAFÍA: Robert Richardson
REPARTO : Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow, Jackie Earle Haley, Elias Koteas, John Carroll Lynch, Ted Levine, Christopher Denham
PRODUCTORA: Paramount Pictures / Phoenix Pictures / Sikelia Productions / Appian Way
WEB OFICIAL: http://www.shutterisland.com/
GÉNERO: Thriller. Thriller psicológico.



“Es mejor morir como un hombre bueno, que haber vivido como un monstruo”
- Teddy Daniels (Dicaprio)



Hace poco platicaba con un amigo sobre las grandes injusticias de la Academia al entregar el tan preciado Oscar a tal o cual director o película, para ser más concretos el buen George y su servidor debatíamos sobre aquel premio que se entrego a John G. Avildsen en 1976 por su cinta Rocky, la cual le arrebata la victoria al desde entonces macizo Martin Scorsese y su genial Taxi Driver. El hecho es que mi amigo defiende a capa y espada que la cinta que protagonizara un desconocido Stallone, cuenta con los suficientes elementos para haber ganado el ya muy desmeritado Oscar, artifices  dramaticos como son  las de inspirar a la gente a superarse y demás filosofía que en esos momentos el pueblo norteamericano necesitaba.
 

Ok le dije, incluso acepte que la saga de Rocky me gusta con todo y sus maniqueos, pueriles y no menos cursis elementos heroicos (la cuarta y la sexta son mis favoritas, jajajaja) empero cuando de analizar  una obra cinematográfica se refiere, hay que decir que sin lugar a dudas y por mucho es mejor la cinta de Scorsese tanto en fondo como en forma. Sin embargo los “miembros de la Academia” e incluso la propia sociedad norteamericana no estaban (y aun no lo estan) preparados para el balde de agua fría que significo la obra del director ítaloamericano, pues esta retrataba de manera fehaciente esa parte oscura que los americanos prefieren negar para no verse reflejados cuando se les retrata desprovistos en ideales y mucho menos cuando se les muestra  la segregación racial de sus barrios pobres por ejemplo, ¡no señores! es preferible voltear a ver lo bonito y tomarse la pastillita para hacer que no pasa nada, por tales motivos la cinta de Avildsen gano, sin embargo con el paso del tiempo  ¿que alguien me diga que ha sido de la carrera de este señor? Lo último que hizo fue Infierno (1999), una especie de western con un Van Damme en decadencia.

Pero dejando de lado esto, Taxi Driver no envejece y lo mejor es que con el paso del tiempo se percibe como una obra redonda la cual contiene infinidad de lecturas, no solo a nivel social o cultural, si no también a nivel plástico. Para finalizar esta introducción a lo nuevo del maestro Martin Scorsese, quiero comentarles que mi amigo George y su servidor no llegaron a ningún acuerdo, pero puedo decir que la plática fue enriquecedora.


Sutter Island (o La Isla Siniestra como gusten llamarla) cuenta  la historia de dos agentes federales, Teddy Daniels (Leonardo Dicaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) los cuales acuden a investigar  la desaparición de una mujer en una remota isla ubicada en los muelles de Boston, dicho lugar es una cárcel donde se encuentran los delincuentes con algún trastorno mental que no han sido aceptados en otros reclusorios por su alta peligrosidad, empero cuando el par de detectives ingresan a la isla  comienzan a enfrentar dificultades para realizar su investigación  primeramente por que estos son obligados a entregar sus armas de cargo ya que supuestamente las normas del lugar no permiten.

Sin embargo estos seden a la petición del jefe de seguridad (John Carroll Lynch) e ingresan al complejo para entrevistarse con el encargado del lugar, el Doctor Cawley (Ben Kingsley) quien explica que la desaparición de la interna sucedió de manera bastante extraña, pues en su cuarto no se hayan rastros de haber forzado chapas o paredes, es como si esta se hubiera esfumado. Es por esto que Teddy y Chuck (Ruffalo) deciden entrevistar a todos los trabajadores del lugar para tratar de saber si la mujer obtuvo ayuda para fugarse.

Desgraciadamente los resultados de las entrevistas no conducen a ningún lado por lo que Teddy (Dicaprio) comienza a sospechar que a alguien que mueve los hilos en el lugar esta bloqueando los medios ya que no le conviene que encuentren a la mujer, o peor aún, que se descubra un secreto que encierra este misterioso y peligroso lugar.

Contar más sobre esta inteligente e inquietante cinta echaría a perder la sorpresa ya que el guión que firma Laeta Kalogridis (quien escribiera junto con Steven Knight la novela Promesas del Este la cual fue adaptada al cine por David Cronenberg) guarda varias sorpresas para el respetable, sin embargo lo que si les puedo narrar  es que la construcción de personajes es sobresaliente, pues estos son los que sostienen la historia, por una parte contamos con el protagonista interpretado de forma bastante solvente por Leonardo Dicaprio (el cual en cada trabajo va madurando más como actor), pues el Teddy Daniels que encarna  es un sujeto lleno de conflictos emocionales (los cuales se van desvelando conforme avanza la trama) motivo por el cual las acciones de este se van modificando a cada sinuoso paso que da, incluso en un inicio el agente Daniels es presentado como el detective incorruptible que solo busca resolver el caso a toda costa (por lo que se exaltan valores como la honestidad o la justicia), empero este “mcgufin” es solo el pretexto para sumergirnos en las verdaderas exaltaciones del personaje, las cuales dicho sea de paso son más inquietantes que el propio caso a resolver.

Por otra parte Mark Ruffalo (de nuevo bastante solvente como secundario) logra hacer una efectiva mancuerna como el agente Chuck Aule, pues este sirve como “soporte emocional” para Daniels (Dicaprio), ya que incluso aunque cuestiona las decisiones de su jefe  este lo apoya indudablemente. Y vaya que el protagónico necesitará en quien confiar, pues varios sucesos e incluso extraños personajes  irán minando la cordura de Teddy.

Ahora bien, es indudable que el guión esta bien edificado por lo cual hasta los personajes que aparecen de forma fugaz como son los que interpretan en mayor o en menor medida Ben Kingley, Patricia Clarkson, Jackie Earle Haley o Elias Koteas por ejemplo, gozan de total tridimensionalidad y fungen como piezas importantes en este puzzle psicológico.

Empero de nada serviría esto si no se contará con un director a la altura de las circunstancias y aquí es donde se nota la mano del señor Scorsese (no solamente en la dirección de actores) el cual da cátedra de cómo  hacer cine, pues primeramente el espectador podrá percibir que el ritmo con el que esta contada la historia es bastante fluido, lo que provoca que el espectador no pierda el interés ante ningún detalle de la misma. Por otro lado, el apartado  visual del film es una delicia y cuenta con un manejo sobrio pero a la vez muy característico del autor ítaloamericano (composición de planos, tomas, paneos, etc)  quien vuelve a colaborar con el director de fotografía Robert Richardson (El Aviador, 2004), razón para que la cinta goce de ese aire clasicista del mejor cine noir, por lo que las atmósferas lúgubres se perciben algo sobrenaturales (bastante logradas por cierto), y una paleta cromática en verdes y ocres conformarán parte fundamental en el relato, volviéndose a su vez otro protagonista más de la historia.

Sin embargo y reitero, esa vuelta de tuerca que nos depara la historia para uno de los finales más logrados que se hayan visto en un film, es fundamental, ya que cierra de forma más que satisfactoria los arcos argumentales que se venían planteando durante todo el metraje.

Finalmente puedo decir que visionar Shutter Island es una gozada a nivel visual e intelectual, ya que aunque podría considerarse como la obra más comercial de su autor esta no deja de tener esas sintomatologías que hacen palpable los elementos en la obra de un verdadero autor como lo es Martin Scorsese. 

Y para terminar solo hay que decir que visionar Shutter Island es una gozada a nivel visual e intelectual, ya que aunque podría considerarse como la obra más comercial de su autor esta no deja de tener esas sintomatologías que hacen palpable los elementos en la obra de un verdadero autor como lo es Martin Scorsese, realizador que lejos de sucumbir ante los cambios tecnológicos, políticos e incluso ideológicos comos los que se viven en  este milenio, ha sabido adaptarse a estos para seguir creando obras tan  válidas con la que muchos solo sueñan en  realizar, además de que nos dejo para la posteridad  joyitas como Taxi Driver (1976), Toro Salvaje (1980) o Buenos Muchachos (1990), obras cumbres no solo en la cinematografía norteamericana, si no a nivel universal.

  

viernes, 11 de marzo de 2011

CINE DE CULTO: SUEÑO DE FUGA

TÍTULO ORIGINAL: The Shawshank Redemption
AÑO: 1994
DURACIÓN: 142 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Frank Darabont
GUIÓN: Frank Darabont (Relato: Stephen King)
MÚSICA: Thomas Newman
FOTOGRAFÍA: Roger Deakins
REPARTO : Tim Robbins, Morgan Freeman, Bob Gunton, James Whitmore, Gil Bellows, William Sadler, Mark Rolston, Clancy Brown
PRODUCTORA: Columbia Pictures / Castle Rock Entertainment
GÉNERO: Drama.





Otro de los subgéneros más socorridos en la industria cinematográfica sin lugar a dudas es el llamado “cine carcelario”, donde por lo regular se sitúan a protagonistas que deben sortear infinidad de pruebas para sobrevivir y a su vez encontrar esa libertad interior que su encierro físico no les puede dar, además de que dichos desafíos siempre cuestionan por ende la moral de estos, por las difíciles decisiones que deben tomar.  Por tal motivo la variedad de cintas con esta temática es inmensa, por lo que mencionarlas sería casi imposible, sin embargo a un servidor le han venido a la mente títulos como La Leyenda del Indomable (Stuart Rosenberg, 1967) con un carismático Paul Newman, o la solvente Alcatraz, Fuga Imposible (Don Siegel, 1979) donde de nuevo la dupla Siegel/Eastwood entregan una emocionante cinta en donde el tito Eastwood vuelve a demostrar que no hay quien le gane cuando de interpretar al antihéroe por excelencia se trata.

Asi también puedo recordar las maniqueas, pueriles,  pero no menos entretenidas Condena Brutal (John Flynn, 1989) con un Sylvester Stallone que pretende ponerse serio  en este drama, pero que nunca lo logra (jajajaja) con todo y que cuenta con la musica de Bill Conti. Y por último la producción de serie b llamada Libertad para Morir (Deran Sarafian, 1990) con un Jean Claude Van Damme en pleno ascenso al estrellato, la cinta es tópica hasta el cansancio (un detective ingresa de encubierto a una de las prisiones más peligrosas de Estados Unidos, con la finalidad de descubrir al asesino de su compañero y vengar su muerte) sin embargo el film tiene su encanto y cuenta con una curiosidad, el guión fue escrito por el mismísimo  David S. Goyer (The Dark Knight, 2008).

Después de haberles puesto un tanto en perspectiva debo decir que la cinta en turno contiene algunos de los elementos comentados con anterioridad, sin embargo como ya sabrán, en el cine al momento de contar  historias, lo importante en ocasiones no es lo que se dice si no como se hace, este es el caso de esta excelente cinta, la cual se sitúa a finales de los años cincuenta en Estados Unidos y nos cuenta la historia de como un hombre llamado  Andy Dufresne (Tim Robbins),  un importante ejecutivo bancario es acusado y juzgado por el asesinato de su mujer (la cual lo engaño con un famosos golfista).

Sin embargo es importante resaltar que cuando Andy (Robbins) es sentenciado en pleno juicio, este se defiende de manera bastante pasiva argumentando que es inocente. Desgraciadamente el jurado y la fiscalia determinan que por el modo en que fueron asesinadas las víctimas (a ambas se les dio el tiro de gracia) y por la frialdad que demuestra el acusado ante los hechos, este será sentenciado a dos cadenas perpetuas, acto seguido Andy Dufrense es enviado a prisión a purgar su condena.

Y a dentro de la prisión conocemos a infinidad de reos, empero logra sobresalir un tipo al cual conocen por Red (Morgan Freeman) un reo que lleva más de treinta años recluso en prisión por asesinato, al cual cada diez años le conceden una audiencia para evaluar si se le puede conceder libertad condicional, sin embargo cada entrevista el resultado es el mismo, a Red se le niega la libertad.

En determinado momento de la historia Red (Morgan) y Andy (Robbins) se conocen, para que conforme avance la historia este par llegarán a hacerse amigos cuando el segundo comience a cambiar ciertas cosas dentro de la cárcel, por ejemplo logra que se construya una biblioteca en el reclusorio e incluso hace que algunos internos logren cursar y aprobar la secundaria. Sin embargo el panorama no será menos ominoso para Andy, pues este en sus primeros cinco años es abusado sexualmente por un grupo de reclusos a los que se les conoce como las “hermanas”, unos sujetos que disfrutan violando a los nuevos internos del lugar.

Por otra parte Andy además, tendrá que enfrentar al sádico Capitan Hadley (un genial Clancy Brown) jefe de los celadores del lugar, el cual usa métodos bastante crueles para controlar a los internos (de hecho hay una escena bastante perturbadora donde este mata a toletazos a uno de los nuevos reclusos que no dejaba de llorar la primera noche de estancia en el lugar) y por otra parte también deberá eludir al ambicioso  Alcalde de la prisión, un ambicioso y egolatra tipo  llamado Warden Norton (Bob Gunton) el cual al enterarse que nuestro protagonista tiene conocimientos sobre contabilidad, decide usarlo para que le evada impuestos y asi hacerse rico.

Sin embargo un acontecimiento que se develara posteriormente (el cual no puedo revelar, mejor vean la cinta)   con la llegada de un nuevo recluso, pondrá en duda la estancia de Andy y  lo más importante,  que desencadenarán infinidad eventos que cambiarán para siempre la vida de los internos.  Como puede leer el respetable la cinta de Frank Darabont toma las premisas básicas del género, sin embargo este logra darles un giro diferente gracias a un planteamiento inteligente en las situaciones que presenta el guión, a la vez que se aplica un tratamiento honesto en el desarrollo de personajes, motivo por el cual el discurso del film se despoja de recursos manidos que  evitan la lágrima fácil del espectador (cosa que se percibe un poco más cargado en el film La Milla Verde, obra posterior del mismo realizador) y al contrario, la exploración de aspectos  humanos como son la amistad o la fortaleza ante los desafíos de vivir encerrado, son retratados de forma natural, lo que permite que el presente se identifique con los protagonistas.
  
No es casualidad que el guión que firma el propio Darabont se permita el lujo de contar con algunas sutilezas narrativas que pondrán al espectador en jaque (el pequeño pico que pide Andy para recolectar piedritas o la Biblia son ejemplos tangibles), por lo que este se preguntará durante todo el film si la culpabilidad del protagonista es verdadera, ya que aunque se muestran pruebas irrefutables en su contra el quehacer de este demuestra otra cosa, sin embargo es ahí donde radica la importancia del discurso que nos quiere dar la cinta, pues esta nos muestra (aunque parezca  cliché) que en ocasiones aun en los lugares más sórdidos y deplorables se puede encontrar la verdadera misión de vida, o en su defecto como también sucede en el film, muchos sujetos pierden su humanidad cuando salen libres de este lugar, pues algunos cuentan con status dentro de la carcel y afuera no son más que simples inadaptados.

Asi mismo es de agradecer que los personajes de verdad destilen esa evolución conforme avanza la historia, estos van madurando en sus acciones y por ende se despojan de ser simples arquetipos (de hecho el personaje que interpreta Morgan Freeman en algún punto de la historia confiesa que el si cometió asesinato, sin embargo la cárcel lo ha “institucionalizado”), empero esto no sería lo mismo sin las geniales actuaciones de los actores, pues entre Tim Robbins y Morgan Freeman se puede percibir gran química ya que sus performance son muy naturales lo que provoca que sus personajes se vuelvan entrañables, como también es el caso de Clancy Brown y Bob Gunton, secundarios de lujo que logran sacarle todo el jugo a sus personajes haciendo de estos unos seres despreciables, con matices psicológicas y carencias emocionales, por lo que no se perciben como simples malos de malolandia.
  
Pero sin lugar a dudas el apartado visual es magnifico, la fotografía es atmosférica y sobre todo evoca a la introspección gracias a sus tonalidades en azules tanto como ocres, la puesta en escena es soberbia, la recreación de la época es muy acertada (el interior de la cárcel, el vestuario, etc.) y sobre todo el manejo de cámara es sutil y elegante lo que hace que la narración se perciba fluida con todo y que el film excede las dos horas de duración.

 Asi que puedo recomendar de sobre manera volver a revisar este excelente filme, el cual con el paso del tiempo se esta convirtiendo en un clásico pues ha demostrado ser más solvente que la multipremiada Forrest Gump (Zemmeckis, 1994), cinta que el mismo año arrasó con los premios de la academia, ya que como es costumbre  a los miembros de esta les pareció más adecuado darle el premio a una cinta que ensalza los valores del american way of life, puff!!!.


lunes, 7 de marzo de 2011

FILM NOIR: EL SECRETO DE SUS OJOS

TÍTULO ORIGINAL: El secreto de sus ojos
AÑO: 2009
DURACIÓN: 126 min.
PAÍS: Argentina
DIRECTOR:Juan José Campanella
GUIÓN: Juan José Campanella, Eduardo Sacheri
MÚSICA: Federico Jusid, Emilio Kauderer
FOTOGRAFÍA: Félix Monti
REPARTO :Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago, Javier Godino, José Luis Gioia, Mario Alarcón, Mariano Argento, Ricardo Cerone, David Di Nápoli
PRODUCTORA: Coproducción Argentina-España; 100 Bares / Tornasol Films / Haddock Films / Telefe
WEB OFICIAL: http://www.elsecretodesusojos.com/
GÉNERO: Thriller. Intriga.



Es un hecho que para un servidor el cine negro es un género bastante atractivo, sobre todo por los elementos que componen este, como son por ejemplo héroes atormentados por un pasado turbio los cuales cuestionan su moral a cada paso que dan (en ocasiones sus acciones son muy cuestionables) para salvar a la dama en peligro y por si fuera poco, lograr resolver el caso que tienen en sus manos.

Tal vez al respetable esto ya les suene un poco arcaico, empero el director Juan José Campanella toma solo los cánones del género para revitalizar este, gracias a un efectivo guión que explora en las motivaciones de los personajes principales, apoyado en una construcción narrativa que no sucumbe ante aspectos pueriles que distraen al espectador (como balaceras gratuitas, de hecho en el film no hay) y al contrario se utilizan elementos narrativos como los saltos temporales para irle desmenuzando al espectador esas minucias que van enriqueciendo una historia que nunca llega a flaquear.

La cinta abre con una escena donde una mujer corre a través de un andén de una estación ferroviaria tratando de alcanzar la ventana de uno de  los vagones del tren que va en marcha, en su interior un hombre ataviado con una barba que viste su rostro y una mirada melancólica observa a la dama y solo alcanza a poner su mano en el vidrio que separa a ambos, acto seguido el tren se aleja y la mujer nada puede hacer.  Después descubrimos que estos hechos ocurrieron en los años setentas, luego nos transportamos a la actualidad, estamos en Argentina, una toma nos muestra a un hombre que sube las escaleras de un edificio e ingresa a este hasta llegar con una mujer llamada Irene (Soledad Villamil) una jueza del poder judicial, el hombre se llama Benjamín Espósito (Ricardo Darín) del cual descubrimos en la charla que tiene momentos después con Irene, que hace más de veinticinco años trabajo en ese lugar con ella y comienzan a recordar las viejas glorias.

Benjamín (Darín)  además de visitar a la hermosa mujer, ha ido a que esta  le apoye con algunos documentos ya que como acaba de jubilarse (era una especie de detective que trabajaba en las oficinas del juzgado) ha decidido invertir su tiempo en escribir en una novela relacionada con un caso que jamás pudo resolver, este se remonta dos décadas atrás cuando Benjamín Espósito acude a investigar el asesinato de una joven mujer, la cual además fue violada.

El hecho es que Benjamín queda impresionado ante el cuadro que descubre cuando ingresa a la casa de la víctima, el cuerpo desnudo yace recostado a un costado de la cama, la humanidad de la dama denota vestigios de violencia, el lugar también ya que las paredes, tanto como las cortinas lucen fuera de lugar, sin embargo lo que más a impactado a nuestro protagonista es sin lugar a dudas  la mirada que ha quedado en el rostro inerte de la víctima.

Días después la fiscalia cierra el caso de manera repentina cuando otro inspector argumentan que dos albañiles que trabajaban a unos metros de la casa de la victima fueron los culpables de tan atroz hecho, empero Benjamín investiga más a fondo y descubre inconsistencias en el caso, motivo para que éste y su compañero Pablo (Guillermo Francella) comiencen a ser hostigados por algunos sujetos de algunos sectores gubernamentales, a los cuales parece que nos les conviene que la verdad salga a flote, con todo y que en un momento muy puntual de la historia el par de investigadores descubren al verdadero asesino de la mujer, un hombre llamado Isidoro Gómez (Javier Rodino) el cual sale en libertad después de haberlo arrestado, causando en nuestro protagonista y el viudo de la víctima bastante impotencia. Cabe hacer mención que la secuencia del estadio de futol donde Benjamín y Pablo capturan al Isidoro esta filmada de una forma bastante efectiva, incluso recuerda mucho a aquella panoramica continua que utilizara Don Siegel en Dirty Harry (1971) donde ese fastuoso dolly in nos sumerge en la acción.

Contarles más sobre la historia echaría a perder todas las sorpresas que nos depara esta excelente película, lo que si les puedo decir es que el director Campanella logra un soberbio ejercicio narrativo que combina ese solvente manejo de tiempos (pasado y presente) para ir develándole al espectador aquellos hechos y acontecimientos que en un inicio parecían no tener importancia (como cuando se descubre el verdadero motivo que hace que Benjamín abandone su trabajo en aquella primera secuencia en aquellos andenes, descubrir la verdad es demoledora) todo gracias a un guión bien amarrado que no deja cabos sueltos.

Por otra parte el tratamiento de personajes es inteligente, motivo para que estos estén dotados de humanidad y lo más importante, de motivaciones, razón por lo que incluso la historia de amor entre Benjamín (Darín) e Irene (Villamil) no se perciba forzada pues este aspecto implícitamente dota de más humanidad a estos, pues los conflictos internos que tienen estos los hacen cuestionarse sobre la importancia de decidir y priorizar sobre la resolución del caso o dejarse llevar por ese amor silencioso del cual gozan los personajes.

Es por eso también que aunque el personaje que interpreta Ricardo Darín podría contener algunos rasgos de los héroes del género noir, (como los que interpretaba Humphrey Bogart) este no cae en los clichés del mismo, al igual que el personaje femenino que interpreta Soledad Villamil el cual es fundamental en la historia y se encuentra despojado de los tópicos baratos donde la mujer solo servía de accesorio para ser rescatada del  peligro, incluso aquí el personaje de Irene en ocasiones es quien toma algunas de las decisiones más importantes que determinarán el rumbo de la historia. Por otra parte el personaje que compone Guillermo Francella como el compañero alcohólico de Benjamín Espósito (Darín), redondea el discurso pesimista sobre la descomposición humana a la cual se enfrenta el protagonista.

Ahora bien, en el apartado visual la cinta del realizador argentino es exquisita, ya que cuenta con una delicada fotografía la cual remonta al cine más clásico (encuadres, paneos, atmósferas) asi como un manejo del ritmo pausado pero nunca aburrido puesto que  la cinta camina segura durante todo el metraje, hasta su arrollador pero a su vez esperanzador final (el cual nos muestra la suerte del asesino). Asi mismo, es innegable que el director domina los aspectos técnicos del quehacer cinematográfico, pero también es de resaltar que la dirección de actores es genial ya que estos cumplen con creces en sus roles y ninguno desentona, sin embargo me gustaría resaltar la labor de Ricardo Darín  actor que siempre me ha parecido solvente en sus performances, sobre todo por su versatilidad pues aunque se trate de una comedia o un drama, el actor argentino siempre luce natural, por lo que no es de extrañar que el tándem Campanella/Darín funcione tambien.

Asi que no me queda más que recomendar de sobremanera este exquisito film, el cual además de las virtudes mencionados con anterioridad, se puede disfrutar también por su innegable honestidad que destilan sus viñetas, además de que su realizador evoca un relato netamente intimista, y lo mejor un amor por el buen cine. Al menos  su servidor a si lo interpreto y por ende puedo decir que la última cinta del director de El Hijo de la Novia me ha gustado.

jueves, 3 de marzo de 2011

CINE TERROR: HOTEL TERROR

TÍTULO ORIGINAL: Toolbox Murders
AÑO: 2003
DURACIÓN: 95 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Tobe Hooper
GUIÓN: Jace Anderson, Adam Gierasch
MÚSICA: Joseph Conlan
FOTOGRAFÍA: Steve Yedlin
REPARTO: Juliet Landau, Angela Bettis, Brent Roam, Christopher Doyle, Rance Howard
PRODUCTORA: Alpine Pictures / Scary Movies LLC
GÉNERO: Slasher. Remake






¿Quien diría que el director de trabajos tan solventes como La Masacre de Texas (1974), Poltergeist (1982) o Lifeforce (1985) sea capaz de  dirigir este bodrio llamado Hotel Terror?, titulo bastante cutre que le pusieron aquí en México a la cinta que debió llamarse El Asesino de la Caja de Herramientas (bueno, creo que los dos son igual de ridículos), el hecho es que leyendas como el propio Hooper han dado un bajón bastante considerable en la cuestión creativa de sus últimos proyectos como  también le ha pasado a tipos como Wes Craven, Joe Dante o el legendario John Carpenter, quienes en mayor o menor medida se han visto incapacitados para adaptarse a los nuevos tiempos y si a eso le aunamos que estos ya no son apoyados económicamente como en sus años dorados (aunque recordemos que tano Carpenter como Hoopper hicieron dos obras maestras con un presupuesto ínfimo) o tal vez por que las nuevas audiencias solo buscan la evasión fugaz a través de productos de fácil consumo, el resultado es que el género del terror (al menos de la vieja guardia norteamericana) ya no es tan macizo como antes.

Bueno el hecho es que Hotel Terror no es la mejor cinta de Hooper ni mucho menos, con todo y que destila ese aire ochentero de los clásicos slashers, más sin embargo un flojo guión, asi como un conjunto de personajes con nulo carisma y peor aun, motivaciones creíbles hacen de esta cinta un film mediocre, gris, total si nunca se hubiera hecho no pasaba absolutamente nada.
 
La historia va de una pareja Nell (Angela Bettis) y su esposo Steven (Brent Roam) que van a rentar una habitación para vivir unos meses en un viejo condominio, el lugar es bastante descuidado, lúgubre y un largo listado de tópicos del género los cuales no mencionare por que me da flojerita (con decirles que la cinta comienza en una noche lluviosa, que original uff), el hecho es que además del encargado del edificio, un tipo llamado Luis (Marco Rodríguez) que pretende hacerse el chistoso y nunca lo logra, también se encuentra un sospechoso conserje, un jovenzuelo que a simple vista se percibe desequilibrado y carga consigo una caja de herramientas (¡oh! tal vez el sea el asesino misterioso del edificio), por lo que uno puede inferir que este artilugio argumental solo sirve para distraer al respetable.

Lo que sigue después es presenciar el primer asesinato de una mujer a manos del misterioso hombre (del cual nunca vemos su rostro) en uno de los apartamentos, cabe hacer mención que la escena esta filmada con tal desgana que el homicidio nunca llega a impactar al espectador y la sangre brilla por su ausencia.

Total que comienzan a desaparecer los diferentes habitantes del lugar sin que nadie se pregunte donde jodidos han quedado estos (es como si se nos perdieran tres pesos del bolsillo, asi de jodido esta el asunto), más sin embargo la única que se pregunta esto es nuestra protagonista Nell (Bettis) la cual es la única persona en el jodido lugar que percibe cosas extrañas, motivo por el cual comienza a cuestionarle al encargado del inmueble si no sabe nada.

Bueno para no hacer el cuento más largo de lo debido, el director Tobe Hooper decide poner sobre la mesa sus cartas para mostrarnos al verdadero asesino del lugar hasta un tercer acto, el cual llega bastante tarde pues hasta este punto la cinta era un bodrio infumable que se hace pesado hasta el cansancio, la cual buscaba explotar aspectos narrativos como si de un thriller se tratara (la mujer investiga y nadie le cree), sin embargo la infinidad de huecos argumentales (nadie se cuestiona las desapariciones), el nulo ritmo  para contar esta insulsa historia y la ausencia de sangre (hay pocas escenas donde el villano se despacha a sus víctimas y el diseño de las muertes es bastante tópica) hacen que el espectador pierda el intereses. 

Por otra parte el asesino en turno es bastante tópico (lleva máscara para cubrir la deformidad de su rostro) y sus motivaciones nunca quedan claras, obviamente en la historia de los slashers los homicidas por lo regular son tipos resentidos por que tuvieron una infancia dura como es el caso de Jason Voorhes, o en su defecto son tipos con desequilibrios emocionales (Michael Myers), empero con todo y que no se explique a ciencia cierta el origen de la maldad de estos, siempre hay indicios de sus exaltaciones, en Hotel Terror no existe esto, tal vez el asesino solo mata por que tiene una cara horrible y se siente frustrado, jajajaja.

Ahora bien en el apartado visual la cinta cumple, ya que cuenta con una ambientación cuidada, el hotel por momentos se percibe bastante siniestro sobre todo cuando se nos transporta a esos recovecos del lugar que estan más descuidados, o los misteriosos pasillos por lo que ingresa el asesino. Por otra parte la fotografía en tonos verdosos (la cual es bastante socorrida en este tipo de producciones) encaja bastante bien y la musica empleada en determinados momentos mete en sintonía al espectador pero desgraciadamente como comentaba en un inicio, el film de Hooper es bastante genérico, incluso parece  estar filmado por cualquier hijo de vecino y no por el creados de La Masacre de Texas (1974) con todo y que la factura no llega a los niveles cutres de las cintas sacadas directamente a video.

Asi mismo las actuaciones son bastante planas pues los personajes tienen nulas motivaciones, por lo que nos importa un bledo si mueren, se salvan, defecan o follan       ¡i m p o r t a   u n        c a r a j o!          además estos son tan  genéricos que ya sabemos como y en que orden van ir muriendo.

Asi que estimados lectores si alguna vez llegan a toparse con este bodrio cinematográfico no lo vean ni por puta curiosidad, es una perdida total de tiempo ya que este nunca llega a poner los pelos de punta, no causa terror alguno y al contrario da pena saber que uno de los grandes directores del género como el señor Hooper no da una desde Lifeforce (1985), solo espero que este señor recapacite y se retire para no seguir entregando productos tan pueriles como este fallido slasher llamado Hotel Terror, uaghhh!!